El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, reconoció que la provincia de Buenos Aires atraviesa "una situación sumamente difícil" por el aumento del desempleo y sostuvo que miles de personas que pierden su empleo formal terminan refugiándose en la economía de plataformas. "Muchos van a trabajar al Rappi, están tratando de sobrevivir de esa manera. Es el colchón de hoy, la última frontera, como lo fueron los remises o las canchas de pádel en los noventa", afirmó al describir el escenario laboral actual.
Correa citó datos del INDEC que muestran un desempleo del 8,6% en el Gran Buenos Aires, junto con un 16% de ocupados que buscan otro ingreso y un 10,3% de subocupados demandantes. Según explicó, esto implica que casi el 35% de la población económicamente activa está buscando trabajo. Además, advirtió que en el conurbano la desocupación ya supera los dos dígitos y aseguró que el deterioro laboral se profundizó en los últimos meses.
El funcionario comparó la crisis actual con los años noventa y explicó que, hasta hace pocos meses, muchas empresas intentaban sostenerse adelantando vacaciones o reduciendo jornadas laborales. Sin embargo, afirmó que ahora predominan los cierres y despidos. "Muchas compañías están solicitando concursos y cesación de pagos", alertó. También señaló que sectores como la industria láctea, la metalurgia, la línea blanca y la actividad portuaria atraviesan una fuerte caída, mientras que la apertura de importaciones y el tipo de cambio afectan a distintas economías regionales.
Correa aseguró que en territorio bonaerense "casi seis mil empresas cerraron sus puertas" y mencionó el caso de Fate como uno de los conflictos más sensibles. Según relató, gran parte de los trabajadores despedidos aceptó cobrar la indemnización completa para intentar reubicarse laboralmente. Para el ministro, esto refleja "un cambio sociológico" respecto de los años noventa, cuando las desvinculaciones eran más resistidas.
En paralelo, el ministro cuestionó la falta de políticas industriales del Gobierno nacional y defendió la necesidad de impulsar medidas de protección al empleo. "No tener una política industrial afecta muchísimo al corazón productivo de la República", sostuvo. Además, rechazó el proyecto de reforma laboral impulsado a nivel nacional y ratificó su respaldo político a Axel Kicillof: "Para mí, en términos personales y como militante, mi candidato es Axel".


