Tras la sanción de la Boleta Única de Papel, el Gobierno continúa con su objetivo de modificar el sistema electoral y reducir el gasto público. La sanción de esa ley generó optimismo en La Libertad Avanza, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, anticipó que se insistirá con la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
"Tenemos que diseñar un sistema porque las PASO no sirvieron para nada. Es un costo enorme para el Estado, es de una molestia generalizada para los ciudadanos que deben decidir sobre internas de partidos que no les interesa", comenzó diciendo el ministro coordinador.
"Vamos a proponer la eliminación de las PASO", continuó el funcionario en diálogo con Santo Biasatti en Radio Continental. "Estamos convencidos de que no son un instrumento útil para la resolución de los problemas", dijo del mecanismo.
Además, fundamentó: "Los problemas internos de los partidos los tienen que resolver los partidos, no el Estado nacional ni el conjunto de todos los ciudadanos. Lo que tenemos que solucionar es la regulación de los partidos políticos".
Lo cierto es que la total eliminación de las PASO podría ir en contra del discurso que llevó a Javier Milei a la presidencia. Sucede que, al suspender las primarias, la definición de los candidatos que competirán por el partido quedaría en manos de la "casta" y se reduciría la participación ciudadana porque la oferta electoral la volverían a decidir los aparatos partidarios.
El fundamento de las primarias no es resolver "los problemas internos de los partidos", sino promover el involucramiento de la población en las decisiones políticas, permitiéndoles definir el rumbo que prefieren que tome un partido cuando existen diferencias dentro de un mismo espacio.
Francos afirmó que "son muy puntuales los casos" en los que el mecanismo funcionó. Esa es una de las principales críticas que se le señalan a las PASO. Si bien en varias elecciones no hubo definiciones importantes, tal como en las de 2019, en otras tantas tuvieron resultados positivos. Por ejemplo, Cambiemos tuvo unas primarias en 2015 en las que compitieron Elisa Carrió, Ernesto Sanz y Mauricio Macri, que dieron por ganador a éste último, quien finalmente accedió a la presidencia.
Otra de las críticas que se esbozan es la "erosión" que provoca la competitividad interna y, en esa línea, se señala la experiencia de Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich afirmando que fue uno de los factores que llevó a Juntos por el Cambio a la derrota en 2023. Lo cierto es que la competencia es uno de los factores centrales de las instituciones democráticas, y su realización debiera generar un mayor involucramiento de parte de la ciudadanía. Y las últimas elecciones estuvieron marcadas por un clima de polarización y sentimientos "anti-política" que hicieron de los comicios un caso único de estudio.
Un camino alternativo que proponen algunos analistas es que las primarias sean obligatorias para las agrupaciones políticas, pero no para los ciudadanos. También se puso sobre la mesa la idea de integrar la fórmula presidencial luego de las primarias o reducir la extensión del período electoral.
Lo cierto es que el año para realizar cambios en el sistema electoral es este, y quedan apenas dos meses antes de su fin. Los tiempos son muy ajustados para una reforma que no sólo exige un profundo debate, sino que además no tiene consenso. No exite en este momento en el Congreso un clima de cooperación como para pensar que pueden construirse las mayorías agravadas que requieren los cambios en la legislación electoral.
Las PASO, un proyecto que llevó la firma de Cristina Fernández, Aníbal Fernández y Florencio Randazzo, fue aprobado con amplia mayoría en el 2008. Tanto dentro del peronismo como en lo que solía ser Juntos por el Cambio, existen diferentes posiciones al respecto. Algunos proponen su eliminación, otros su modificación, y otros tantos prefieren mantenerla tal como está.
De todas maneras, las iniciativas para derogar las primarias no son patrimonio de un partido. Fueron impulsadas por sectores del PRO cuando gobernaban, pero también por gobernadores del peronismo durante la presidencia de Alberto Fernández.
El debate sobre la continuidad de las PASO suele ser más intenso en los años previos a los que se renuevan cargos ejecutivos. Pero en 2025 las elecciones serán legislativas lo que genera menos tensión porque en los espacios en los que habrá competencia las listas se terminan integrando con ganadores y perdedores. Así ocurrió, por ejemplo, en Juntos por el Cambio en 2021 tanto en la CABA como en la PBA.