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Creció la participación del agro en el comercio exterior

Las ventas del sector alcanzaron el 49% sobre el total de las exportaciones en el primer semestre.

11-08-2016
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El sector agropecuario atraviesa uno de sus mejores años gracias a las medidas macroeconómicas que aplicó el gobierno de Mauricio Macri. Los resultados están a la vista: en el primer semestre, su participación en el total de las exportaciones nacionales llegó al 49%, una cifra ampliamente superior al 39,4% de igual período de 2015. Los datos le pertenecen a la consultora IES (Investigaciones Económicas Industriales), que aseguró que hoy “la agroindustria es la actividad más importante en el comercio exterior argentino”.

Es que durante los primeros seis meses del año, las ventas externas totalizaron US$ 13.571 millones, lo cual representa un crecimiento del 9,9% en valores. En números concretos, se trata de cuarenta y siete millones de toneladas despachadas, el 26,7% más en relación a la misma fecha del año pasado, y se prevé que en 2016 los envíos superen los US$ 25.000 millones. El número es algo mayor a los US$ 24.730,6 millones alcanzados el año pasado, cuando una cosecha récord permitió incrementar las cantidades exportadas pero los precios internacionales no acompañaron. Esa vez, el retroceso fue del 6,6% con respecto a 2014, aunque los stocks treparon al 16,4% al llegar a las 72,6 millones de toneladas. “Sin embargo, las cantidades de 2015 están por debajo de las de 2012, año en que la cosecha fue de casi veinticinco millones de toneladas inferior al ciclo 2014/15, lo que refleja la retención que hubo en el último ciclo agrícola, y que hizo crecer las existencias de granos como forma de atesoramiento ante las expectativas devaluatorias (luego confirmadas)”, explicó IES en relación a las trabas que aplicó la gestión anterior.

Los granos lideraron las ventas

En el acumulado a junio de 2016, el 55,9% del tonelaje exportado por el sector agrícola correspondió a granos sin procesar, de los cuales el 44,3% del total corresponde a cereales y el 11,6% restante a oleaginosas; en tanto que el 7,6% fue para los aceites vegetales; el 36,3%, subproductos oleaginosos y el 0,2%, cultivos industriales. En ese sentido, la consultora destacó que se registró “un aumento de los envíos en cantidades en la mayoría de los granos”, ya que “entre las oleaginosas, el maní y el girasol crecieron fuertemente, mientras que la soja cayó, lo que obedece al retraso en la cosecha por las precipitaciones y a los problemas de calidad del cultivo”, un factor que delineó un retroceso en los despachos en cantidades del 14,6%. En el caso de los cereales, hubo alzas en trigo, maíz y cebada, pero bajas en sorgo.

Con una demanda por US$ 1.680 millones y un volumen de cinco millones de toneladas, China se mantuvo como principal comprador del país, seguido por India, que obtuvo una participación del 8,6%. El tercer lugar fue para Vietnam, con el 7,6%, al que secundó Egipto, que llegó al 7,4% y aumentó sus adquisiciones en 202,2% en relación a igual lapso del año previo. Por último se posicionó Brasil, con el 5,2% del valor total exportado.

Lo que se viene

Si bien la consultora estima que la producción del ciclo 2015/16 caería en torno al 5,9% con respecto a la campaña anterior con un volumen de 109 millones de toneladas, resaltó que, de todos modos, “se convertiría en la segunda mejor cosecha histórica tras el récord de 2014/15 , de casi 116 millones de toneladas”. La explicación es que se desarrolló en un momento de transición entre el cambio de políticas estructurales para el campo, que le devolvieron la rentabilidad al sector. Las adversidades climáticas, en efecto, impactaron en los volúmenes obtenidos, lo que dejará “una situación de disparidad entre los productores, ya que las zonas no afectadas por las precipitaciones se beneficiarán de la fuerte suba de los precios agrícolas, mientras que las zonas dañadas dejarán una situación financiera sensible”, consideró.

En la actualidad, la actividad se desarrolla entre el final de la gruesa y el inicio de la fina, para la cual se prevén más pools de siembra y subas de precios en alquileres y combustibles. En ese sentido, para Alejandro Ovando, director de IES Consultores, “las perspectivas para 2016/17 plantean un escenario de mayor rentabilidad y mayores inversiones. Este escenario generará una mayor rotación entre cultivos, que diversificará la siembra y reducirá la fuerte sojización que caracterizó al agro nacional en los últimos años”.

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