El apellido Carman está íntimamente ligado al Automóvil Club Argentino, ese mismo que luce una banderola en su fachada con la leyenda 120 años, y los rostros de Fangio, Reutemann y Colapinto.
Hablar con César Carman (hijo) es hacerlo con alguien que ama los autos y sintió la necesidad de continuar el legado por el club que condujo su padre y su abuelo al frente de la institución.
-¿Qué implica llevar el apellido Carman al frente de este Club?
-Es un peso muy grande por la responsabilidad pero a la vez siento un orgullo muy particular, no sólo por lo hecho por mi padre y mi abuelo sino por todas las personas que conformaron las distintas comisiones directivas, y que le han dedicado tanto tiempo, de forma desinteresada.
Como todo club, uno acá está ad honorem y lo hacemos por amor y porque creemos que la causa es noble y vale la pena, porque no hay muchas instituciones en el mundo como esta.
Con el aporte de los asociados se realizan una serie de actividades solidarias y de contribución a la sociedad que no son rentables como la Escuela de Seguridad Vial itinerante para chicos, cartografía, un departamento de Asuntos Viales que trabaja con municipios para replantear el trabajo urbano, y un montón de otras cosas.

-Hiciste una recorrida por las instalaciones del ACA en todo el país, ¿con qué te encontraste?
-Sí, antes de ser presidente tenía algo in pectore de querer recorrer todas las dependencias. Conocía un montón pero no todas, entonces me propuse visitarlas y no sólo las estaciones de servicio, también los más de 30 hoteles, hosterías, oficinas, playas de estacionamiento, las casi 5.000 cocheras, talleres, los 14 campings, y el balneario que nos quedó.
Vale recordar que el ACA tiene un convenio con YPF con 136 estaciones de servicio que el club explota de manera directa, y 22 que son propiedad del ACA y están licenciadas con la petrolera argentina, y otras 28 más que son de YPF pero tienen la dinámica e imagen del Automóvil Club de un paquete de 50.
"Visité todo con excepción de tres: Paso de Jama que no pude porque llevaba todo el día el ascenso y descenso ya que está a 4.500 msnm y no estaban dadas las condiciones; Carhué, que la visitaré en breve; y me queda San Sebastián, en la punta de Tierra del Fuego, donde tenemos una hostería chiquita con un puesto de abastecimiento, y ahí estamos sólo nosotros, el Correo y Gendarmería", destaca Carman.

-El ACA es un símbolo de presencia donde a veces no hay rentabilidad, ¿no?
-En su esencia es un club que construye integración, soberanía, progreso y equidad.
Es el hecho de llegar a lugares donde muchas veces nos visita sólo el viento pero donde llega la civilización, la estación de abastecimiento, una gastronomía lógica y confortable con un Servicompras o un Full, y un estándar de confort en los baños, cosas que son muy valoradas por los vecinos.
Tenemos muchas historias de progreso en las que el ACA fue el primero en estar cuando teníamos que estar, cuando no había nada. Después las cosas han avanzado y el club ha quedado en una posición generalmente estratégica y única, hoy ya no podés tener la estación al lado de la plaza.
-¿Cuál es el balance de esta recorrida?,
-Hay muchas cosas por hacer y hay orgullo de los lugares en donde estamos, como en Juárez, provincia de Formosa donde el Club sigue haciendo patria. Rescato la presencia importante que tiene en el interior, donde se lo valora mucho.
En Juárez tenemos un motel chiquitito que es clave para quien pasa porque no hay nada en la zona y en Bernardo de Irigoyen, Misiones, nadie quería poner una estación ahí pero que entendimos era clave, porque es una zona de frontera, donde se hace patria y ahí también estamos con un motel.
Paso de Jama, Chepes, Chilecito... Mantenemos esos lugares que el Club creó en sus años mozos, con su División de Turismo, cuando aún no existía la Secretaría de Turismo de la Nación, y entonces nosotros abrimos caminos.
Me preguntabas qué encontré y ví que quizás tenemos que remozar muchas cosas, cambiar algunas ideas, el paradigma de pensar sólo en el auto quedó corto, hay que pensar más en el concepto de movilidad: hoy tenés Cabify, Uber, el car sharing, los monopatines, las bicicletas, el sistema de transporte público... estamos repensando cómo capturar las camadas de socios jóvenes.
-Hoy muchos chicos no manejan o la edad en la que comienzan a conducir se atrasa.
-Sí, antes el auto era aspiracional y hoy esto no se da, lo veo incluso con mis hijas que tienen auto y no lo usan.
-¿Y qué están viendo para acercar el ACA a las nuevas generaciones?
-Estamos atacando el tema desde muchos aspectos, por ejemplo, lanzamos hace muy poquito un acuerdo con una empresa de car sharing, algo que para el asociado le sale la mitad.
Es una prueba piloto con seis lugares y la idea es expandirlo a muchísimas dependencias del Club, algo que le permite al socio acceder a un Toyota Yaris por $25.000 por día.
Otro beneficio es el de acceder a gimnasios, con eso también apuntamos a un segmento más joven.
-¿Fue subiendo el promedio de edad del socio?
-Sí, hoy está en 60, 61 años, cuando antes estaba por debajo de 50.
Por eso estamos desarrollando nuevos servicios como son los Ecomódulos, que van a expandir nuestra red hotelera; ya estamos haciendo una prueba en Puerto Iguazú, y creemos que puede funcionar para determinado segmento, hasta 50 años más o menos.
Es algo atractivo porque es accesible, con habitaciones de cuatro estrellas por alrededor de $20.000, con buenas comodidades.
Va lento, quisiéramos que fuera más rápido, pero la idea es tener 50 o 70 posiciones, ubicados en predios de estaciones de servicio que tienen mucho espacio y que a la vez están en lugares interesantes.
Se los va a montar detrás, todo parquizado, con paneles solares, reciclaje de residuos, y donde se utiliza el Full o ServiCompras como recepción, y se accede a los containers mediante una app.

-Todavía no hablamos del auxilio mecánico...
Es nuestro servicio insignia y tenemos que cuidarlo y mejorarlo porque sigue siendo de primera línea a nivel mundial; nuestro nivel de demora es bajísimo, en promedio de 35 o 40, como en Alemania.
-¿Ese ida y vuelta que hubo con el Gobierno que anunció que se sacaba el auxilio de la cobertura de las pólizas de seguro, los benefició de alguna manera?
-Nos ayudó por un ratito, juntamos alrededor de 3000 nuevos socios. Nosotros también estamos haciendo una campaña muy agresiva de socios, mostrándoles todas estas cosas nuevas, y nos está yendo bien.
La situación económica, de todos modos, no colabora: desde que arranqué, hace siete meses, venimos con caída en la venta de combustible, estamos golpeados pero vamos caminando derecho.
-Lo de la caída del despacho de combustibles fue algo generalizado, si se alinean algunas cuestiones, ¿qué objetivos pueden llegar a cumplir en el corto plazo?
-Si se empieza a alinear cierta estabilidad macroeconómica, hay suba de venta de combustible, y mejora la cartera operativa que es nuestra caja, la gente va a empezar a ver más obras.
-¿Además de YPF están con más acuerdos?
-Tenemos otro aliado estratégico que es La Caja, y el del seguro es un universo que estamos explorando con distintas alternativas más ambiciosas para revolucionar el mercado.
A la vez estamos avanzando no sólo en reciprocidad con otros Automóvil Club del exterior sino también invitando a distintas instituciones de salud para cerrar convenios para los asociados mutuos, y de esa manera ampliar la cartera de beneficios.
También con instituciones educativas como la Universidad Católica Argentina y la Universidad de El Salvador.
-¿Y el tema motos, que se vislumbra tendrá un fuerte crecimiento?
-Entre todos los cambios que estamos haciendo estamos atrás de una reforma del Estatuto, algo que incluye modificar las categorías de socios y sumar las motos, que hoy está pero limitado.
La reforma busca ampliarse a distintos universos con categoría de socio deportivo, socio de moto, socio infantil, socio pre-vitalicio, etc.
-¿Cómo ven el tema del desarrollo de la movilidad eléctrica?
-Lo vemos muy despacio, es algo que no tuvo tracción. Nosotros inauguramos en Argentina el primer punto de carga eléctrico, esto fue hace 10 años, pensamos que iba a ser un boom por el lugar por donde está ubicada (en Palermo) y todavía son muy poquitos los autos que van.
El gran tema sigue siendo la demora en la recarga y la autonomía, coincido con que hoy el modelo más viable de electrificación es el híbrido.
Ahora, esto es tan dinámico que puede surgir mañana una tecnología distinta y superadora o bien que aparezca una batería que permita una autonomía de 1500 km y se cargue en 5 minutos.

El fenómeno Colapinto
Un año atrás, la vereda de la sede del Automóvil Club Argentino se llenó de adolescentes para ver de cerca a un piloto de Fórmula 3 de apellido Colapinto, al que la gran mayoría del país no conocía pero que hoy está en boca de todos.
-¿Cómo analizás este año de locos que vivimos con la fiebre Colapinto?
-La primera vez que me preguntaron por él, a quien conozco pero con quien no tengo una relación tan cercana, respondía que además de talento tiene una personalidad muy compradora, bien argentina, pero a la vez que no se la cree y está con los pies en la tierra.
Por entonces estaba en la Fórmula 3 y yo decía que de "alinearse los planetas" quizás... Ese día al que te referís, él anunciaba que pasaba a la Fórmula 2, y uno soñaba con la posibilidad de que quizá llegara a la Fórmula 1.
En pocos meses se dio todo esto y que nos tiene a todos deseando que tenga un asiento el año que viene, cuando puede pasar que no lo tenga, y no sería tan terrible.
Los argentinos somos tan exitistas que ya queremos que esté en Red Bull pero mejor bajemos un cambio porque ha hecho una muy buena campaña; si no tiene un asiento el año que viene, estoy seguro que será el próximo.
De la mano de la avalancha Colapinto, los argentinos volvimos a acordarnos que somos muy tuercas, y estamos volviendo a rever el tema de traer la Fórmula 1.
-¿Eso es posible?
-Yo confío. Estamos dando algunos pasos firmes, nada apresurados y pensados. Me parece que si nos unimos y hacemos algo profesional, hay una probabilidad interesante de recuperar la Fórmula 1 a partir de 2027.

-¿Hubo una carta de parte de la FIA sobre este tema?
-Sí, hubo cartas de todo tipo (risas) pero sí, no sólo de FIA sino también de la Fórmula 1, a través de Liberty, quienes están a cargo del gerenciamiento de la categoría, en la que nos agradecieron nuestro interés y nos mandaron lo que sería la estructura que tendríamos que tener prevista y deberíamos seguir para presentar un plan de negocios.
-¿Eso es muy ambicioso, muy oneroso?
-Del "fino" no hablamos, pero más o menos sabemos lo que sale; del costo del Autódromo tampoco hablamos, pero también más o menos sabemos lo que sale.
Sí, es algo oneroso pero depende desde qué lugar se lo vea porque también está el movimiento que trae la Fórmula 1, no sólo para la Ciudad de Buenos Aires sino para la Argentina.
A mí me habían dicho algunos números en México y Brasil, donde fui a ver la F1, y quizás vos invertís US$ 50 millones pero el recupero que hay en términos de gastronomía, plazas hoteleras, movimiento y turismo es muy fuerte.
Los mexicanos quizás me lo exageraron, pero me dijeron que la Fórmula 1 allá mueve US$ 5.000 millones, de modo que si la carrera les sale US$ 35 millones, porque el autódromo ya lo tienen, no pareciera mucho cuando está la marca país involucrada.
En Brasil, el financiador es el Estado de San Pablo, y según cómo lo midan, se habla de que genera US$ 2.000 millones.

-¿Qué aportó el ACA a la carrera de Colapinto y cómo lo puede seguir acompañando?
-Tanto con Colapinto como con Fangio, Froilán González o Reutemann, el ACA estuvo cuando nadie estaba, cuando tenía que estar. Ésa es un poco la misión del club, escrita a fuego en el artículo número 1 del Estatuto, donde tenemos que promover el automovilismo nacional y acompañar a nuestros deportistas por el mundo.
Sin embargo, el Club tiene recursos escasos, llega hasta donde puede llegar; en el caso de Colapinto, además de facilitarle el tema de la licencia internacional y lo que son trámites, lo acompañó económicamente en la logística, y después siguió apoyándolo, y de hecho pusimos una plata ahora también.
Con los números que se manejan, no digo que son cifras simbólicas porque al Club le cuestan, pero sí que no están a nivel de las posibilidades que tienen patrocinadores como Mercado Libre, Globant o YPF.
El regreso del rally y el conflicto con la ACTC
-Hablamos del posible regreso de la Fórmula 1 pero no del rally, ¿qué posibilidades hay que vuelva a la Argentina?
-Lo perdimos en 2020 por la pandemia y estamos peleándola para tener la fecha y que vuelva. No va a ser el año que viene, pero estamos trabajando, lo que es seguro es que va a ser en Córdoba.
Si Dios quiere y no hay ninguna hecatombe, de esas a las que estamos acostumbrados los argentinos, y seguimos con una macroeconomía estabilizada, porque es importante tener previsibilidad para estas cosas.
-¿2027 o 2028?
-Eh... quizás un poquito antes, vamos a poner todo lo que está en nuestro alcance para que sea antes; no me gusta dar fechas porque después se generan expectativas, vamos de a poco.

-El automovilismo argentino vive hoy un momento complejo con superposición de categorías a raíz de la decisión de la ACTC de fiscalizarlas, ¿ves una salida u ordenamiento rápido a este tema?
-Dejame ser optimista. Quizás no tan rápido como a me gustaría, pero por lo menos veo ciertos gestos tendientes a ir hacia eso, hacia un automovilismo nacional más ordenado y en línea con el reglamento internacional, que ese -al fin de cuentas- es el problema.
Cualquiera puede crear una categoría, hacerla competir pero lo importante es que sea dentro de una estructura y del reglamento internacional. ¿Por qué? Porque eso te permite después salir hacia afuera, hacer regionales, ir a Europa...
Entiendo que acá hay distintos intereses, pero el nuestro es únicamente fiscalizar, ni más ni menos; es lo que nos delega la FIA desde 1926, sólo somos el árbitro, pero a veces se nos complica ser el árbitro.
-¿El ACA estaría dispuesto a ceder algo como para llegar a una negociación o salida?
-Podríamos buscarle soluciones que estemos todos más o menos en sintonía pero me parece que hay ciertas cosas en las que es difícil ceder.
-¿Y hacen algún mea culpa?
-Si hicimos algo mal, ya hemos cambiado casi todo; podemos mejorar algo pero siempre tenemos que cumplir el código deportivo internacional. Podemos ser un poquito más flexibles con algunas cosas, bancar un tiempo a los pilotos pero si seguís rompiendo... no me pidas después nada, tenés una mala nota, como en el colegio.
Yo soy un tipo componedor que trato de resolver, pero a veces...
-¿Te molesta que se dé justo en este momento, cuando hay un argentino tratando de seguir en la Fórmula 1?
-No ayuda, no colabora a lograr que mañana podamos traer la Fórmula 3, la 2 o el rally con este entorno... funcionaría mejor si estuviera más ordenado, como en muchos países, pero es lo que toca.

-¿Como querrías que sea 2025 para el ACA?
-Vamos a soñar: me gustaría ver en 2025 a Colapinto corriendo en la Fórmula 1, donde el tema del automovilismo nacional se encarrile, y en el que nos venga a visitar la FIA.
Que sea un año donde captemos más socios, donde el Club empiece a mutar esa imagen tan conservadora que tiene a una más vital y moderna, y que podamos plasmar bastante de los proyectos que tenemos con mayor velocidad.
También me gustaría que nos integremos más a la comunidad, tener acciones con Bomberos, Policía, Embajadas y con determinadas entidades con las que siempre estuvimos en contacto.
El Automóvil Club en su denominación es argentino, su alma está ahí, y supo tener una penetración de casi el 50%, había un socio de alguna manera en cada hogar, y eso ha cambiado por mil cosas, con una pandemia que no ayudó... Pero vamos encarrilados.