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Cine

DC Studios, nuevo nombre para comenzar de cero

Después de varios años sin un rumbo coherente, la marca de DC cambia de nombre bajo la dirección de David Zaslav, el CEO de Warner Bros. Discovery que viene afrontando pérdidas de varios miles millones de dólares producto de la reestructuración de la nueva empresa.

En 2022, Warner Bros. vio sacudida la estantería al ser adquirida por Discovery para conformar WBD
En 2022, Warner Bros. vio sacudida la estantería al ser adquirida por Discovery para conformar WBD
Sebastián Tabany Sebastián Tabany 01-11-2022
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DC tiene nuevo nombre. La subsidiaria de Warner Bros. Discovery encargada de llevar los comics de la editorial medio audiovisual (películas, series, animación) ya no se llama más DC Films, sino DC Studios, un cambio que significa un paraguas más grande donde pueden quedar para su alcance todo tipo de contenido. También, de cierta forma, es un espejo de Marvel Studios, su rival y hasta ahora ganadora absoluta desde 2008 no solo en taquilla sino en reconocimiento del periodismo y de los fans.

Desde hace 14 años con Kevin Feige a la cabeza y con la primera Iron Man, Marvel fue solidificándose como el monstruo de la industria cinematográfica que es hoy en día. Después de un período tumultuoso en los '90, donde vendió sus IPs a diferentes estudios, Marvel fue comprada por Disney y comenzó el proceso de reclamar los superhéroes para sí. Después de la adquisición de Fox, solo Spider Man queda fuera del estudio, al ser propiedad hoy en día de Sony.

Pero DC siempre fue propiedad de Warner lo que a priori podría haber significado un plan más sólido y sin tantos obstáculos. La diferencia radica en Kevin Feige, que desde 2008 con Iron Man (en ese momento de Paramount), trazó un plan de años para integrar todos los personajes en el ya famoso MCU (Marvel Cinematic Universe).

Warner, por su parte, no hizo eso sino que se sustentó en sus dos pilares más fuertes (y aún más reconocidos que los superhéroes de Marvel): Batman y Superman.

El mismo año que Iron Man -y unos meses antes El Increíble Hulk- daban el puntapié inicial del MCU, Warner estrenaba El Caballero Oscuro, la segunda parte la trilogía de Christopher Nolan sobre Batman.

Pero el encapotado no formaba parte de ningún plan maestro y recién en 2013 con El Hombre de Acero de Zack Snyder, que presentó a Henry Cavill como Superman se comenzó a hablar de la contrapartida del MCU, el DCEU (DC Extended Universe).

En 2022, Warner Bros. vio sacudida la estantería al ser adquirida por Discovery para conformar WBD bajo el CEO David Zaslav que rápidamente comenzó a achicar gastos a diestra y siniestra, producto del costo de la fusión y de una prioridad a favor del cine y no tanto de la plataforma como su antecesor Jason Kilar, quien creó HBO Max. Para Zaslav, Max parece ser un gasto. Hace unas semanas cajoneó la película Batgirl ya rodada (y que iba a ser el regreso de Michael Keaton como Batman), que iba a ir a la plataforma, y perdió 90 milones de dólares al borrarla de la existencia.

La pregunta lógica es: si la película estaba hecha, ¿por qué no subirla a Max igual? Dos respuestas: faltaba la postproducción (millones de dólares) y al no estar siquiera disponible en la plataforma, WBD la ubica en el casillero de "pérdida" (writeoff) por lo cual puede evitar pagar impuestos como si fuera un bien. Y zafa además de pagar regalías a los directores, actores y ejecutivos. Una medida impopular para los fans con solamente el Excel como foco. Max también ha estado bajando sin avisar contenido original (series y películas) de la plataforma por la misma razón: no pagar regalías.

El sinuoso camino del DCEU

Las películas de DC no tienen un Feige como mente maestra. Supuestamente después de la trilogía de Nolan iba a ser Zack Snyder, quien fue el que convocó a Gal Gadot como Mujer Maravilla, Ezra Miller como Flash y Jason Momoa como Aquaman. Pero después del fracaso de La Liga de la Justicia en 2017, Warner se vio en una encrucijada.

Snyder abandonó el proyecto antes de terminarla por la muerte de su hija y Warner llamó a Joss Whedon (las dos primeras Avengers de Marvel) para terminarla. El resultado fue paupérrimo. Y lo que pasó después no ayudó a DC. Ray Fisher, el actor que personificó a Cyborg en La Liga... habló pestes de Whedon y lo acusó de racista a abusador.

Gadot y Momoa lo apoyaron. Fisher duplicó la apuesta y llegó a acusar al jefe de DC Films, Walter Hamada, como el ejecutivo que apañó a Whedon y no escuchó sus denuncias.

Mientras tanto un movimiento silencioso comenzaba a gestarse en las redes donde pedían por la versión de la Liga de la Justicia de Zack Snyder, trunca por su alejamiento. El #ReleaseTheSnyderCut fue tan vocal y apoyado por el mismo director que lograron que Warner -bajo la dirección entonces de Kilar- gastara US$ 70 millones para terminar la película y se estrene en el recién salido HBO Max.

Con cuatro horas de duración, la versión de Snyder parece un capricho de director más aún cuando meses después comenzaron los rumores que él mismo habría contratado bots para que el #ReleaseTheSnyderCut inundara las redes haciéndose pasar por fans aguerridos.  

De DC Films y DC Studios

DC Films en un momento estaba conformada por un triunvirato con Jim Lee (artista sobresaliente y ejecutivo de la editorial), Geoff Johns (guionista y productor) y Walter Hamada con sede en Nueva York, donde tradicionalmente estaba localizada la editorial de comics. Bajo su supervisión el DCEU comenzó su gira dando algunos tumbos. Algunas películas fueron un éxito: Aquaman y la primera Mujer Maravilla. Otras no: la segunda Mujer Maravilla, El Escuadrón Suicida y Aves de Presa (con Margot Robbie como Harley Quinn). DC entonces pegó un volantazo y por un momento se resignó a crear su propio MCU.

Fue entonces cuando Todd Phillips en 2019 con Joker y Matt Reeves este año con Batman, con Robert Pattinson, le dieron un soplo de aire fresco a DC. Esas películas no forman parte del DCEU sino que transcurren universos separados y no están creadas para que se crucen. En el jerga comiquera serían "one shot", un ejemplar aislado y sin continuidad. Y les fue bien. Muy bien, en especial Joker que llego a superar los mil millones de recaudación contra un presupuesto de cincuenta y cinco.

Mientras tanto el DCEU sigue en carrera. El año que viene se estrenan tres películas que forman parte del relato troncal: Shazam: La Furia de los Dioses, Aquaman 2 y Flash, dirigida por nuestro compatriota Andy Muschietti donde aparece, supuestamente por última vez, Ben Affleck como Batman. Si hacemos un relevamiento entonces hay cuatro Bruce Wayne actualmente en las películas de DC: uno en Joker (aunque se lo vio como niño), Affleck, Michael Keaton (que vuelve en Flash) y Robert Pattinson.

Con respecto a Superman, desde que Henry Cavill estuvo en La Liga de la Justicia, DC no propuso uno nuevo y el personaje estuvo oculto y sin aparecer en las películas que la siguieron. Hubo una aparición breve pero solo del torso en Shazam, algo como chiste, aunque Cavill no diera el presente. Tampoco se lo vio en una escena en la serie The Peacemaker de Max donde sí estuvieron Jasom Momoa y Ezra Miller como Flash. Cavill ha estado ocupado interpretando un villano de Misión: Imposible, a Sherlock Holmes en las Enola Holmes y a Geralt, basada en los libros de fantasía The Witcher, ambas de Netflix.

En los últimos días hubo un aluvión de noticias consecutivas que vislumbran un cambio en DC y es la creación de DC Studios, abandonando el Films.

Zaslav anunció que el guionista y director James Gunn -  quien hiciera Escuadrón Suicida (la segunda, no la que le fue mal y antes Guardianes de la Galaxia 1 y 2 para Marvel) y la serie derivada, la mencionada The Peacemaker con John Cena - sería la parte creativa de la nueva DC Films.

Junto a él lo acompaña Peter Safran, ex manager devenido ejecutivo de Warner. Y adiós a Walter Hamada que no solamente perdió DC sino que fue echado de la empresa. La dupla Gunn- Safran a efectivizarse el 1 de noviembre se va a encargar de todo lo que tenga que ver con DC en formato transversal, desde las películas, animación, series, etcétera.

Y como si fuera poco, Cavill (casualmente o no), aparece como Superman en Black Adams, el film con The Rock actualmente en cartel; Cavill también se encargó de anunciar en las redes que va a volver con su personaje para la pantalla grande. Una consecuencia directa de ese anuncia fue el que hizo Netflix comunicando que el australiano Liam Hemsworth lo reemplazaría en la cuarta temporada de The Witcher.

Son tiempos interesantes para la nueva DC Studios. El tronco del DCEU sigue su marcha, a pesar demás de problemas de uno de sus actores. Ezra Miller tuvo varias denuncias de grooming de una menor hasta ser el líder una secta con sede en su granja en Vermont (¡!), pero WBD no está dispuesto a ceder con respecto al actor ya que protagoniza Flash a estrenarse a mediados de 2023, película que tuvo un costo de U$S 200 millones.

La incorporación de Gunn (creativo) y Safran (ejecutivo) significa un empuje y una adecuación a los varios proyectos de DC que andan dando vueltas. Ya confirmados están Joker: Folie à Deux, la segunda parte con Lady Gaga como Harley Quinn, Batman 2 y una serie desprendimiento sobre el Pingüino para Max. Habrá que ver qué ruta deciden tomar: si seguir con el DCEU, enfocarse en los films aislados o crear algo nuevo que pueda hacer que DC le gane en taquilla y crítica por primera vez en su historia a Marvel.

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