Los árbitros del Mundial 2026 no solo tendrán la responsabilidad de impartir justicia en la Copa del Mundo más grande de la historia. También recibirán las remuneraciones más elevadas que haya pagado la FIFA en un torneo de estas características, en un contexto marcado por la expansión del certamen a 48 selecciones, 104 partidos y tres países organizadores.
Para esta edición, la FIFA conformó el cuerpo arbitral más grande de la historia de los Mundiales. El denominado "Team One" está integrado por 52 árbitros principales, 88 árbitros asistentes y 30 oficiales de video, una estructura inédita que busca responder al fuerte aumento de partidos respecto de las ediciones anteriores.
El crecimiento del torneo obligó a ampliar las rotaciones, los períodos de descanso y los equipos de trabajo. El Mundial contará con 104 encuentros, frente a los 64 que se disputaban desde Francia 1998 hasta Qatar 2022, lo que exige una mayor cantidad de jueces y especialistas tecnológicos.
Entre los árbitros más reconocidos de la nómina aparecen el polaco Szymon Marciniak, quien dirigió la final de Qatar 2022 entre Argentina y Francia y también le tocó el partido de la "Scaloneta" ante Argelia en su debut en el Mundial 2026, además de los ingleses Michael Oliver y Anthony Taylor. El australiano Jarred Gillett fue convocado exclusivamente como oficial de VAR.
Sudamérica tendrá una importante representación dentro del plantel arbitral. Por Argentina fueron seleccionados Yael Falcón Pérez, Darío Herrera y Facundo Tello. Brasil aportará a Ramon Abatti, Raphael Claus y Wilton Sampaio; Chile contará con Cristian Garay; Colombia con Andrés Rojas; Paraguay con Juan Gabriel Benítez; Perú con Kevin Ortega; Uruguay con Gustavo Tejera; y Venezuela con Jesús Valenzuela.
La FIFA mantiene además una política de estricta neutralidad, por lo que ningún árbitro puede dirigir partidos de su propio país. Esta limitación influye directamente en las posibilidades de recibir designaciones en las fases decisivas, donde se encuentran las mayores recompensas económicas y la mayor exposición internacional.
El Mundial 2026 también marcará una nueva etapa en el uso de la tecnología. La International Football Association Board (IFAB) aprobó una ampliación de las situaciones en las que podrá intervenir el VAR, incluyendo algunas decisiones vinculadas a córners mal concedidos y determinadas expulsiones derivadas de una segunda tarjeta amarilla.
Además, se endurecieron las medidas contra la pérdida deliberada de tiempo. Las sustituciones deberán completarse en un máximo de 10 segundos y los futbolistas que reciban atención médica dentro del campo deberán permanecer fuera del terreno de juego durante al menos un minuto antes de reingresar.
La preparación de los árbitros incluye evaluaciones físicas, técnicas y psicológicas realizadas durante varios años por la FIFA. Los jueces seleccionados participan en seminarios, entrenamientos específicos y simulaciones de situaciones de partido con tecnología VAR antes del inicio del torneo.

Cuánto cobra un árbitro por dirigir el Mundial
La FIFA diseñó para esta edición un esquema económico que combina pagos fijos por integrar el plantel arbitral y bonificaciones por cada partido dirigido. Si bien el organismo no difundió oficialmente los montos individuales, distintas estimaciones publicadas por medios internacionales coinciden en que los ingresos alcanzarán niveles récord.
Un árbitro principal podría recibir entre US$ 70.000 y más de US$ 100.000 únicamente por haber sido seleccionado para integrar el cuerpo arbitral del Mundial. A esa cifra se le suman los honorarios por cada designación, que aumentan a medida que avanza la competencia.
Durante la fase de grupos, los árbitros centrales percibirían entre US$ 3.000 y US$ 5.000 por encuentro, mientras que en las rondas de eliminación directa los pagos podrían alcanzar los US$ 10.000 por partido. En las instancias decisivas, como semifinales y final, las bonificaciones serían aún mayores.
Los árbitros asistentes y los encargados del VAR también recibirán compensaciones importantes, aunque inferiores a las de los jueces principales. Las estimaciones ubican sus salarios base cerca de los US$ 25.000, además de pagos adicionales por cada designación, que oscilarían entre US$ 3.000 y US$ 5.000 según la etapa del torneo.
El árbitro que dirija la final del Mundial podría acercarse a ingresos totales cercanos a los US$ 300.000, considerando el salario base, los bonos acumulados y las sucesivas designaciones a lo largo del campeonato.
Ser árbitro de una Copa del Mundo representa el máximo reconocimiento dentro de la carrera arbitral. En 2026, además del prestigio deportivo, la designación también estará acompañada por las remuneraciones más altas de la historia del fútbol mundial, en un torneo que promete ser récord tanto dentro como fuera de la cancha.