El recambio en la Jefatura de Gabinete, con la salida de Manuel Adorni y la llegada de Diego Santilli, generó lecturas encontradas en el análisis político. Mientras el abogado Carlos Maslatón apuntó contra la estrategia de la oposición, el politólogo Andrés Malamud planteó una hipótesis distinta: que el episodio podría no dejarle costo político al Gobierno.
La renuncia de Adorni se formalizó el sábado pasado, mediante una carta publicada en X en la que el ahora exfuncionario habló de haber sido tratado como "delincuente y corrupto" sin que mediara, según su versión, un solo hecho probado en su contra. Adorni está investigado judicialmente por presunto enriquecimiento ilícito y por el delito de dádivas. En su lugar, el Gobierno designó a Diego Santilli, hasta entonces ministro del Interior, mediante el Decreto 548/2026, que juró este martes.
Maslatón: "un error gravísimo" de la oposición
Según el planteo de Maslatón, insistir con la salida de Adorni fue un error estratégico de la oposición. Su argumento parte de una lógica de rivalidad política: sostiene que a un opositor siempre le conviene que su contrincante sea "lo peor" y que, además, no se vaya del cargo. Al lograr la salida de Adorni, sostiene, los opositores le permitieron a Milei desprenderse de una figura que —a su juicio— ya era "indefendible" y quedar personalmente despegado de los problemas de su socio político.

Por qué Santilli, para Maslatón, es un jugador más difícil
El segundo eje de su análisis apunta al reemplazo. Maslatón describe a Santilli como una figura de mayor peso político que Guillermo Francos, a quien caracteriza como alguien que "ponía cara de bueno".
Santilli, en cambio, es definido por Maslatón como un político de la "Sagrada Corporación Política", capaz de sostener acuerdos —aunque no siempre los cumpla— sin necesidad de agredir, acusar falsamente ni construir una imagen de bondad.
Para Maslatón, esa capacidad de gestión es lo que le permite a Santilli, en sus palabras, salvarle el gobierno a Milei, aunque aclara que eso no equivale a salvarle la economía.
El contraste con el discurso de campaña de Milei
Uno de los puntos más filosos del planteo de Maslatón es la distancia ideológica entre Santilli y el discurso que Milei sostuvo entre 2021 y 2023, centrado en la lucha contra "la casta" y en la promesa de una reforma política de fondo que —según describe— sedujo a 14 millones de votantes. Santilli, sostiene Maslatón, está "a 180 grados" de ese discurso, y le atribuye el mérito de no repetir ni comprar ese planteo original de Milei, al que califica directamente de "boludeces".
Malamud: la hipótesis del "costo político cero"
Desde una perspectiva distinta, el politólogo Andrés Malamud —co-conductor del podcast "Fenómeno Barrial"— planteó que todo el proceso, con los cuatro meses en que el Gobierno sostuvo a Adorni pese al desgaste público y a que el funcionario mantuvo su versión de inocencia sin que se le creyera, podría terminar sin costo político. Malamud comparó el caso con el de José Luis Espert: sostuvo que en ambos casos, en el momento en que la persona cuestionada es apartada, el daño se corta ahí y no se traslada a la etapa siguiente.
- En El Economista TV, Malamud incluso planteó que el Adorni Gate tuvo más costos en el PRO que en LLA.
Su argumento se apoya en una lectura sobre cómo funciona la memoria colectiva: para Malamud, la gente no recuerda un episodio por el tiempo que duró, sino por el pico de intensidad del sufrimiento —o de la alegría— y por la forma en que termina. Si el desenlace es percibido como positivo -para muchos, el ingreso de Santilli se considera de esa manera-, concluyó Malamud, el balance general tiende a cerrarse bien.