Energía y macroeconomía

Vaca Muerta manda: el shale ya explica dos tercios del petróleo y dispara un superávit energético récord

Un informe de Economía & Energía muestra que el no convencional consolidó su dominio en 2025, impulsó exportaciones por más de US$ 11.000 millones y revirtió el desacople de precios del crudo local.

La producción no convencional se convirtió en el eje indiscutido del sector: aportó el 67% del petróleo y el 57% del gas natural
La producción no convencional se convirtió en el eje indiscutido del sector: aportó el 67% del petróleo y el 57% del gas natural (Archivo)
2 febrero de 2026

El mapa energético argentino terminó de reordenarse en 2025. La producción no convencional se convirtió en el eje indiscutido del sector: aportó el 67% del petróleo y el 57% del gas natural, empujó las exportaciones a niveles récord y explicó casi siete de cada diez dólares del superávit comercial del país, según un informe de Nicolás Arceo, de la consultora Economía & Energía.

En petróleo, la producción total creció 13% interanual, pero el dato clave estuvo en la composición: mientras el shale avanzó 28,7%, el convencional volvió a retroceder (-5,7%). El resultado fue un nuevo récord productivo, con un promedio anual de 810 mil barriles diarios y un pico histórico de 878 mil barriles por día en diciembre, el mayor nivel jamás registrado en la Argentina.

La actividad se mantuvo elevada, con 29 equipos de perforación activos y 40 pozos terminados por mes, de los cuales 33 correspondieron al shale oil. La producción quedó fuertemente concentrada en Vaca Muerta: seis áreas explican el 66% del shale, con Loma Campana al frente, seguida por La Amarga Chica, Bajada del Palo y Bandurria Sur. La ventana de Black Oil volvió a ser dominante y explicó el 86% del petróleo no convencional.



El salto productivo tuvo un impacto directo en el frente externo. En 2025, las exportaciones de crudo promediaron 266 mil barriles diarios, generaron U$S 6.716 millones y se realizaron a un precio medio de U$S 69 por barril. En paralelo, la refinación creció 3,5% y las ventas de combustibles mostraron subas moderadas, con aumentos del 3,4% en naftas y 2,5% en gasoil.

Los precios acompañaron el cambio de escenario. El crudo local promedió U$S 64 por barril, un 10% menos que en 2024, siguiendo la tendencia del Brent y revirtiendo el desacople observado en años previos. En surtidor, a pesos constantes, las naftas bajaron 5,2% y el gasoil 8,4%, lo que ubicó los precios reales por debajo del promedio de la última década.

Con la adjudicación de estas cuatro nuevas concesiones, Neuquén suma un total de 51 proyectos de explotación no convencional de shale y tight
La Cuenca Neuquina concentró el crecimiento, con 87,4 MMm³ diarios entre shale y tight gas



Gas: más shale, menos importaciones

En gas natural, la producción mostró señales de agotamiento del ritmo de crecimiento, con un avance de apenas 1,9% interanual. Sin embargo, el shale volvió a ganar peso, con un aumento del 8,8%, y explicó casi el 60% de la oferta durante el invierno.

La Cuenca Neuquina concentró el crecimiento, con 87,4 MMm³ diarios entre shale y tight gas, mientras que la producción convencional profundizó su caída. La Cuenca Austral, en cambio, mostró una recuperación del 11,9%, impulsada por el desarrollo del área Fénix, en contraste con el retroceso persistente del Golfo San Jorge, NOA y Cuyana.

El mayor aporte local permitió reducir las importaciones de gas a menos de 4 MMm³ diarios y sostener exportaciones por 8,3 MMm³/día, mejorando los costos de abastecimiento, que bajaron a U$S 4 por MMBTU.



El resultado fue un superávit comercial energético de U$S 7.815 millones, con exportaciones por U$S 11.086 millones e importaciones que se derrumbaron 59%, hasta U$S 3.271 millones. El saldo positivo explicó el 69% del superávit total de la economía argentina en 2025.

En electricidad, el sistema mostró estabilidad: la generación se mantuvo en 142,8 TWh, con una menor participación térmica (53%) y un nuevo avance de las energías renovables, que ya representan el 19% del mix. La mejora en los precios estacionales permitió cubrir el 56% del costo de generación, reduciendo subsidios, en un año de demanda prácticamente estancada.

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