La industria de la carne vacuna en Argentina alcanzó un logro sin precedentes en 2024, consolidándose como un pilar clave del comercio exterior. Según datos oficiales, las exportaciones totalizaron 629.949 toneladas peso producto, lo que representa un aumento del 11,8% respecto al año anterior.
Este volumen, el más alto registrado en décadas, posiciona al país como el quinto mayor exportador mundial, detrás de gigantes como Brasil, Australia, India y Estados Unidos.
- Este récord refleja tanto la calidad del producto argentino como las políticas que han favorecido la apertura de mercados internacionales.
China: el gigante que impulsa la demanda
El principal destino de estas exportaciones sigue siendo China, que absorbió el 68,4% del total, equivalente a 430.836 toneladas. A pesar de una caída del 9,8% en el precio promedio por tonelada, el volumen enviado a este mercado demuestra la dependencia de Argentina de la demanda asiática.
Sin embargo, esta relación no estuvo exenta de desafíos: en diciembre de 2024, las ventas a China cayeron un 25,5%, influenciadas por factores estacionales como la proximidad del Año Nuevo Lunar. A pesar de esto, el ingreso generado por estas exportaciones alcanzó los 1.418,1 millones de dólares, consolidando a China como un socio comercial estratégico.
Aunque China lidera el ranking, Argentina ha logrado diversificar sus destinos, fortaleciendo su presencia en otros países. Estados Unidos se destacó como el tercer mercado más importante, con un crecimiento del 43,5% en las compras, alcanzando 33.698 toneladas.
Asimismo, las exportaciones a Chile aumentaron un 25,4%, mientras que Israel y la Unión Europea también incrementaron sus importaciones. Este avance en la diversificación es clave para reducir la vulnerabilidad ante fluctuaciones en el mercado chino y aprovechar oportunidades en economías con alta demanda de cortes de calidad.
Impacto económico, desafíos de precios y qué está pasando con el consumo interno
El récord exportador generó ingresos por 2.829,4 millones de dólares en 2024, un incremento del 12,8% respecto al año anterior, a pesar de una leve caída del precio promedio por tonelada, que se ubicó en 4.492 dólares.
Los cortes congelados dominaron las ventas, representando el 82,3% del total, seguidos por los frescos (17%) y las carnes procesadas (0,73%). Sin embargo, el sector enfrenta retos: la baja en los precios internacionales, especialmente en China, y una menor oferta de hacienda prevista para 2025 podrían desacelerar este crecimiento, según expertos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas.
Mientras las exportaciones brillan, el panorama interno muestra una realidad opuesta. El consumo per cápita de carne vacuna cayó a 47,8 kilos anuales en enero de 2025, el nivel más bajo en tres décadas, afectado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
La producción de carne, que en enero de 2025 alcanzó 263.800 toneladas res con hueso, no logró compensar esta retracción, evidenciando una paradoja: Argentina exporta más que nunca, pero los argentinos consumen menos. Este contraste plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el mercado externo y las necesidades locales en el futuro inmediato.