Pablo Quirno debutó este miércoles como canciller en Washington con una agenda cargada: mantuvo una reunión clave con Jamieson Greer, el funcionario que lidera las negociaciones del acuerdo comercial bilateral entre la Argentina y Estados Unidos, y encabezó encuentros con ejecutivos de grandes empresas. Hoy, el ministro será recibido por el secretario de Estado Marco Rubio, en su primera visita oficial al Departamento de Estado en su nuevo rol.
Quirno llegó por la mañana a la capital estadounidense acompañado de parte del equipo económico y productivo: Pablo Lavigne (Coordinación de Producción), Carolina Cuenca (Comercio Exterior), Agustín Tejada Rodríguez (Mercados Agroalimentarios) y el embajador Luis Kreckler. Junto al embajador en Washington, Alec Oxenford, son quienes vienen negociando desde hace meses el acuerdo, tras el reemplazo de Gerardo Werthein.
Su primer encuentro fue con ejecutivos del Meridian International Center, en un evento patrocinado por Chevron. Allí, Quirno y Oxenford destacaron las oportunidades de inversión en energía y minería, las reformas económicas, el RIGI y la apertura comercial. En la sala había representantes de multinacionales como AstraZeneca, Cargill, Glencore, Mastercard, Boeing, GM, Pepsi, Merck, Delta, 3M y Salesforce.
Más tarde llegó la reunión con Greer, pieza central en la discusión del acuerdo arancelario recíproco que ambas administraciones aseguran que está "a punto de cerrarse". Según fuentes de la negociación, faltan "detalles técnicos y el momento político adecuado" para anunciarlo. Por la noche, el canciller participó de una cena privada con el Consejo de las Américas.
Este jueves, Quirno mantendrá un almuerzo de trabajo en la Cámara de Comercio estadounidense y por la tarde se reunirá con Marco Rubio, recién regresado de Canadá. Será la primera presentación formal de Quirno como canciller ante el Departamento de Estado y una nueva instancia para ratificar la alianza estratégica entre Milei y Trump, reforzada tras la bilateral de octubre y tras el paquete financiero de US$ 20.000 millones que ayudó a estabilizar los mercados argentinos.
El acuerdo comercial: listo, pero sin anuncio
Aunque el Gobierno argentino insiste en que al acuerdo solo le falta "ponerle el moño", la firma se demora. Según fuentes consultadas por Clarín, el retraso responde más a tiempos políticos de Washington que a cuestiones técnicas. El paquete incluye preferencias arancelarias para unos 100 productos, reducción de barreras y una eventual ampliación de la cuota de carne argentina.
La Casa Blanca enfrenta fuertes cuestionamientos internos por la ayuda financiera otorgada a Argentina en pleno shutdown, con miles de empleados públicos sin cobrar. Legisladores y productores ganaderos protestaron por destinar fondos a un país extranjero mientras se prolongaba el bloqueo presupuestario. Trump y Scott Bessent debieron aclarar públicamente que no fue un "rescate", sino una "inversión estratégica" para frenar la influencia de China.
Con el shutdown resuelto, en el Gobierno argentino creen que el clima mejora para un posible anuncio en los próximos días, aunque quizá limitado a un "marco general" sin los detalles finales.
Antes de viajar, Quirno fue cauto: "No nos gusta anticipar cosas hasta que no esté la tinta seca. Quedan cuestiones técnicas y el anuncio llegará cuando llegue. Pero somos optimistas de que será pronto."