El shale acelera sin freno

El fracking volvió a acelerar: Vaca Muerta firmó un enero histórico y anticipa un 2026 récord

Con más de 2.400 etapas de fractura en el primer mes del año, la formación neuquina alcanzó el segundo mejor registro mensual de su historia.

Ese desempeño estuvo impulsado por mejoras en la eficiencia operativa, y mayor concentración de equipos en áreas de alto rendimiento
Ese desempeño estuvo impulsado por mejoras en la eficiencia operativa, y mayor concentración de equipos en áreas de alto rendimiento (Archivo)
4 febrero de 2026

Vaca Muerta arrancó 2026 a toda máquina. Durante enero se completaron 2.401 etapas de fractura, un volumen que posicionó al mes como el segundo mejor de toda la historia del desarrollo no convencional en la Argentina y que confirma una aceleración clara de la actividad apenas iniciado el año.

El salto resulta contundente si se lo compara con diciembre de 2025, que había cerrado con 1.791 etapas. Si bien ese nivel ya era elevado en términos históricos, el arranque de 2026 mostró una reactivación inmediata de los programas de completamiento, con un incremento superior al 30% en apenas un mes.

La magnitud del dato no es aislada. Se inscribe en una tendencia que comenzó a consolidarse a lo largo de 2025, cuando la actividad de fractura se sostuvo en niveles inéditos para el shale argentino. El año pasado finalizó con un total de 23.784 etapas, lo que arrojó un promedio mensual cercano a las 2.000 fracturas, uno de los más altos desde el inicio del desarrollo masivo en la Cuenca Neuquina.



shale2
Durante enero se completaron 2.401 etapas de fractura

Ese desempeño estuvo impulsado por mejoras en la eficiencia operativa, mayor concentración de equipos en áreas de alto rendimiento y una estrategia empresarial enfocada en maximizar producción, especialmente en el segmento del petróleo no convencional.

De hecho, 2025 dejó varios hitos que explican el punto de partida con el que comenzó 2026. El récord histórico mensual se alcanzó en mayo, con 2.588 etapas de fractura, mientras que abril quedó en segundo lugar con 2.214. Incluso en la segunda mitad del año, cuando la actividad mostró una leve moderación, los niveles se mantuvieron elevados: agosto registró 2.163 etapas y octubre superó las 2.020, ambos por encima del promedio anual.



El fuerte inicio de 2026 responde, en gran medida, a campañas de perforación y completamiento más agresivas, apalancadas en el crecimiento sostenido de la producción de shale oil. Neuquén cerró el inicio del año marcando un nuevo récord nacional, al superar por primera vez los 600.000 barriles diarios de producción promedio de petróleo, consolidándose como el motor energético del país.

shale1
La actividad convencional sigue en caída libre

A este escenario se suma el empuje del frente exportador. Mientras avanzan las obras del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuya puesta en marcha está prevista para fines de 2026, continúan creciendo las evacuaciones de crudo a través de Puerto Rosales y las exportaciones hacia Chile mediante el sistema OTASA, lo que incentiva a los operadores a sostener altos niveles de actividad.



El ritmo de fracturas registrado en enero no solo revirtió la desaceleración del cierre de 2025, sino que dejó en claro que Vaca Muerta sigue ampliando su techo operativo y productivo, con un impacto directo en la balanza energética y en el posicionamiento del país como exportador de crudo no convencional.

Logo de Google
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar