Geopolítica del gas

Mercado global de GNL en 2024: leve crecimiento, gran incertidumbre

Aunque el crecimiento del GNL fue mínimo en 2024, su rol como combustible puente en la descarbonización se consolida. Asia impulsa la demanda, Europa redefine su portafolio y EE.UU. avanza con señales mixtas.

La flota global de buques propulsados por GNL creció a 641, con 169 nuevas unidades en 2024
La flota global de buques propulsados por GNL creció a 641, con 169 nuevas unidades en 2024 (Archivo)

Pese a su rol clave en la transición energética y en la seguridad de suministro, el comercio global de gas natural licuado (GNL) registró en 2024 un crecimiento marginal del 1%, alcanzando un total de 406 millones de toneladas (MT). 

Esta desaceleración confirma la tendencia observada desde 2023 y marca el inicio de un período marcado por tensiones geopolíticas, desafíos ambientales y una demanda desigual entre regiones.

El análisis fue presentado por Jean Abiteboul, presidente del International Group of Liquefied Natural Gas Importers (GIIGNL), en su informe anual, donde advierte que la aparente estabilidad oculta una creciente complejidad en los mercados globales del GNL.



Europa: menos importaciones, más regulación

En Europa, las importaciones de GNL cayeron un 19%, reflejo de una demanda general en retroceso, particularmente en el sector eléctrico, que experimentó una fuerte penetración de renovables y la recuperación de la energía nuclear en Francia. También incidió el uso intensivo de reservas almacenadas, que reemplazó parte de las compras en el mercado spot.

No obstante, el continente sigue dependiendo del gas para balancear sus redes eléctricas dominadas por fuentes intermitentes. A esta situación se suma un nuevo obstáculo: regulaciones ambientales más estrictas. El Reglamento sobre Metano y la Directiva de Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa de la Unión Europea exigen a los proveedores de GNL un mayor compromiso en materia de emisiones y cumplimiento ESG, lo que complica las estrategias de abastecimiento.

Además, la decisión de la Comisión Europea de avanzar hacia un veto formal a las importaciones de GNL ruso, que representan un 19% del suministro regional,  refuerza la desconexión energética con Moscú, pero también plantea interrogantes sobre el futuro equilibrio de la oferta en el continente.



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India encabezó el crecimiento con un aumento del 23% en sus importaciones de GNL, impulsada por el crecimiento industrial

Estados Unidos: expansión con señales mixtas

Estados Unidos lidera la nueva ola de infraestructura de licuefacción, con más de 71 MTPA de capacidad adicional en construcción. Sin embargo, las señales desde Washington son ambiguas: mientras el Departamento de Energía retoma la aprobación de exportaciones, crecen las voces que exigen preservar el gas barato para el consumo interno. Este doble discurso alimenta la incertidumbre en torno al rol futuro del GNL estadounidense en el mercado global.

Asia: crecimiento sostenido 

A contramano de Europa, Asia fue el motor de la demanda global. India encabezó el crecimiento con un aumento del 23% en sus importaciones de GNL, impulsada por el crecimiento industrial y la mayor demanda de refrigeración. China también consolidó su posición con una expansión sostenida del consumo para generación eléctrica y transporte pesado.



En paralelo, Asia lideró la expansión de infraestructura de regasificación, con 35 MTPA de nueva capacidad instalada en 2024, lo que refuerza su posicionamiento estratégico como principal mercado del GNL.

A pesar del contexto incierto, el GNL sigue ganando espacio como una herramienta útil en la transición energética:

  • Descarbonización: El GNL mantiene una ventaja frente al carbón. Según el IEA Global Methane Tracker 2025, el 95% del gas consumido en 2024 generó un 35% menos de emisiones en comparación con el carbón.
  • Transporte marítimo: La flota global de buques propulsados por GNL creció a 641, con 169 nuevas unidades en 2024. Maersk y CMA CGM lideran la transición en el sector.
  • Respaldo a renovables: El GNL sigue siendo vital para sostener redes eléctricas dominadas por energías variables. En Europa y EE.UU., el gas representa más del 60% de la capacidad de respuesta rápida.

 "La aparente estabilidad de 2024 no debe confundirse con equilibrio estructural", advierte Abiteboul. Si bien el GNL mantuvo su volumen global gracias al dinamismo asiático, las tensiones geopolíticas, regulatorias y económicas anticipan un mercado más fragmentado y volátil en los próximos años.



El gas natural licuado sigue consolidándose como un activo estratégico: equilibra redes renovables, aporta seguridad energética y contribuye a la descarbonización. Pero el camino no es lineal. 

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