"El agro volverá a aportar unos US$ 27.700 millones en 2025, con una producción de los tres principales granos (trigo, maíz y soja) que se prevé que alcance las 117,6 millones de toneladas y precios promedio similares a 2024" señala la Fundación Capital que dirigen Martín Redrado y Carlos Pérez en su último informe de esta semana.
De todas maneras, advierte que el riesgo climático no puede descartarse el riesgo climático no puede descartarse porque "existe una probabilidad de 81% de desarrollo de un evento de tipo La Niña entre octubre y diciembre, que se mantiene elevada durante el verano. Esto podría condicionar principalmente el rendimiento del trigo y repercutir en el maíz, dado que la chicharrita limita su siembra tardía". Traduciendo el clima en números, la FC recuerda "que en las dos sequías previas las pérdidas a precios actuales fueron de entre US$ 4.000 millones y US$ 10.000 millones".
Se trata de un tema clave ya que "los dólares provenientes del sector agrícola serán fundamentales de cara a 2025, estimando un superávit comercial del orden de los US$ 20.000 millones en el escenario sin sequía, frente a vencimientos en moneda extranjera por unos US$ 23.000 millones en los próximos 15 meses". Claro que la Fundación recuerda que en la medida "que exista el dólar blend, el Banco Central no podrá hacerse de esas divisas para aumentar el stock de reservas netas actualmente en terreno negativo (US$ -6.300 millones)".
Para el corto plazo, el informe señala que con "la siembra de trigo ya finalizada (6,3 Mha, un alza del 15% frente al ciclo previo) y transitando su período crítico de definición de rindes, la producción se proyecta en 18,6 Mtn. (vs. 20,5 Mtn al momento de siembra)."
Y para completar el cuadro con los cultivos de verano "se prevé que la soja le gane terreno al maíz, superándolo en proyección de producción por primera vez desde el ciclo 2018/2019. En efecto, la oleaginosa presenta mejor resistencia a un clima menos benigno y una mejor relación insumo-producto en un marco de costos todavía altos. A esto se adiciona el efecto de la chicharrita, lo que limita especialmente la siembra de maíces tardíos en las zonas afectadas. De esta forma, para el presente ciclo se estima una intención de siembra de maíz de 7 MHa, un 21,3% menos que en el ciclo pasado, lo que podría significar una producción de 48 Mtn. Por su parte, la soja presenta una intensión de siembra de 17,7 Mha (+5,4% frente al ciclo previo) y su producción se estima en 52 Mtn" concluye la FC.