El Banco Central redobló en los últimos días su apuesta para contener al dólar. Según un informe de GMA Capital, el volumen operado en el mercado de futuros trepó a US$ 2.500 millones en la semana, llevando la posición vendedora de la autoridad monetaria cerca de los US$ 6.000 millones.
En paralelo, la estrategia monetaria se volvió más restrictiva. Los encajes bancarios subieron al 50%, el nivel más alto desde 1993. El Central sigue absorbiendo pesos de la economía y los agregados monetarios (M2 y M3 privado) ya se ubican en 7,9% y 13,4% del PIB, muy por debajo de los promedios históricos.

Un apretón con sabor electoral
El endurecimiento de la política monetaria no es casual. A menos de una semana de una elección clave en la provincia de Buenos Aires —considerada un anticipo de lo que podría pasar en los comicios nacionales— el Gobierno busca reducir la volatilidad cambiaria al mínimo.
El informe de GMA Capital destaca que, en paralelo, el Tesoro logró renovar vencimientos por montos significativos. En la última licitación emitió TAMAR por $4,6 billones y elevó la tasa promedio de las Lecaps a 4,3% mensual.
Además, el BCRA encontró en la regulación de encajes un mecanismo eficaz para manejar la liquidez: el "extra" de encaje sólo puede integrarse con títulos del Tesoro de más de 60 días, lo que indujo una demanda adicional de $5,1 billones en la última colocación.
Algunas voces críticas hablan de "cepo" o "corralón" a los bancos.
Confianza en baja
El frente político agrega tensión al panorama económico. La confianza en el Gobierno cayó a 42,4%, el nivel más bajo de la gestión de Javier Milei. En el Gran Buenos Aires, epicentro de la elección provincial, la confianza se derrumbó 23% en el último mes.
Sistema financiero tensionado
El endurecimiento de la política monetaria no sólo se siente en los agregados. También impacta en el sistema financiero: el ratio préstamos/depósitos trepó al 83%, máximos desde 2018. Este nivel de intermediación deja poco margen para expandir el crédito sin nuevo fondeo, incluso si las condiciones de liquidez se relajaran después de las elecciones.

De la "remonetización" a la esterilización
El contraste con los discursos oficiales de meses atrás es evidente. Donde se prometía un "punto Anker" con mayor demanda de pesos tras la salida del cepo, lo que hoy predomina es la esterilización masiva: el BCRA ya retiró $3,2 billones de circulación a través de instrumentos alternativos.
La foto es clara: más intervención en futuros, encajes récord, agregados en mínimos y un sistema bancario ajustado. El camino hacia las elecciones, según GMA Capital, está marcado por un apretón monetario sin precedentes desde los años '90.
Las elecciones del 7 de septiembre pueden ayudar a calmar las aguas financieras. Si, en cambio, el resultado no gusta a los grandes agentes económicos, "los próximos dos meses se harán eternos", dice GMA.
