Ganar una Copa del Mundo es una hazaña reservada para muy pocos. Levantar el trofeo más importante del fútbol ya supone ingresar a la élite del deporte, pero defender con éxito el título cuatro años después es un desafío todavía más complejo.
En casi un siglo de historia de los Mundiales organizados por la FIFA, apenas dos selecciones lograron conquistar dos Copas del Mundo de manera consecutiva: Italia y Brasil. Desde entonces, ninguna potencia logró repetir la gesta, aunque varias estuvieron muy cerca.
La primera selección en alcanzar el bicampeonato fue Italia. La "Azzurra" se consagró campeona en el Mundial de 1934, disputado en su propio país, y repitió la conquista en Francia 1938. Aquellos títulos estuvieron atravesados por el contexto político de la época, ya que el régimen fascista de Benito Mussolini utilizó el torneo como una poderosa herramienta de propaganda.
El Mundial de 1934 estuvo rodeado de controversias: varias selecciones sudamericanas, entre ellas Uruguay, decidieron no participar en protesta por la escasa presencia europea en la Copa de 1930, mientras que Argentina acudió con un plantel amateur. Además, Italia incorporó futbolistas nacidos en Sudamérica mediante procesos de nacionalización, entre ellos los argentinos Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Attilio Demaría, además del brasileño Anfilogino Guarisi.
Más allá de las polémicas, el equipo dirigido por Vittorio Pozzo, el único entrenador que ganó dos Mundiales, demostró una enorme solidez competitiva. En 1934 eliminó a Estados Unidos (7-1), España, Austria y Checoslovaquia para quedarse con el título. Cuatro años después volvió a levantar la copa tras superar a Noruega, Francia, Brasil y Hungría. El Mundial de 1938 también estuvo condicionado por el clima político internacional: Europa se encontraba al borde de la Segunda Guerra Mundial, España no participó debido a la Guerra Civil y Austria había sido anexada por la Alemania nazi. La FIFA decidió mantener la sede en Francia, lo que generó malestar en Sudamérica, donde se esperaba respetar la alternancia continental.
Hubo incluso episodios que alimentaron la leyenda alrededor de aquella selección italiana. Antes de la final de 1938, Pozzo habría recibido un telegrama de Mussolini con una frase que quedó para la historia: "Vencer o morir". Aunque su autenticidad es discutida por algunos historiadores, simboliza la presión política que rodeaba al equipo campeón.
La segunda y última selección que logró defender exitosamente el título fue Brasil. La "Canarinha" conquistó los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962, iniciando una de las etapas más brillantes que haya protagonizado una selección nacional.
El torneo de Suecia marcó la irrupción definitiva de Pelé, que con apenas 17 años maravilló al mundo con su talento. Brasil superó la fase de grupos invicto, eliminó a Gales, goleó a Francia en semifinales y derrotó 5-2 a Suecia en la final para conseguir su primera Copa del Mundo.
Aquella selección también contaba con figuras legendarias como Garrincha, Didi, Vavá y Zagallo, nombres que terminarían transformándose en símbolos de la historia del fútbol. El éxito de 1958 fue tan impactante que cambió para siempre la imagen internacional del fútbol brasileño, convirtiendo a la Verdeamarela en una referencia mundial.
Cuatro años más tarde, en Chile 1962, Brasil llegaba como favorito pero sufrió un golpe inesperado: Pelé se lesionó en la segunda jornada y quedó prácticamente fuera del torneo. Sin embargo, cuando parecía que la defensa del título se complicaba, emergió la figura de Garrincha, considerado por muchos uno de los jugadores más talentosos de todos los tiempos. El extremo asumió el liderazgo futbolístico del equipo y condujo a Brasil hacia un nuevo campeonato tras eliminar a Inglaterra, Chile y Checoslovaquia.

Desde entonces, varias selecciones estuvieron cerca de sumarse al exclusivo club de los bicampeones. Argentina fue una de ellas. Después de conquistar México 1986 con un extraordinario Diego Maradona, la Albiceleste volvió a disputar la final en Italia 1990. El equipo de Carlos Bilardo dejó en el camino a Brasil, Yugoslavia e Italia, pero cayó por 1-0 frente a Alemania Federal en el partido decisivo.
Brasil también tuvo su oportunidad. Tras ganar el Mundial de Estados Unidos 1994, alcanzó la final de Francia 1998, aunque fue derrotado por el seleccionado anfitrión. Más recientemente, Francia estuvo a un paso de romper la racha de seis décadas sin bicampeones. Luego de conquistar Rusia 2018, los dirigidos por Didier Deschamps llegaron nuevamente a la final en Qatar 2022. Allí protagonizaron una de las definiciones más emocionantes de la historia, pero terminaron cayendo ante Argentina en los penales después de un inolvidable 3-3.
Ahora, la que tiene la oportunidad de romper esa sequía es la Selección Argentina. Tras conquistar el Mundial de Qatar 2022, el equipo de Lionel Scaloni volvió a meterse en la final de Estados Unidos, México y Canadá 2026 y quedó a un solo partido de convertirse en el primer bicampeón del mundo desde Brasil en 1962.
La consagración en Qatar 2022, con Lionel Messi como gran figura, dio inicio a un ciclo que se consolidó con el bicampeonato de América y una nueva clasificación a la definición del Mundial. Con una base que se mantuvo a lo largo de los años y la continuidad de Scaloni como entrenador, la Albiceleste buscará escribir una página inédita en la historia reciente del fútbol.
Si Argentina logra volver a coronarse, se convertirá en la tercera selección de la historia en ganar dos Copas del Mundo consecutivas, una hazaña que hasta hoy sólo pertenece a Italia y Brasil. Además, alcanzará su cuarto título mundial y quedará a apenas una estrella de Brasil, el máximo ganador de la historia.

Ranking histórico de títulos mundiales
- Brasil: 5 títulos (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002).
- Alemania: 4 títulos (1954, 1974, 1990 y 2014).
- Italia: 4 títulos (1934, 1938, 1982 y 2006).
- Argentina: 3 títulos (1978, 1986 y 2022).
- Uruguay: 2 títulos (1930 y 1950).
- Francia: 2 títulos (1998 y 2018).
- Inglaterra: 1 título (1966).
- España: 1 título (2010).
A casi siete décadas del último bicampeonato consecutivo, la marca sigue siendo una de las más difíciles de alcanzar en el deporte. El Mundial 2026 le ofrece a Argentina la oportunidad de desafiar una de las estadísticas más resistentes de la historia del fútbol y sumarse a un club que, por ahora, sigue teniendo apenas dos integrantes.