A sólo un solo un año del Gobierno de Javier Milei, en el sector eléctrico se vienen épocas de definiciones largamente postergadas, de este gobierno y de su antecesor. Así lo estima, el ingeniero Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy en un Informe Mensual sobre Energía Eléctrica, Renovables y Transición Energética.
"Se mantienen indefiniciones de temas muy básicos: el primero es definir las reglas del mercado mayorista eléctrico e implementarlas, aun en una etapa de transición y el segundo será definir claramente con los monopolios regulados si se van a relajar las exigencias de las concesiones originales, a cambio de moderar los impactos de una Revisión Tarifaria Integral (RTI), para que el impacto en la inflación no sea significativo", explicó.
Y agregó que es importante en esos dos temas dar señales muy pronto y fijar un objetivo, con una etapa de transición necesaria, pero que los agentes sepan las reglas.
"Hay que enfocarse en las señales positivas que nos han dado en las últimas semanas, que no son pocas, y deben valorarse. En primer lugar, aunque sea extraoficialmente, se ha sabido que se está trabajando en licitar la instalación en el AMBA de unos 500 MW de potencia en baterías, con una capacidad de almacenamiento de energía del orden de 2500 MWh, suficiente para cubrir los picos diurnos de aires acondicionados del verano, y también, para suplir los picos nocturnos del invierno", explicó Dreizzen.

Para el experto "esto muestra la capacidad de innovar y no cerrarse únicamente en la tradicional licitación de nueva generación en el AMBA. Y nos convence que las baterías pueden estar en un plazo cercano a los 15 meses desde que se adjudiquen, o incluso menos, mientras que nuevas unidades de generación demorarían como mínimo 3 años si pensamos en unidades de ciclo combinado a gas, que reemplacen las obsoletas turbinas a vapor de las centrales Puerto Nuevo, Nuevo Puerto y Costanera".
Según el especialista, "esto implica que, si se hacen las cosas bien y rápido, podríamos tener esa oferta para el invierno de 2026". Esta solución no impide, que posteriormente, se diseñe un mecanismo competitivo para que se incremente la oferta en el AMBA, precisamente para mejorar la disponibilidad, la eficiencia y los costos de energía que hoy tenemos con unidades turbovapor que tienen todas más de 40 años y algunas más de 60.
"En segundo lugar es positiva la idea que ha trascendido de realizar obra de la línea Vivoratá-Plomer, y sus estaciones transformadoras, que por un lado permitirían incrementar la oferta en el AMBA, mediante el gran potencial de generación eólica existente en el litoral marítimo del sudeste bonaerense y, por otro, permitiría descomprimir la carga de las estaciones transformadoras Ezeiza y General Rodríguez, trasladando parcialmente la demanda del sudoeste del conurbano a Plomer, lo cual a su vez permitiría que esas estaciones inyecten más energía a la Capital Federal", añadió.
Y comentó: "Es una buena noticia que esa obra se licite en competencia a inversores locales y del exterior que provean know how, capital y financiamiento, de forma tal que la demanda pague la obra luego de estar en operación mediante un canon de muchos años, que se determine por la mejor oferta".
Y finalmente destacó que "es una excelente señal que el riesgo país haya perforado la barrera de los 600 puntos, que el valor de las empresas energéticas argentinas se haya comenzado a revalorizar, aun con sus pobres señales de corto plazo, y que ello se vea reflejado en que muchas empresas locales de generación hayan conseguido financiamientos de grandes magnitudes en millones de dólares, con tasas de interés bien por debajo del 10 %, y con plazos más compatibles con los que se necesitan en inversiones de capital intensivo como son los de las empresas eléctricas".
"Esto significa que las empresas ya pueden acometer nuevos proyectos y que podrán financiarse a tasas y plazos razonables, lo que se traducirá en precios de la energía de largo plazo menores a los que hoy tiene CAMMESA", concluyó.