"No tenemos candidatos. Vamos a tener un Congreso de psiquiátricos, que nadie espere estadistas", advirtió un operador libertario al medio Cenital a la hora de hablar sobre el armado de las listas de cara a las legislativas de este año.
El gran desafío de La Libertad Avanza es encontrar perfiles que cumplan con las características que necesita para completar las listas en todo el país: buena imagen, disciplina y que no sean de la casta.
La falta de un pasado común entre las filas del oficialismo ya generó notables desequilibrios internos: a la gran cantidad de renuncias y despidos en la Administración Pública se le suman los desplazamientos en el cuerpo legislativo, tales como las de Lourdes Arrieta, Oscar Zago y Francisco Paoltroni.
El Gobierno buscará revertir la situación de debilidad en la que se encuentra actualmente en el Congreso, la cual le impidió avanzar con muchos de sus proyectos legislativos y sufrir varios tropiezos en el camino, tal como sucedió con la Ley Bases, sancionada en su versión más acotada.

Ahora, el oficialismo buscará formar un bloque con personas comprometidas con el proyecto libertario para entonces asegurarse que las bancas obtenidas respalden las propuestas legislativas.
Lo cierto es que el oficialismo corre con ventaja en esta primera evaluación de su gestión porque arriesga muy poco. Pero la tarea difícil está en encontrar candidatos para todo el territorio que además agreguen un plus electoral a la lista.
Esto porque la fuerza de La Libertad Avanza estuvo en la capacidad de ofrecer un espacio "nuevo" y "distinto" a todo lo anterior, sin viejas lealtades políticas ni participación en el ámbito público. Ahora que el nombre de Javier Milei ya no aparecerá en las boletas, la pregunta es cuánto arrastre tendrá el sello oficialista con rostros poco conocidos en cada provincia.
El oficialismo dio poco espacio de crecimiento a sus figuras, y los que suelen ser elogiados por el Presidente son funcionarios que, en caso de presentarse como candidatos, dejarían espacios difíciles de reemplazar en el Gabinete. Entre ellos, el de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el titular de Economía, Luis Caputo; o incluso el de Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación.
Quiénes van a las listas
En ese marco es que empiezan a surgir algunos nombres disruptivos, tales como el de Daniel Parisini, el streamer conocido como "El Gordo Dan", quien podría presentarse en las listas de Santiago del Estero. "El Gordo Dan sería un muy buen candidato", dijo recientemente el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Otros de los nombres que resuenan son el del vocero presidencial, Manuel Adorni; y el de la secretaria de la Presidencia, Karina Milei. Aunque el jefe de Estado, en diálogo con El Observador, dijo: "Mi hermana se siente más cómoda cuidando mis espaldas que sentada en una banca".
Por eso, algunos especulan con la idea de que Milei se enfoque en convencer a periodistas, deportistas o actores para que se conviertan en candidatos libertarios. La falta de experiencia volvería a primar entre las filas de La Libertad Avanza.
El paso de Martín Palermo por Casa Rosada hizo crecer estos rumores, así como también la cercanía de Alejandro Fantino con el oficialismo. De esa manera, Milei seguiría los pasos del expresidente Carlos Menem, quien llevó a Carlos Reutemann, Palito Ortega y Daniel Scioli a iniciar una carrera política en los años noventa.

"Los liderazgos a lo largo de la historia, naturalmente, han surgido de donde está la gente", dijo Fernando Dopazo, consultor en estrategia y comunicación política.
En tanto, el consultor en comunicación política, Fernando Pittaro, agregó que el "público sub-30 busca legitimidad fuera de la política tradicional por el desencanto, la apatía y la orfandad de representación en las estructuras tradicionales".
¿Juntos o separados?
Al mismo tiempo, La Libertad Avanza estaría presionando desde la opinión pública para evitar que el PRO compita por su cuenta. "Vayamos juntos y arrasemos al kirchnerismo", dijo Milei frente a la consulta de Luis Majul sobre cuál es su idea de una alianza con el macrismo.
Tras las declaraciones del Presidente, Mauricio Macri afirmó que el PRO está dispuesto a "conformar un equipo de trabajo" conjunto para negociar un posible acuerdo electoral con La Libertad Avanza. Se trata de una manera de ejercer presión sobre Milei, aunque le cedió la iniciativa para avanzar en un esquema de alianza para los comicios de este año.
Los nombres designados por el líder del partido amarillo para la mesa de trabajo son Cristian Ritondo, Ana Clara Romero, Silvia Lospennato, Hernán Lacunza y Soledad Martínez.

Lo cierto es que la cercanía ideológica del electorado del PRO y el de La Libertad Avanza terminará por forzar la alianza: la demanda será de unidad para enfrentar a la oposición. Y el acuerdo resulta conveniente para las dos partes.
Las ventajas
Si se completa la alianza, se abrirían nuevos espacios en las listas oficialistas para que el PRO los complete con perfiles con más trayectoria y experiencia en el área, aunque eso va en contra del discurso contra la "casta" de La Libertad Avanza. En tanto, el PRO podría asegurar su presencia en las provincias.
Este esquema se completa con los desdoblamientos electorales. Se trata de una oportunidad para que los líderes regionales enfoquen la campaña en cuestiones locales y garanticen la presencia de las figuras provinciales en las listas del distrito.
Aquellos gobernadores inclinados a hacer acuerdos con Milei están más dispuestos a cederle lugares en las listas de candidatos nacionales que en las de las legislaturas locales de las cuales dependen sus gestiones. De esa manera, habría intereses coincidentes entre el oficialismo nacional y el de aquellas provincias que busquen acordar con él.
Sin embargo, el escenario no es tan sencillo. El PRO pone en juego su identidad; y LLA, su discurso "antipolitica". El cierre de alianzas abre un gran debate en torno a ambos partidos, dado que algunos referentes prefieren mantener la "pureza" de las listas, y otros optan por definir la mejor estrategia para garantizar mayor peso en el Congreso.