"La Libertad Avanza (LLA) es el único bloque que crecerá" en las Cámaras de Diputados y Senadores tras las legislativas de octubre, pero "aún con una elección arrasadora, el Gobierno seguirá obligado a negociar para aprobar o bloquear leyes". Así lo sostiene la simulación electoral realizada por el politólogo y analista Pablo Salinas.
En Diputados, LLA pone en juego ocho bancas y sería "el único bloque que crecerá abultadamente en cantidad de miembros": el resto de los espacios perdería legisladores, salvo el peronismo si lograse repetir la performance de las generales de 2023.

En un escenario de alianza con el PRO, el oficialismo podría alcanzar entre 100 y 116 bancas. Con esta cantidad, superaría el tercio de bloqueo necesario para frenar la insistencia de leyes vetadas, pero quedaría lejos del quórum. "Producto de esto, la negociación política con otras fuerzas seguirá siendo necesaria para el Poder Ejecutivo", sostiene el informe.
Según Salinas, "con cualquiera de estos escenarios, los 'costos' para la sanción o bloqueo de leyes serán menores a los que tiene que afrontar hoy. Este 'ahorro', producto de incrementar sus miembros puros, sería un aporte fundamental en el esquema de gobernabilidad".
En el Senado, el panorama es similar. LLA no arriesga ninguna banca y también sería el único bloque que crecería, lo que "le dará más holgura y peso al oficialismo" en la Cámara Alta. "Cuando se observa el escenario polarizado es donde se ve un incremento muy importante de bancas para el oficialismo, pero en número aún insuficiente para lograr el tercio de bloqueo (24) y muy lejano al quórum (37). Pero, aún así, negociando con el PRO sí podría obtener el estratégico bloqueo", indica.

Las conclusiones del informe cobran relevancia en medio del conflicto de Nación con los gobernadores y tras la sesión del Senado del último jueves, cuando la oposición logró aprobar proyectos contrarios a los intereses del Gobierno.
En este sentido, Salinas advierte que "muchos gobernadores intentarán formar alianzas con LLA" para "incrementar su capacidad de negociación con el poder central" y considera probable que, tras las elecciones, sea necesario "incorporar una figura de peso en la negociación política con los mandatarios provinciales". Una de las opciones, sugiere, podría ser restituir el Ministerio del Interior, que por primera vez en Argentina fue degradado a una Vicejefatura de Gabinete.

