El mercado de carbono alcanzó un punto de inflexión en el primer trimestre de 2025: por primera vez en su historia, las emisiones de créditos de carbono prácticamente se equipararon con los retiros, según un informe de la consultora internacional Sylvera, líder en la calificación de riesgos de bonos de carbono.
Este dato, que refleja una mayor madurez y calidad en las operaciones, abre un escenario sumamente favorable para países como Argentina, que cuentan con vastos recursos naturales y capacidad técnica para liderar el desarrollo de proyectos de captura y reducción de emisiones.
Desde la Mesa Argentina de Carbono explican que el país tiene todo para convertirse en protagonista en esta nueva fase del mercado global.
"Con una política pública clara y condiciones regulatorias estables, podríamos captar un 5% del mercado mundial de carbono para 2030, lo que implicaría inversiones por más de U$S 2.200 millones", indicó Juan Pedro Cano, coordinador de la entidad.
Potencial productivo y proyección económica
Los mercados de carbono son herramientas clave para mitigar el cambio climático a través de mecanismos de mercado, que no requieren inversión estatal pero sí marcos regulatorios adecuados. En este contexto, Argentina podría aprovechar su vasta superficie agropecuaria y forestal para el desarrollo de proyectos de captura de carbono.
Si se desarrollaran proyectos certificados en solo el 10% de esa superficie, los ingresos estimados por comercialización de créditos podrían superar los US$ 9.000 millones.

Y si se habilita la venta de estos certificados a mercados de cumplimiento mediante el Artículo 6 del Acuerdo de París, donde los precios de venta son hasta un 80% más altos que en los mercados voluntarios, los ingresos podrían escalar hasta los U$S 2.000 millones anuales, utilizando apenas el 30% de las tierras disponibles.
Cambios globales, señales locales
El informe de Sylvera también subraya un cambio estructural en el mercado global: los actores están priorizando cada vez más los créditos de alta calidad, lo que genera escasez y presiona al alza los precios. Esta dinámica presenta una oportunidad para inversores tempranos en proyectos de alta integridad.
Entre las categorías con mayor crecimiento se destacan el manejo forestal mejorado, el biogás y la gestión de residuos. Esta diversificación abre nuevas oportunidades de negocio en Argentina, especialmente en el interior del país.
A pesar de los desafíos macroeconómicos y la presión política sobre la acción climática empresarial, el mercado se mantiene sólido y en expansión. "Si abrimos el país a los mercados internacionales de carbono y facilitamos la certificación de proyectos, podemos escalar inversiones, generar empleo y transformar nuestras economías regionales", concluyó Cano.