La Corte Suprema unió lo que dividieron las tarifas 

ensenada
06-05-2021
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Por Augusto Milano

El Frente de Todos es una coalición porque sus integrantes habían competido entre sí en las elecciones anteriores a 2019 y pertenecían a distintos espacios, más allá de su común origen peronista. Como en toda coalición, hay temas en lo que se observa amplia coincidencia y otros en los que las tensiones son evidentes.

En los últimos días, se produjeron varios hechos que pusieron en evidencia la lógica de coalición con la que funciona el Gobierno. Podría decirse que lo que dividieron las tarifas y, luego, lo unió la Corte.

En el oficialismo las opiniones estaban divididas con relación al aumento de tarifas. Martín Guzmán, respaldado por el Presidente, quería mayores incrementos para evitar un aumento de los subsidios que compliquen las cuentas fiscales mientras que el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, vinculado al kirchnerismo, que es el sector más poderoso de la coalición, no aceptaba más de un aumento de tarifas por su impacto en la inflación y, consecuentemente, en el resultado de las elecciones.

Todavía no hubo definiciones, pero la continuidad de Basualdo sería visto como una derrota para Alberto Fernández, que afectaría a toda la coalición y alteraría su equilibrio interno.

Pero en pleno debate por las tarifas, se conoció el fallo de la Corte sobre la presentación de la CABA por la presencialidad escolar, y eso unificó a Alberto Fernández y Cristina Kirchner en una dura crítica a la decisión judicial.

La Corte fue puesta así en el lugar del enemigo común que toda coalición necesita. En un acto realizado ayer en Ensenada, el Presidente se dirigió al Tribunal y sostuvo “no usen las sentencias para favorecer a sus candidatos”. En un tono similar se manifestó previamente el gobernador, Axel Kicillof. Y para que no queden dudas sobre las coincidencias sobre este punto, hubo una foto de familia.

Otro hecho que puso en evidencia el funcionamiento con lógica de coalición fue la designación del ministro de Transporte, luego del fallecimiento de Mario Meoni, que estaba alineado con Sergio Massa. Algunos analistas, basados en los antecedentes de Desarrollo Territorial y Justicia, sostenían que cada vacante en el Gobierno sería ocupado por alguien de la máxima confianza política de Cristina. Pero en esta oportunidad no fue así.

En todo momento quedó en claro que ese ministerio era para el massismo y que, por lo tanto, el sucesor de Meoni debía surgir de ese sector, como efectivamente ocurrió. En la práctica funcionó como un presidencialismo de coalición en el que los ministerios se distribuyen entre los partidos que lo integran.

Finalmente, que tanto el Presidente como la vicepresidenta hayan elogiado los últimos mensajes es de Joe Biden muestran una coincidencia de fondo en temas relevantes. Más allá de las obvias diferencias, el oficialismo argentino reivindica a Biden por su defensa de los estímulos del gobierno a la actividad económica y la ayuda a sectores postergados.

El razonamiento de Biden es que el bajo crecimiento de Estados Unidos en la última década no fue consecuencia de falta de oferta sino de una demanda débil que, por lo tanto, es necesario estimular.

Por otra parte, Fernández debe sentirse atraído por dos características de su par estadounidense con las que puede identificarse: está llevando adelante un gobierno muy activo sin ser un líder político en los términos que lo fueron sus antecesores y debe hacer equilibrio entre los distintos sectores demócratas.

El Gobierno del Frente de Todos está funcionando con una lógica de coalición que será puesta a prueba en más de una ocasión, pero tiene incentivos para mantenerse unida porque enfrente tiene otra.

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