Si te gusta seguir el fútbol americano, seguramente hayas notado que hay algo que no aparece en los highlights del domingo por la noche de la NFL. Los datos, aunque suenen fríos y alejados del deporte, cuentan una historia distinta a la que proyectan los periódicos y algunos análisis deportivos.
A continuación, un análisis potenciado por la inteligencia artificial sobre la diferencia entre el spread (cuánto se espera que gane un equipo) y su valor real de un equipo.
Seattle Seahawks, campeones: ¿era para tanto?
Los campeones son los Seattle Seahawks, que el 8 de febrero pasado derrotaron a los New England Patriots 29-13 en el Super Bowl LX de Santa Clara, California.
Fue la revancha de la edición de 2015, cuando Nueva Inglaterra ganó en el último segundo. Esta vez, la historia fue diferente desde el principio y hasta tuvo su correlato en las apuestas nfl, con las cuotas acompañando la supremacía.
Seattle llegó al partido con el mejor récord defensivo de la temporada regular, habiendo permitido la menor cantidad de puntos por partido de toda la liga.
Su defensa, apodada "The Dark Side" por el propio vestuario, sacó a Drake Maye seis veces y generó dos intercepciones, incluyendo un pick-six de 45 yardas que cerró el partido definitivamente.
Los resultados dejan entrever un sistema construido con lógica, consistencia y datos que los modelos predictivos habrían identificado desde las primeras semanas de la temporada. Sin embargo, estos números son matizables.
Walker no camina, aplasta
Kenneth Walker III fue nombrado MVP del Super Bowl tras un partido extraordinario: 135 yardas en 27 intentos y dos recepciones para 26 yardas adicionales.
Su actuación fue decisiva en un partido donde Sam Darnold tuvo dificultades para mover el balón por el aire, y el corredor tomó las riendas de la ofensiva cuando el equipo más lo necesitaba.
Lo interesante desde el análisis estadístico es que Walker generó 42 yardas por encima de lo esperado según las métricas avanzadas de la NFL, incluyendo una corrida de 30 yardas que por sí sola representó un valor de +26 yardas sobre lo proyectado.
Sin embargo, los análisis apoyados en inteligencia artificial ya venían señalando durante la temporada regular una dependencia excesiva de Walker como potencial "talón de Aquiles" para el equipo.
Esto se debe a que, cuando un equipo depende de un único corredor para generar su ataque, cualquier lesión o partido en que la defensa rival lo neutralice puede ser determinante. Por ahora, en Seattle espantan este fantasma y festejan.
Las estadísticas históricas hablan y dicen esto
El Super Bowl es el partido más importante del año en Estados Unidos y uno de los eventos televisados más importantes del mundo.
Debido a su trayectoria, es también una ocasión para repasar datos históricos y estadísticas que revelan patrones y anomalías que ningún análisis convencional termina de agotar.
Por ejemplo, los Pittsburgh Steelers y los New England Patriots comparten el récord de seis títulos cada uno, aunque los Patriots ostentan otro récord menos envidiable, dado que son el equipo que más veces ha perdido la final, con seis derrotas, y el que más participaciones acumula, con doce en total.
La consistencia de Nueva Inglaterra durante décadas es, en sí misma, un fenómeno estadístico que los modelos de inteligencia artificial utilizan como caso de estudio sobre cómo construir organizaciones ganadoras a largo plazo.
En el otro extremo, los Buffalo Bills y los Minnesota Vikings comparten el dudoso honor de haber jugado cuatro finales sin ganar ninguna, lo que plantea preguntas sobre si hay factores sistemáticos más allá del talento individual que explican esas derrotas repetidas.
Los New England Patriots, un equipo que nunca puede ser descartado
El récord histórico de los Patriots en el Super Bowl es tan extraordinario que desafía cualquier análisis estadístico convencional.
Doce participaciones en la gran final, seis títulos y seis derrotas conforman una trayectoria que ningún otro equipo en la historia de la NFL ha logrado replicar ni de lejos.
Su presencia en el Super Bowl LX, apenas un año después de haber reconstruido el equipo con Drake Maye como quarterback franquicia, demuestra que la organización de Nueva Inglaterra sigue siendo capaz de competir al máximo nivel incluso en procesos de transición.
Los modelos de inteligencia artificial que analizan tendencias históricas identifican a los Patriots como uno de los ejemplos más claros de valor organizacional sostenido: independientemente de los jugadores individuales, la estructura interna genera resultados por encima de la media de manera consistente.
La derrota en el Super Bowl LX no cambia el diagnóstico que solo el paso de las décadas y la permanencia pueden revelar. Con Maye desarrollándose como uno de los mariscales de campo más prometedores de la liga y una defensa que mantuvo a Seattle en un partido ajustado durante tres cuartos, Nueva Inglaterra no es un equipo que el spread pueda subestimar por mucho tiempo.