Los campeones del '78 y el '86 le dieron la bienvenida al trofeo original de la Copa del Mundo en su llegada a la Argentina
La Copa del Mundo arribó a la Argentina por sexta vez en su historia. La visita forma parte del Tour del Trofeo de la FIFA, presentado por Coca-Cola -sponsor histórico del torneo y de la Selección-, una gira global que permite a los fanáticos ver de cerca el premio más codiciado del fútbol. Se trata de la misma copa que levantó Lionel Messi en Qatar 2022 y que el elenco comandado por Lionel Scaloni buscará defender en la próxima cita mundialista, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.
¿Hasta cuándo y dónde podrán verla los hinchas? Será exhibida en La Rural este jueves 19 y viernes 20, de 9 a 20. A falta de 112 días para el inicio del Mundial 2026, el clima mundialista ya se siente en Buenos Aires y el deseo colectivo es que la copa vuelva a quedar en manos argentinas.
Quienes asistan al Tour del Trofeo Original podrán recorrer una galería con las pelotas oficiales desde 1970 hasta la actualidad, una sala interactiva para poner a prueba conocimientos sobre el plantel campeón en Qatar 2022 y un espacio inmersivo que recrea los festejos en el Obelisco, con imágenes, sonido ambiente y proyecciones que evocan aquella celebración multitudinaria que paralizó al país. El recorrido culmina con la fotografía frente al trofeo, aunque la regla es estricta: nadie puede tocar la copa y los visitantes deben mantenerse a distancia mientras se toma la imagen.
"Este momento no solo es significativo para Coca-Cola a nivel global, si no que resuena de una manera especialmente emotiva en Argentina. Nuestra relación con el fútbol y específicamente con la FIFA se ha construido a lo largo de cinco décadas: somos socios históricos desde 1976 y patrocinadores oficiales de la Copa Mundial de la FIFA desde 1978, un vínculo que nos permite acercar el trofeo más codiciado del fútbol a miles de aficionados en todo el mundo a través del Trophy Tour", expresó Sergio Londoño, vicepresidente Senior de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola para América Latina.
En sintonía, Leonardo García, Gerente General de Coca-Cola Argentina, manifestó: "Hoy no estamos reunidos solo alrededor de un trofeo, estamos celebrando una historia que une al fútbol, a las personas y a las emociones que atraviesan generaciones. Para Coca-Cola es un orgullo ser parte de este recorrido que acerca el símbolo máximo del fútbol a los países que lo viven con verdadera pasión".
Durante la presentación en Buenos Aires, el evento fue conducido por Sergio Goycochea, arquero de la Selección Argentina en 1990, donde fue clave para llegar a la final, y también reunió a leyendas de las gestas de 1978 y 1986 como Ubaldo Fillol, Carlos Daniel Tapia, Ricardo Giusti, Héctor Enrique, Sergio Batista, Oscar Ruggeri y Jorge Burruchaga.
"Estar cerca del trofeo de la Copa del Mundo siempre trae muchos recuerdos lindos. Uno lo vive con placer y disfruta este momento. El Mundial es el campeonato más importante del mundo. Es seguido por todo el mundo. Cuando se juega la Champions, casi todos son europeos. Cuando se juega la Libertadores, casi todos son de América del Sur, pero cuando se juega el Mundial, participan Asia, África, Australia... todo el mundo. Eso es lo lindo que tiene", le dijo a este medio el "Gringo" Giusti, referente del seleccionado campeón en México 1986 y ladero inseparable de Diego Armando Maradona.
Y agregó: Veo muy bien a la Selección de cara a este Mundial; para mí es la mejor del mundo. Después pueden pasar muchas cosas en los partidos, pero a priori tenemos muchas chances".
Burruchaga, autor del inolvidable gol ante Alemania en la final del '86, evocó el espíritu de aquel equipo: "No creían en nosotros y ya estábamos jugando octavos de final. Ganarle a Uruguay para mí y para algunos fue el puntapié inicial que nos llevó al éxito. Y la fortuna que me dio la vida de hacer el gol, el cual yo sigo diciendo que lo hicimos todos, no digo que lo hice yo, lo hicimos todos, porque fue el trabajo, como contó Oscar (Ruggeri), de un entrenador que era loco (por Carlos Bilardo), pero tenía muchas razones para ser loco, y que nos convenció de que podíamos ser campeones del mundo".
La nota emotiva la dio el "Cabezón" Ruggeri, campeón del mundo en el '86, al recordar a Maradona: "Me duele en el alma, porque en este lugar tendría que estar mi capitán".
Asimismo, el "Negro" Enrique, quien "asistió" a Diego en la jugada previa al "Gol de todos los tiempos" y es reconocido por su compromiso con causas sociales, aprovechó el acto protocolar de la FIFA para referirse a la situación laboral en la Argentina, en medio del debate en el Congreso por la reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei. "Quiero solidarizarme con los trabajadores y trabajadoras de la República Argentina que la están pasando realmente muy pero muy mal. Abrazo grande para ellos y para lo que necesiten saben que acá estamos", expresó.
La declaración se viralizó rápidamente en redes sociales, donde fue celebrada por sectores críticos a la reforma y utilizada como respaldo simbólico a las protestas contra el proyecto oficial.
El origen del trofeo de la Copa del Mundo y sus características técnicas
El trofeo actual nació en 1974, luego de que la histórica Copa Jules Rimet quedara en poder definitivo de Brasil tras conquistar su tercer título mundial en México 1970. La FIFA organizó entonces un concurso internacional con 53 propuestas y el diseño ganador fue el del escultor italiano Silvio Gazzaniga, director artístico de la firma Bertoni, en Milán. Su obra muestra a dos figuras humanas elevando el planeta Tierra, una metáfora de la universalidad del fútbol y del triunfo colectivo. El propio artista explicaría años después que la esfera superior también remite a la pelota, el elemento central del juego: "El mundo es una esfera, así que es muy similar a un balón de fútbol".
Desde el punto de vista técnico, la copa mide 36,8 centímetros de altura, tiene una base de 13 centímetros de diámetro y pesa 6,175 kilos. Está fabricada en oro de 18 quilates y posee una base recubierta de malaquita verde, una piedra semipreciosa que aporta contraste y elegancia. Aunque suele creerse que es maciza, no lo es completamente: si estuviera hecha íntegramente de oro sólido sería demasiado pesada para manipular durante los festejos. En los anillos inferiores se graban los nombres de los países campeones, y la capacidad actual alcanza -según estimaciones- hasta el Mundial de 2038, lo que abre el debate sobre futuras modificaciones del diseño.
Si se calcula únicamente el valor del material -considerando el precio internacional del oro y el peso aproximado del metal utilizado-, el trofeo tendría un precio estimado que ronda entre US$ 200.000 y US$ 300.000. Sin embargo, esa cifra es apenas una referencia técnica. La Copa no está a la venta y su verdadero valor es simbólico: concentra décadas de historia, rivalidades, hazañas deportivas y recuerdos imborrables para millones de personas en todo el mundo.
La primera selección en levantar esta nueva copa fue Alemania Federal en 1974. Desde entonces pasó por las manos de grandes leyendas del fútbol: Franz Beckenbauer, Daniel Passarella, Dino Zoff, Diego Maradona, Lothar Matthäus, Dunga, Didier Deschamps, Cafú, Fabio Cannavaro, Iker Casillas, Philipp Lahm, Hugo Lloris y, más recientemente, Messi, quien la alzó tras la consagración argentina en Qatar 2022. A diferencia de la Jules Rimet, el trofeo actual no queda en poder definitivo de ningún país, incluso si lo gana tres veces.
Existe además una diferencia clave entre el trofeo original y el que queda en manos del campeón. La copa auténtica permanece bajo custodia de la FIFA en Zúrich y solo sale en ocasiones puntuales: la gira previa al Mundial, ceremonias oficiales y la final del torneo. El capitán ganador la levanta en el momento más icónico, pero luego vuelve al organismo. La selección campeona recibe una réplica oficial bañada en oro, idéntica en apariencia, que es la que se exhibe en museos y federaciones. De hecho, en Qatar 2022 Messi celebró con una réplica durante la vuelta olímpica, una imagen que se convirtió en el posteo con más "likes" en la historia de Instagram.
La protección responde a protocolos estrictos: solo jugadores y entrenadores campeones, jefes de Estado o autoridades específicas pueden tocar el trofeo original. En los traslados, quienes la manipulan deben usar guantes blancos y colocarla inmediatamente en su vitrina protectora. Por eso, en eventos promocionales suele exhibirse una réplica para minimizar riesgos.
Cómo será el Tour de la Copa del Mundo
Esta será la sexta edición del Tour del Trofeo Original de la Copa del Mundo en Argentina, en un evento que además celebra su vigésimo aniversario. La primera vez que el icónico trofeo estuvo en el país fue en 2006, en la antesala de lo que fue el Mundial de Alemania. A partir de allí, se volvió una costumbre que desembarque en cada previa mundialista. Gracias a la relación comercial entre FIFA y Coca-Cola, la verdadera presea estará al alcance de los hinchas por dos días.
En esta edición recorrerá 30 asociaciones miembro de la FIFA con 75 paradas durante más de 150 días. La gira comenzó el 3 de enero en Arabia Saudita y el tramo latinoamericano, que abarcará ocho países, arrancó el 13 de febrero en Ciudad de Guatemala. Luego siguió por San Pedro Sula (14), Bogotá (15 y 16) y Quito (17), antes de llegar a Buenos Aires.
Luego de pasar por Argentina continuará hacia Montevideo (22) y Brasil, donde visitará San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia entre el 23 y el 25, para regresar a los países anfitriones y culminar, ya en la antesala del torneo, con un recorrido por diez ciudades de México entre el 5 y el 8 de junio.
En una previa cargada de ilusión, Buenos Aires vuelve a tener frente a sí el símbolo máximo del fútbol mundial. No es solo una pieza de oro ni un objeto de museo: es la imagen material de un sueño cumplido y, al mismo tiempo, la promesa de uno nuevo. Por unas horas, el trofeo que levantó Messi estará cerca de los argentinos, en un puente entre la gloria reciente y el desafío que ya asoma en el horizonte. Porque cada vez que la Copa vuelve, también vuelve la pregunta inevitable: si esta historia puede volver a escribirse en 2026.
Todos los campeones del mundo
- Brasil: 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002
- Italia: 1934, 1938, 1982 y 2006
- Alemania: 1954, 1974, 1990 y 2014
- Argentina: 1978, 1986 y 2022
- Francia: 1998 y 2018
- Uruguay: 1930 y 1950
- España: 2010
- Inglaterra: 1966