Pablo Sibilla, Presidente de Renault Argentina, participó activamente del primer Foro Internacional Automotriz Córdoba (Fiac) como parte de uno de los paneles más interesantes que hubo en la primera jornada, con otros cuatro colegas (ver nota).
El directivo mantuvo luego un contacto con la prensa en el que analizó sobre el momento de la industria automotriz, compartió los avances del proyecto de la pick-up compacta y hasta adelantó dos lanzamientos de producto.
-En el panel mencionaste que post elecciones la Argentina tiene que definir una estrategia hacia dónde quiere con la industria automotriz, ¿podés profundizar un al respecto?
-Sí, Dante Sica tiró un par de temas que son superinteresantes cuando dijo "Pensemos que en 2029 se agotan los acuerdos que existen en Mercosur y -en teoría- deberíamos ir al libre comercio".
Sin embargo, hay que atender que iríamos al libre comercio con un país que incentiva y subsidia el desarrollo, porque Brasil no subsidia el consumo, subsidia el desarrollo, la inversión.
De ser así, Argentina iría a una batalla totalmente desigual, y en base a eso planteé mi posición porque a Dante lo conozco mucho y a Brasil lo conozco más. Entonces, sé que no van a cambiar ni un ápice de su estrategia porque están recontra convencidos que quieren ser potencia a nivel de producción industrial.
Entonces, cuando vos tenés a tu vecino de enfrente que tiene un tamaño importante y sabés que no va a cambiar tu estrategia, tenés que definir qué querés hacer.
Esa discusión todavía no está dada, a nivel del sector privado sí, en la mesa de ADEFA sí, pero con el Gobierno no.
-¿Por eso decís post elecciones?
-Obviamente, el Gobierno tenía la prioridad absoluta de "apagar el incendio", de estabilizar la macroeconomía y eso se logró bastante bien. Entonces, por eso que digo es para verlo después de las elecciones.
Siempre sostengo que en época de elecciones el clima puede ser a veces un poquito inflamado, ¿no? Entonces, dejemos pasar eso, que termine todo como tiene que terminar, y después empecemos a tener una charla en ese en ese contexto, y ver dónde queremos posicionarnos en los próximos diez años.

-¿Eso significa que se acaba el Flex con Brasil?
-Podría acabarse el Flex, sí pero hoy lo hay hasta 2029, que es cuando vence el ACE 14. Pero si vos no hacés nada y tenés un país que subsidia todas las inversiones, podemos decir: "Bueno, listo, muchachos, vámonos todos, fabriquemos en Brasil y vendemos todo en Argentina", un costo que no creo que ningún político argentino esté dispuesto a asumir, con la historia tan larga que tiene la industria automotriz.
Lo que tenemos que hacer es sentarnos con esa regla y decir, "Bueno, ok. ¿Qué es lo que queremos de industria para más adelante y cómo vamos a lograrlo?" Los industriales están organizados para eso, nosotros mismos tenemos que tomar la decisión y no esperar que alguien nos dé la solución.
Argentina fue migrando paulatinamente a una industria especializada en productos utilitarios, esa ya es una forma de empezar a a colocarse, a posicionarse frente a Brasil, y no estoy esperando que nadie me diga lo que tengo que hacer, y lo hago yo porque sé que es lo que hay que hacer.
Pero después necesito de un montón de otras cosas porque no lo puedo hacer solo, necesitamos de toda la cadena de valor, necesitamos de las provincias y del Gobierno nacional.
-¿Cómo está en este momento Fábrica Santa Isabel de cara a la entrada en producción de la nueva pick-up compacta?
-Estamos trabajando super bien junto con el sindicato y no sólo con esto sino también con lo que implica la salida de nuestros socios (Nissan).
Estamos tratando de hacer una salida muy bien organizada y coordinada; tenemos reuniones con ellos, dos reuniones por semana, donde vamos viendo todas las etapas. Por un lado, decidimos de común acuerdo anticipar el cierre de la producción para finales de octubre, no se le renovó el contrato a unas 180 personas, y en total serán unas 500 personas las desvinculadas, y seguimos con unas 1.100.
Todo esto es del proceso de transformación de la planta que va a ocurrir más intensamente a partir del año que viene que es donde sí hay que empezar a desmontar parte de líneas para empezar a hacer lugar a la de Niágara.
En ese contexto, este año vamos a fabricar 45.000 vehículos, entre la Alaskan, Kangoo y los autos.

-¿Qué va a pasar con lo de Nissan, se va a llevar parte de la línea de la pick-up de una tonelada?
-Nissan se va a llevar parte de la planta, los equipos técnicos están coordinando qué partes; lo que nos han dicho es que ante el cierre de la planta de Civac trasladarían estas partes a la de Aguas Calientes.
Productivamente 2026 va a ser un año de transición, con Kangoo más Logan, Sandero y Stepway, hasta que se ponga en marcha la línea nueva en 2027 y concretemos lo que ya definimos que es especializarnos en vehículos utilitarios.
-¿A qué volúmenes irán en 2027?
-Si no cambian las variables macroeconómicas y todo lo demás, debería ser un año de 80.000 vehículos de fabricación, como mínimo. Y el 70% se lo llevaría la nueva pick-up.
Lo que estamos haciendo es una estrategia industrial, no de comercialización, donde vamos a fabricar sólo vehículos utilitarios, en dos turnos completos, con una capacidad de 100.000 autos por año, y complementar la gama con vehículos importados como Kardian, Duster, Boreal, Koleos.
Nos van a quedar 50.000 unidades más de capacidad para ver si podemos pelear por algún otro proyecto...
-¿Hasta cuándo siguen en producción Logan, Sandero y Stepway?
-Siguen, son modelos que incluso se van a seguir fabricando en América Latina, en Colombia va a seguir fabricando todo el año que viene. A comienzos del año que viene veremos y vamos a definir.
-¿Y con Duster qué pasa que no hay en los concesionarios?
-Es verdad, en este momento no tengo suficiente stock para la demanda, podría vender más pero en breve va a haber nuevamente disponibilidad.
-¿Cómo ves la competencia con los autos chinos que están arribando?
-Lo primero a marcar es que no hay una un crecimiento exponencial de vehículos chinos en Argentina porque, a diferencia de lo que pasó en Brasil, Argentina fue un poco más precavida y puso cupos a la importación.
Dentro de esos cupos obviamente que vamos a empezar a ver muchos más autos chinos que en años anteriores; en los años anteriores se vendían 3.000 autos chinos por año en Argentina, o sea que era la nada misma. Ahora vamos a empezar a ver realmente más autos chinos como hay en otros mercados.
El acuerdo hecho por el Gobierno es de 50.000 autos electrificados por cinco años, o sea, que hay reglas que son claras. Dentro de las mismas, nosotros también estamos aprovechando ese beneficio importando autos como el Kwid E-Tech (origen China) y el Arkana E-Tech (origen Corea).
Entonces, ¿cuál es el objetivo de esto? Que la gente se empiece a familiarizar con nuevas tecnologías y ponerlas a precios más accesibles de la gente.
Por eso creo que las nuevas marcas chinas van a hacer un poco de ruido pero no van a cambiar la realidad del mercado.
-¿Por qué decidieron traer pocas unidades de Kwid E-Tech?
-Considero que fuimos un poco optimistas con los primeros Kwid E-Tech que trajimos, que de lejos era el auto eléctrico más barato del mercado. Sin embargo, vimos que la gente como que todavía duda o desconfía.
Entonces decidimos ser más conservadores y pedir sólo 77 unidades pero se viene el nuevo Kwid eléctrico que es mucho más lindo y que, en este caso, el Dacia Spring se inspiró en Renault para el diseño.
-¿Va a llegar este año?
-Sí, lo vamos a lanzar antes de fin de año y realmente es muy diferente, tanto en el interior como en el exterior.
-Hablando de chinos, ¿cuándo llega el Nuevo Koleos con plataforma china de Geely e importado desde Corea?
-Lo vamos a lanzar a fin de agosto. Yo lo usé un fin de semana y no terminé de descubrir toda la tecnología que tiene, es impresionante. Y en cuanto a diseño es muy llamativo, lo miran todos.

