Rumbo a 2027

Kicillof, arquitecto de la oposición: acelera el armado y busca socios más allá del peronismo

El gobernador impulsa una convocatoria amplia, "sin exclusiones", y busca convertir el desencanto de la sociedad en un proyecto presidencial.

Kicillof en un acto del MDF
Kicillof en un acto del MDF
Denise Chmois 26 febrero de 2026

"Sumar" y "urgente" son las dos coordenadas sobre las que se apoya el armado nacional que impulsa el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Así lo planteó en su última entrevista, donde afirmó que está abocado a reorganizar a la oposición para constituir una alternativa al gobierno de Javier Milei. A su entender, se trata de un desafío que no admite demoras: 2026 es, definió, un año de construcción.

En esa combinación aparece la estrategia de ampliar la base política más allá del peronismo y acelerar los tiempos de un esquema que todavía es incipiente y enfrenta límites claros en el interior del país, donde su liderazgo pierde influencia.

"No alcanza con el peronismo"

Kicillof ya no habla solo de peronismo. Habla de "oposición". En diálogo con El Economista, una fuente cercana al gobernador fue tajante: "No alcanza con el peronismo". Lo incluye, pero bajo una condición: estar dispuesto a construir una alternativa al Gobierno.



La convocatoria es amplia, aseguró el gobernador, y "sin exclusiones". La invitación se extiende a gremios, pymes, empresarios, sectores educativos y de salud, peronistas y no peronistas. "Está en juego la nación, no el peronismo", dijo el mandatario en una entrevista para Cenital. La única premisa para unirse al armado es oponerse al rumbo libertario y trabajar en la construcción de una alternativa.

En ese marco, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) funciona como herramienta. Ministros bonaerenses como Andrés Larroque (Desarrollo), Carlos Bianco (Gobierno), Gabriel Katopodis (Infraestructura), la jefa de asesores, Cristina Álvarez Rodríguez, e intendentes como Fernando Espinoza (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Julio Alak (La Plata) son parte de la mesa que teje acuerdos y busca proyectar la figura del gobernador en otras provincias.

El punto de partida son los mandatarios peronistas que ya se muestran cerca suyo: Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero). Con ellos firmó, por ejemplo, un documento contra la reforma laboral, a la que Kicillof calificó como "un espanto".



Reunión de gobernadores peronistas: Kicillof, Ziliotto, Quintela, Melella, Suárez e Insfrán
Reunión de gobernadores peronistas: Kicillof, Ziliotto, Quintela, Melella, Suárez e Insfrán

Más allá de ese núcleo, el objetivo es "buscar socios" en el centro. Una fuente al tanto del armado habló de tender puentes con sectores del radicalismo, el "larretismo" y hasta dirigentes del PRO que dudan sobre su futuro partidario.

¿Gobernadores de Provincias Unidas o radicales, como Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero (Chaco) o Juan Pablo Valdés (Corrientes)? Solo si se oponen al Presidente, responden. Hoy, todos mantienen distintos niveles de colaboración con la Casa Rosada. En el entorno del bonaerense insisten en que "no es una cuestión de nombres". "No me suma una foto", repiten.



Admiten, no obstante, un obstáculo: "el mote del kirchnerismo". "Axel todavía no se lo sacó de encima. Es un problema como candidato", reconocen en el peronismo.

"Sumar es tener ideas"

"Sumar" -un verbo en principio difuso- "es tener ganas e ideas. Proyectos de políticas públicas, propuestas tangibles para mejorar el sistema de salud, el sistema científico, la metalmecánica", explicaron desde el MDF. Otra fuente planteó que "es aportar ideas para ver cómo demostrar que lo que está haciendo Milei nos lleva al fracaso".

El cierre de la productora argentina de neumáticos Fate, que derivó en 920 despidos, es citado como ejemplo de ese diagnóstico. Kicillof, en su condición de "economista, industrialista e intervencionista", dedicó buena parte de la entrevista a cuestionar lo que definió como un "plan de exterminio de la industria nacional" a contramano de un mundo cada vez más proteccionista.



Desde el peronismo explicaron que hoy se "construye con todo lo que se pueda en el marco discursivo del rescate de la argentinidad": industria, educación pública de calidad, clase media y ascenso social.

Esa narrativa se vio con claridad en la entrevista, especialmente cuando comparó a Argentina con Perú y lo definió como un país sin clase media, donde no hay educación, salud pública masiva, ciencia, tecnología de punta ni premios Nobel: "No hay un montón de cosas que caracterizaron a nuestra historia nacional".



"Es posible hablar con todo el que esté de ese lado de identificación y no del libertario", resumieron cerca suyo.

"Rapidito, eh"

El segundo eje es el tiempo. "Urgente" implica que la construcción debe darse este año, aseguró un funcionario. La construcción "significa un enorme desafío, un urgente desafío", dijo Kicillof. "Hay un montón de oposición; hay que ordenarla, plasmarla y presentarse como una alternativa que dé la confianza, la esperanza, de que 'por acá es mejor que esto'".

"Es un momento para reflexionar, pero rapidito eh", apuró el mandatario. "Hay que ponerse a tono de esta situación que es grave, compleja y muy peligrosa". "Tenemos un lapso de tiempo para articular", sostuvo.



La prisa responde a un diagnóstico del MDF: "La sociedad está decepcionada y no encuentra dónde anidar su esperanza. Eso hay que construir", resumió un dirigente que participa del armado.

La apuesta, entonces, combina amplitud y velocidad: sumar este año a quienes se identifiquen con la oposición a Milei, estén dispuestos a construir una alternativa y compartan la idea de "argentinidad" que el gobernador comenzó a incluir en su discurso.

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