Con la mira puesta en fortalecer el rol estratégico de América Latina en la lucha contra el cambio climático, ocho organizaciones de distintos países de la región anunciaron la creación de Red Carbono LATAM, una plataforma colaborativa que aspira a dinamizar los mercados de carbono, mejorar las condiciones regulatorias y consolidar posiciones comunes a nivel internacional.
El objetivo es impulsar mercados de carbono más sólidos, transparentes y sostenibles, que generen financiamiento climático, fomenten proyectos de reducción de emisiones y promuevan una transición justa hacia economías bajas en carbono.
América Latina no es una región más: en los últimos cinco años, el 22% de todos los créditos de carbono del mundo se emitieron desde aquí.
En sectores como el forestal y el agropecuario, la región produjo el 50% de los créditos globales, con proyectos centrados en conservación, reforestación y soluciones basadas en la naturaleza (REDD+).
Además, países como Brasil, Colombia, México, Perú y Argentina ya forman parte de los más de 70 acuerdos bilaterales firmados a nivel global en el marco del Artículo 6 del Acuerdo de París, que permite la transferencia internacional de reducciones de emisiones.
La Red está conformada por las siguientes organizaciones fundadoras: ASOCARBONO (Colombia); Mesa Argentina de Carbono (Argentina); Aliança Brasil NBS (Brasil); Carbono Chile Asociación Gremial; AMEXCARBONO (México); Asociación Peruana de Carbono; Asociación Ecuatoriana de Carbono, Biodiversidad y RRNN y Plataforma de Carbono del Ecuador.
Este frente común se propone organizar eventos, webinars, mesas de trabajo y encuentros periódicos para compartir buenas prácticas, definir estándares, fortalecer capacidades técnicas y apoyar la creación de gremios similares en toda la región.
En una región clave para la mitigación del cambio climático, buscan consolidar un frente común con impacto global.
Francisco Ocampo, director ejecutivo de ASOCARBONO Colombia, explicó que el espíritu de la red es "profundizar alianzas, intercambiar aprendizajes y construir mejores condiciones para el desarrollo de mercados nacionales y regionales".

Por su parte, Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono, subrayó que existen "temas críticos comunes que deben ser abordados regionalmente, como la integridad ambiental de los proyectos, la regulación de los Programas Jurisdiccionales REDD+ y el impulso de mercados regionales".
Desde la ONU, Ana Domínguez, especialista en mercados de carbono, remarcó: "A pesar de ser responsables de una fracción menor de las emisiones globales, América Latina y el Caribe son altamente vulnerables al cambio climático. Su enorme capital natural y energético los posiciona como protagonistas en la mitigación".
Pese al potencial, todavía hay barreras que la región debe superar: la falta de marcos legales claros y estándares de calidad homogéneos; las capacidades técnicas e institucionales limitadas, la escasa coordinación entre países y la participación aún débil del sector privado.
Para resolverlo, se requiere avanzar en infraestructuras de mercado, registros centralizados, incentivos fiscales, acreditaciones independientes y cooperación regional, incluyendo armonización de estándares y garantías sociales y ambientales robustas.
En paralelo, se desarrolla el proyecto LAC-6, implementado por el PNUMA y financiado por el Fondo Verde del Clima y la Unión Europea (Euroclima). Aquí participan ocho países latinoamericanos con el objetivo de construir capacidades operativas y potenciar sus ambiciones climáticas nacionales.