La Fórmula 1 no es para cualquiera, ni técnica ni económicamente. Este deporte implica desembolsos de dinero millonarios para poder competir y mantenerse en la máxima categoría del automovilismo mundial. El auto es lo más importante y por eso su fabricación representa una gran suma para las 10 escuderías.
Si bien los equipos no revelan el detalle de sus inversiones para mantenerse competitivos en la categoría, extraoficialmente se sabe que la unidad de potencia es lo más caro del auto. El motor, que consta de un impulsor a combustión y otro eléctrico, es el "corazón" del vehículo y representa gran parte del gasto, con un valor aproximado entre los US$ 10 y US$ 15 millones.
El chasis también es una de las partes más importantes porque es la estructura general de cada monoplaza. Hecha con materiales ligeros pero efectivos como la fibra de carbono, que es utilizada en la Fórmula 1 desde 1981 con el revolucionario McLaren MP4 y que se distinguió por su resistencia, puede costar entre US$ 1 y US$ 2 millones, siendo un factor clave para el rendimiento y la seguridad de los pilotos.
La lista continúa con la caja de cambios, otra parte fundamental de cada auto. Su trabajo es resistir una fuerza inmensa y transmitir potencia de manera eficiente para lograr la mejor conducción de los pilotos en las diferentes velocidades. Si se suma todos los sistemas electrónicos que lleva su costo asciende a US$ 2 millones.
Estos son los componentes más costosos y elementales de cada auto. Luego hay que sumarle el juego de neumáticos, que tiene un valor de US$ 3.000, y cada fin de semana un piloto utiliza, como mínimo, dos de ellos en la carrera, el tanque de combustible (US$ 31.000), los alerones (entre US$ 85.000 y US$ 200.000), piso (US$ 141.000), halo (US$ 17.000), sistema hidráulico (US$ 170.000), volante (US$ 50.000), frenos y pads (US$ 50.000) y otros costos adicionales.
Todos estos elementos unidos hacen que el precio aproximado para fabricar un auto de Fórmula 1 sea de US$ 15 millones, pero dependiendo de las necesidades y estrategias de cada escudería el mismo asciende a más de US$ 20 millones, y a esto hay que sumarle las reparaciones que se hacen durante la temporada, sea por fallas internas o por accidentes de los pilotos en las carreras.
Cada año se fabrica un nuevo auto en la Fórmula 1 y los equipos están constantemente poniendo nuevas piezas en cada carrera. Cabe remarcar que las escuderías cuentan con un límite presupuestario anual de US$ 145 millones para el ámbito operativo, sin contar los salarios de los pilotos ni de los jefes de ingenieros, por lo que no pueden gastar más de dicha suma a lo largo de la temporada.



