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Economista: "Los salarios acordados están planchados desde julio"

Según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) el trabajo registrado subió 0,1% en agosto y un 0,2% en septiembre.

Pese a la recuperación de los últimos meses, el salario real aún sigue 3 puntos por debajo de los valores de noviembre pasado.
Pese a la recuperación de los últimos meses, el salario real aún sigue 3 puntos por debajo de los valores de noviembre pasado.
7 noviembre de 2024

La Secretaría de Trabajo destacó que por primera vez, después de una fase contractiva que se extendió durante once meses, en agosto y septiembre últimos creció el empleo asalariado registrado privado, mientras que desde enero a septiembre el salario real aumentó unos 10 puntos porcentuales.

  • Los datos surgen de la información del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que elabora la Secretaría mensualmente. 

De acuerdo al informe, el crecimiento del empleo formal privado verificado entre agosto y septiembre, fue del 0,1 y 0,2 por ciento, respectivamente, y obedece fundamentalmente, "al cambio en el comportamiento de tres sectores muy importantes por su incidencia en el total del empleo asalariado registrado privado: Construcción, Industria y Comercio". 

"Esos 0,1 y 0,2 pueden parecer poco, pero es una variación mensual. El aumento 0,2 de septiembre equivale a unos 4.500 puestos laborales más", detallaron fuentes de la Secretaría de Trabajo a Noticias Argentinas.



El secretario de Trabajo, Julio Cordero. 

Respecto a la construcción y el comercio, se observó "un incremento en la dotación de personal en agosto, mientras que a partir de septiembre la industria dejó de reducir su nivel de empleo luego de once meses de caída", se detalló. 

"Una característica relevante del crecimiento del empleo formal privado en septiembre es que el mismo se encuentra generalizado en todas las calificaciones de la estructura ocupacional. El nivel de empleo formal creció tanto en posiciones profesionales como en inserciones no calificadas, para mencionar los casos extremos disponibles". 


  • Además, se indicó que el crecimiento del empleo formal privado en septiembre "no se encuentra impulsado solo por los contratos por tiempo determinado y el personal de agencias, como podría esperarse en una fase inicial de recuperación del empleo como la actual, sino que también creció el personal contratado por tiempo indeterminado".

Por otro lado, en septiembre de 2024, el poder adquisitivo del salario medio del empleo asalariado registrado privado y del promedio de las remuneraciones acordadas en los convenios colectivos de trabajo "presentan dinámicas moderadamente divergentes", se indicó. 

"No obstante, cuando se analiza la evolución de los dos indicadores durante el período comprendido entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, se advierte una misma conclusión, la capacidad de compra del salario medio creció sensiblemente desde diciembre de 2023, a pesar de que aún se encuentra por debajo del nivel observado en noviembre del año pasado", precisó el informe.

  • De acuerdo a esos datos, el salario creció unos 10 puntos porcentuales desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2024. 

"Estos datos representan el inicio de una fase de recuperación del nivel de empleo asalariado formal privado, como resultado del proceso de estabilización macroeconómica y el incremento de la confianza de las empresas para contratar personal por la promulgación de la sección laboral de la Ley de bases y punto de partida para la libertad de los argentinos (Ley N°27.742)", consideró el Gobierno. 



Pero, en paralelo, reconocen que se encuentra 3 puntos abajo de los niveles de noviembre de 2023 y que aún se desconoce cuándo al menos podrá equipararlo.

Con todo, en el Gobierno ponderan que la recuperación del salario fue más veloz que tras las "devaluaciones anteriores", como las registradas en 2014 y 2018. Al respecto, Cordero auguró que "los aumentos salariales se dan paulatinamente y el sindicalismo ha sido responsable en la negociación de las paritarias".

Experto: "Podríamos estar entrando en un terreno mucho más estable, con salarios y empleo que no se van a mover mucho ni para arriba ni para abajo"

Sin embargo, economistas como Federico Pastrana alertan que "los salarios acordados están planchados desde julio". Desde agosto, añadió, "se frena la recuperación salarial" y "los acuerdos salariales dejan de estar por arriba de la inflación".



"Entre abril y junio, los salarios se negociaban 6-7%, con una inflación que en mayo ya estaba en 4%. En esos meses, el salario real se recuperó. Desde julio, las paritarias ya estaban en el 4%, ¿y qué paso con la inflación? Dejo de bajar a la velocidad que lo venía haciendo. Si bien se va "rompiendo el piso", lo hace muy de a poco. El ritmo de la desinflación es muy lento. Paritarias e inflación yendo al 4% mensual es igual estancamiento del salario real. Ese proceso se evidencia desde julio-agosto", agrega Pastrana.

Esto viene pasando con los salarios reales.
Esto viene pasando con los salarios reales.

"La dinámica de los ingresos está poniendo límites a la recuperación de la actividad, proceso que se ve intensificado al ver otros ingresos de los hogares como jubilaciones, programas sociales y salarios de otros segmentos. Con ancla salarial y desinflación lenta, olvidate de una recuperación salarial. Un ejemplo es lo que vemos para octubre: aún con una inflación mensual en 3%, los salarios apenas crecen. Los acuerdos mensuales son cada vez más bajos y la diferencia con la inflación mensual pequeña", dijo Pastrana.



Como suele hacer, Luis Campos compartió sus reflexiones sociolaborales en X y se ubicó en una línea similar a la de Pastrana. "Podríamos estar entrando en un terreno mucho más estable, con salarios y empleo que no se van a mover mucho ni para arriba ni para abajo", dijo, a modo de introducción.

La novedad de este mes, dijo, es que "se puso fin a una racha de 11 meses consecutivos de caída en el sector privado". Apenas creció 0,06%. "Casi nada, pero creció", dice Campos. El sector público siguió en caída, así que la variación neta de los asalariados fue incluso menor.

Estas fueron sus otras reflexiones:


  • La variación acumulada contra noviembre de 2023 sigue siendo muy negativa. En 9 meses perdieron su puesto 195.570 trabajadores: 138.785 en el sector privado, 43.781 en el público y 13.004 en casas particulares. Por el contrario, se sumaron 89.439 monotributistas nuevos.

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  • En el sector privado habían perdido su puesto 177.159 trabajadores entre agosto de 2023 y julio de este año. En agosto se sumaron casi 4.000 nuevos trabajadores. Es un crecimiento que está en línea, o levemente por debajo, del crecimiento vegetativo de la población.

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  • Aun así, hay bastantes razones para suponer que el empleo asalariado privado habría hecho piso en agosto. El ritmo de destrucción venía cayendo en los últimos meses y la estabilización de estos últimos meses generó un escenario muy distinto al del primer semestre.

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  • A nivel sectorial el crecimiento marginal de agosto se explica porque no hubo ninguna rama que empujara fuerte para abajo. La construcción repuntó levemente y la industria permaneció neutra (luego de 11 meses de caída). Casi todo el aumento lo explica el comercio.
  • La buena noticia en materia de empleo se empaña por la caída del salario real. En agosto creció nominalmente 1,5%, bastante lejos del 4,2% de inflación. En septiembre habría vuelto a caer, quedando 2,8% por debajo de noviembre de 2023 (8,6% contra julio de 2023).

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  • Los primeros datos de septiembre (EIL) muestran que el empleo habría seguido recuperándose levemente. No solo la variación en ese mes fue positiva (0,2% con relación a agosto) sino que siguieron bajando las suspensiones.

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  • Con los datos de agosto y septiembre podemos plantear una primera hipótesis. Estaríamos llegando a un punto de estabilización. A partir de ahora, no sería raro ver un estancamiento salarial y un crecimiento muy suave del empleo acompañando de a poco la actividad.
  • Por cierto, varios factores podrían modificar esta tendencia en sentidos divergentes. A favor: la estabilización macro y un aumento del consumo vía expansión del crédito; en contra: una estampida de turistas a Brasil que nos recuerde que el esquema no es muy sustentable.

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