Racing blindó este martes a la noche a su goleador y máxima figura, Adrián "Maravilla" Martínez. A sus 33 años, el futbolista estampó la firma de la renovación de su contrato en las oficinas del club de Avellaneda para extenderlo hasta diciembre de 2028. Pero lo que más ruido hizo fue su nueva cláusula de rescisión, que pasó a ser la más alta de la historia del fútbol argentino.
El equipo que pretenda llevarse a "Maravilla" Martínez deberá pagar 122 millones de euros, como mínimo. Se trata de un hito para Racing, para el fútbol argentino y para el jugador que tiene el valor más alto desde que se instauraron las cláusulas de rescisión (1985).
Con su reciente renovación, el goleador superó a cinco de los talentos mejor valuados de River y Boca. Entre los que quedaron detrás figuran Bautista Dadín, Lautaro Rivero y Alex Woiski, tres joyas del "Millonario" que firmaron sus últimos contratos con una cláusula de 100 millones de euros, una cifra impuesta por la dirigencia para blindar a sus jóvenes promesas.
La estrategia surgió tras la salida de Franco Mastantuono, quien aparece justo por detrás de ellos con una cláusula de 45 millones de euros. El mediocampista emigró al Real Madrid sin margen para que River negociara su continuidad.
El sexto puesto del ranking histórico pertenece a Cristian Pavón, quien también tuvo una cláusula de 45 millones durante su paso por Boca.
De esta manera, Racing logró blindar a su máxima figura con un valor por encima de la media del mercado argentino, que hasta el momento no ha superado los 45 millones de euros de una transferencia, sin contar la de Enzo Fernández, otro jugador que surgió de las inferiores de River, que alcanzó los 52,4 millones pero entre dos ventas, la del "Millonario" a Benfica y la del conjunto portugués al Chelsea. El club presidido por Jorge Brito se vio beneficiado por conservar un 25% del pase del campeón del mundo con la Selección Argentina.

Las cláusulas de rescisión más altas de la historia del fútbol argentino
- Adrián "Maravilla" Martínez (Racing): 122 millones de euros
- Bautista Dadín (River): 100 millones de euros
- Lautaro Rivero (River): 100 millones de euros
- Alex Woiski (River): 100 millones de euros
- Franco Mastantuono (ex River, hoy en el Real Madrid): 45 millones de euros
- Cristian Pavón (ex Boca, hoy en Gremio): 45 millones
- Rodrigo Villagra (ex River, hoy en CSKA Moscú): 40 millones de euros
- Agustín Ruberto (River): 30 millones de euros
- Facundo Colidio (River): 30 millones de euros
- Giorgio Costantini (River): 30 millones de euros
- Claudio Echeverri (ex River, hoy en Manchester City): 25 millones de euros
- Exequiel Zeballos (Boca): 20 millones de euros
- Nicolás Figal (Boca): 20 millones de euros
- Aaron Anselmino (ex Boca, hoy en el Chelsea): 20 millones de euros
- Tomás Parmo (Independiente): 20 millones de euros
- Santiago López (ex Independiente, hoy a préstamo en Rosario Central): 20 millones de euros
- Thiago Álvez (Independiente): 20 millones de euros
- Baltasar Rodríguez (ex Racing, hoy en Inter Miami): 20 millones de euros
- Agustín Giay (ex San Lorenzo, hoy en Palmeiras): 20 millones de euros
- Gerónimo Rivera (ex Banfield, hoy en Al Wahda): 20 millones de euros
- Ezequiel "Equi" Fernández (ex Boca, hoy en Al-Qadisiyah): 15 millones de euros
- Cristian Medina (ex Boca, hoy en Estudiantes de La Plata): 15 millones de euros
¿Para qué sirven las cláusulas de rescisión?
Los clubes tienen la posibilidad de agregar esta condición en los contratos de sus jugadores para que otras instituciones no se los saquen por una cifra considerablemente baja con respecto a lo que puede llegar a valer el futbolista en un futuro.
En ese sentido, los equipos se aseguran de tener una especie de retribución económica en caso de que los clubes con mejor poder económico quieran hacerse con los servicios de sus futbolistas estrellas.


