¿Aplica a Argentina?

"Hacete el muerto": el plan de Jimmy Carville para derrotar a Donald Trump

James Carville dice que la estrategia debe ser "permitir que los republicanos se derrumben bajo su propio peso" y "hacer que el pueblo estadounidense nos extrañe".

Jimmy "Rajun Cajun" Carville.
Jimmy "Rajun Cajun" Carville. .
4 marzo de 2025

James Carville, inventor de la frase "es la economía, estúpido", es uno de los estrategas políticos más importantes de Estados Unidos.

Apodado el "Cajún Rabioso" (Rajun Cajun), Carville logró notoriedad nacional por su trabajo como el principal estratega de la exitosa campaña presidencial del entonces gobernador de Arkansas, Bill Clinton.

  • En EE.UU., siempre estuvo del lado demócrata.

Chester James Carville Jr., ese es su nombre completo, también operó acá en Argentina, ayudando a Eduardo Duhalde en 1999. Si bien el cabezón de Banfield terminó perdiendo, Carville ganó: cobrarba US$ 30.000 por mes, más pasajes aéreos de primera clase y gastos de hotel. También ayudó a Daniel Scioli en sus dos campañas a la gobernación: 2007 y 2011. También intentó ayudarlo en 2015. 



En Brasil, ayudó a Fernando Henrique Cardoso en los '90.

La recomendación de Carville

Ahora, con el regreso de Trump, el "Rajun Cajun" tiene una propuesta audaz y contraintuitiva para los demócratas.

"No hay nada que los demócratas podamos hacer legítimamente para detenerlo, incluso si quisiéramos", dice Carville.



"Sin un líder claro que exprese nuestra oposición y sin control en ninguna rama del gobierno, es momento de que los demócratas emprendamos la maniobra política más audaz en la historia de nuestro partido: rendirse y hacerse los muertos", dice. 

Carville amplía: "Permitir que los republicanos se derrumben bajo su propio peso y hacer que el pueblo estadounidense nos extrañe. Solo cuando la administración Trump haya caído a índices de aprobación en los bajos 40 o altos 30 deberíamos actuar como una manada de hienas y atacar la yugular. Hasta entonces, llamo a un retiro político estratégico".

PAUSA TÁCTICA y después, ir a la yugular

El Ejército tiene un término para esto, dice Carville: se llama "pausa táctica". 



"Es un movimiento visionario: salir del combate constante donde un bando (el nuestro) está mayormente a la defensiva y luchando por explicar posturas políticamente cargadas (como defender la D.E.I. o persuadir a los votantes de que se preocupen por la ayuda exterior), y tomarse el tiempo para reagruparse, mirar hacia adelante y decidir a dónde queremos llegar en los próximos dos años. No creo que muchos estadounidenses estén esperando que usemos los mismos viejos argumentos y el mismo lenguaje de siempre para criticar a Donald Trump. Están cansados de ello, y nuestros votantes demócratas están hartos de vernos quejarnos para encubrir nuestra impotencia al estar fuera del poder. Quieren que seamos más inteligentes que eso", dice Carville.

Según Carville, el Partido Republicano es bueno para "ganar elecciones", pero "es pésimo gobernando".

"Nuestra primera gran prueba en el arte de la retirada estratégica llega en unas semanas, cuando la administración Trump deba aprobar un presupuesto que aumente el techo de la deuda", dice Carville. 



Hay profundas divisiones internas en el Partido Republicano sobre el presupuesto y, de hecho, el presidente de la Cámara de Representantes, su cercano aliado, aún no lo ha respaldado definitivamente.

"Muchos demócratas en el partido están ansiosos por un enfrentamiento. En lugar de prepararnos para luchar —como tanto nos gusta hacer— lo más radical que podemos hacer es nada en absoluto. Dejar que los republicanos discutan entre ellos públicamente. No ofrecer un solo voto. No insertarnos en el debate. No sabotear la situación. Simplemente apartarnos y dejar que coqueteen con el impago de la deuda. Justo cuando se hayan empujado al borde del colapso y parezca que podrían hundir la economía global, intervenir y salvar el día", dice Carville. "Ser el partido competente y no el partido del caos", resume. 

"Es hora de que todos en nuestro partido, incluidos los favoritos para postularse en 2028, lo entiendan también. No se ganará ni se logrará nada significativo enfrentándose directamente a la administración Trump en este momento", dice Carville.



"Esta ecuación debe aplicarse durante el resto del año. Dejar que los republicanos impulsen sus recortes de impuestos, sus recortes a Medicaid, sus recortes a los cupones de alimentos. Darles toda la soga que necesiten. Luego, permitir que la disfunción paralice su bancada en la cámara y haga estallar su pequeña mayoría. Dejar que se revelen como incapaces de gobernar y, en el momento adecuado, empezar a hacer un argumento coordinado y consistente sobre la necesidad de proteger Medicare, Medicaid, los beneficios laborales y el bolsillo de la clase media. Dejar que los republicanos se derrumben, permitir que el pueblo estadounidense lo vea y esperar hasta que nos necesiten para ofrecer nuestro apoyo", resume Carville en una nota en NYT.

"Es un enfoque más inteligente que el que seguimos en la primera administración Trump, cuando los demócratas intentamos y fracasamos en la política de resistencia. Expresamos indignación por un tema social tras otro. Nos obsesionamos con la investigación sobre Rusia. Luchamos contra Trump en cada esquina, en cada tema imaginable, y enturbiamos nuestro mensaje en una guerra imposible de ganar. Solo nos salvamos por su pésima gestión y un gran esfuerzo de nuestro lado para encontrar buenos candidatos para el Congreso en 2018. A veces, lo más poderoso que podemos hacer es retirarnos en el campo de batalla inmediato y avanzar en otra dirección", dice Carville sobre la estrategia demócrata en el primer periodo de Trump.

"Demócratas, dejen que la corriente del Partido Republicano los arrastre", resume Carville.



"A este ritmo, la luna de miel de Trump terminará, en el mejor de los casos, para el Día de los Caídos, pero más probablemente en los próximos 30 días", aventura Carville y hace un paralelismo con Muhammad Ali.

"Ali se consolidó como el mejor boxeador de peso pesado de todos los tiempos no golpeando sin descanso, sino dominando el arte de la retirada estratégica. Enfrentándose a George Foreman, quien venía de 37 nockouts y 40 victorias, Ali empleó la famosa estrategia del rope-a-dope, retirándose a las cuerdas del ring, esquivando golpes de un lado a otro, absorbiendo pequeños jabs, hasta que la batería de Foreman se agotó, y en el octavo asalto lanzó un golpe decisivo que lo noqueó. Estamos en el primer asalto. Hagamos rope-a-dope, demócratas", resume Carville.

¿Se puede aplicar ese mensaje en Argentina?



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