La histórica empresa que se asoció con Messi para potenciar su marca de cara al Mundial 2026
A medida que se acerca el Mundial 2026, Lionel Messi vuelve a posicionarse en el centro de la escena, no solo por su posible última participación con la Selección Argentina, sino también por su creciente peso en el negocio global del deporte. En ese contexto, la histórica marca de energía Duracell selló una alianza estratégica con el capitán rosarino para acelerar su expansión internacional y reforzar su posicionamiento en mercados clave.
El acuerdo convierte a Messi en embajador global de la compañía estadounidense, en una jugada que busca capitalizar su imagen en América, Europa y Asia. La elección representa valores como constancia, resistencia, durabilidad y rendimiento, atributos que la marca quiere asociar directamente a sus productos en un momento de máxima visibilidad global.
La campaña se apoya en una idea central: la energía que nunca se apaga. Bajo ese concepto, Duracell, fundada a principios de 1920, vincula su propuesta con la vigencia competitiva del argentino, que a sus 38 años sigue siendo determinante tanto en Inter Miami como en la Selección Argentina.
El eje creativo toma forma en el spot principal, titulado "Messi Reboot", una pieza de 30 segundos donde el futbolista aparece "apagándose" en pleno partido tras utilizar baterías genéricas. La escena se resuelve con la intervención de un científico de la marca, que restaura su rendimiento con productos Duracell. La narrativa refuerza la idea de que no todas las energías son iguales, y que en contextos de máxima exigencia se necesita lo mejor.
La estrategia tendrá una distribución global y multiplataforma, con presencia en televisión, plataformas digitales, streaming, redes sociales y YouTube. Además, se complementa con activaciones comerciales y contenidos pensados específicamente para la previa y el desarrollo del Mundial 2026, donde Messi volverá a ser una de las figuras más influyentes del torneo.
Como parte de la alianza, además, se lanzarán ediciones limitadas de productos con la imagen de Messi, incluyendo baterías con diseño especial e incluso referencias a sus icónicos tatuajes. A esto se suman promociones globales, sorteos con premios vinculados al fútbol y experiencias para fanáticos, buscando trasladar esa idea de "energía de elite" al consumo cotidiano.
La campaña también retoma una línea creativa que la marca había explorado previamente junto a Tom Brady durante el Super Bowl 2025, donde simulaban una falla en vivo para destacar la importancia de la energía confiable. Según explicó Todd Midura, vicepresidente de marketing de Duracell, la gran recepción de esa idea fue el punto de partida para escalar el concepto con una figura de alcance verdaderamente global como Messi.
Detrás del movimiento hay una tendencia cada vez más marcada: las grandes compañías ya no buscan solo deportistas exitosos, sino plataformas globales de comunicación capaces de amplificar mensajes en audiencias masivas. En ese terreno, Messi juega en otra liga, con una capacidad única para conectar con públicos de distintas culturas y generaciones.
El factor Mundial potencia todo. Cada paso comercial del argentino en este tramo de su carrera está atravesado por la expectativa de una posible despedida en la máxima cita del fútbol. Y en ese contexto, su imagen se vuelve todavía más valiosa, tanto en términos deportivos como comerciales.