Comercio exterior

Golpe al crudo: el derrumbe de precios hundió 25% las exportaciones, pero la energía volvió a salvar la balanza

Las ventas externas de petróleo se desplomaron en enero por la baja internacional de cotizaciones. Aun así, el sector energético aportó US$ 618 millones y explicó el 31% del superávit comercial argentino.

La balanza energética registró un superávit de US$ 618 millones en enero, equivalente al 31% del saldo comercial total del país.
La balanza energética registró un superávit de US$ 618 millones en enero, equivalente al 31% del saldo comercial total del país. (Archivo)
24 febrero de 2026

El arranque de 2026 dejó un dato contundente: el precio del petróleo pesó más que el récord productivo. Según el último informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las exportaciones de crudo cayeron casi 25% interanual en enero, en un mes marcado por el retroceso de las cotizaciones internacionales.

El petróleo pasó de generar US$ 534 millones en enero de 2025 a US$ 402 millones este año. La caída respondió principalmente al "efecto precio": el complejo energético en su conjunto mostró una baja del 13,2% en valores, mientras que las cantidades retrocedieron apenas 1%. Es decir, el mercado castigó más por cotización que por volumen.

El impacto se sintió en toda la canasta. También retrocedieron las exportaciones de gas natural (-15%), butanos (-17%), propano (-21,8%) y naftas (-7%). El crudo, que venía ocupando el segundo lugar entre los productos más exportados del país, descendió al quinto puesto y quedó detrás del oro, favorecido por el rally alcista internacional.



Sin embargo, el balance general evitó el rojo. La balanza energética registró un superávit de US$ 618 millones en enero, equivalente al 31% del saldo comercial total del país. Aunque el resultado fue US$ 85 millones menor al de un año atrás, el sector volvió a ser determinante para sostener las cuentas externas.

El desagregado oficial muestra con claridad el fenómeno: el "efecto precio" restó US$ 108 millones al resultado energético, mientras que el "efecto cantidades" aportó US$ 23 millones gracias a mayores volúmenes netos. 

Actualmente el 51% del total de la producción de crudo del país corresponde al shale oil.
Detrás de los volúmenes se mantiene el empuje de Vaca Muerta. En enero, Neuquén registró un récord histórico de 610.715 barriles diarios.



Las exportaciones totales del rubro sumaron US$ 781 millones (US$ 128 millones menos que en 2025), mientras que las importaciones se redujeron 21%, hasta US$ 163 millones. La caída de compras externas —especialmente de gasoil (-75%) y gasolinas (-49%)— permitió amortiguar el golpe.

Detrás de los volúmenes se mantiene el empuje de Vaca Muerta. En enero, Neuquén registró un récord histórico de 610.715 barriles diarios, con un salto interanual del 32% y fuerte predominio del no convencional. El contraste con las cuencas maduras, en declino sostenido desde hace más de una década, es cada vez más marcado.

El problema no fue la producción, sino el precio. El mercado internacional comenzó el año con valores más débiles, afectando directamente el ingreso de divisas. Aun así, el antecedente inmediato juega a favor: en 2025, la balanza energética cerró con un superávit récord de US$ 7.815 millones y explicó siete de cada diez dólares del saldo comercial argentino.



De cara al resto de 2026, las proyecciones privadas anticipan que el sector seguirá siendo clave, apalancado en mayores volúmenes y expansión de infraestructura exportadora.

 Pero el mensaje de enero es claro: en una economía cada vez más dependiente del complejo energético, el precio internacional del crudo puede potenciar —o licuar— en cuestión de meses el aporte de uno de los motores centrales de la balanza comercial.

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