Nuevo estudio de ReyesFiladoro + Enter Comunicación

El voto joven no abandonó a Milei. Pero empezó a pasarle factura.

Un estudio revela que Milei conserva apoyo entre los jóvenes, pero la corrupción desplazó a la inflación y abrió una nueva alarma política rumbo a 2027.

Javier Milei en el Movistar Arena
Javier Milei en el Movistar Arena EE
1 julio de 2026

Javier Milei conserva uno de sus activos políticos más importantes: el respaldo de los jóvenes. Pero ese apoyo ya no es automático ni blindado. Un nuevo estudio de ReyesFiladoro + Enter Comunicación muestra que la mayoría de los argentinos de entre 18 y 35 años todavía prefiere sostener el rumbo del Gobierno de cara a 2027, aun en un contexto de bolsillos ajustados, malestar económico y creciente preocupación por los escándalos de corrupción.

El dato central es contundente: el 56% de los jóvenes votaría por mantener el rumbo actual, contra 40% que elegiría cambiarlo y un 4% que aún no sabe. Es decir, pese al desgaste, el oficialismo todavía no enfrenta un rechazo mayoritario dentro de una franja etaria que fue clave para explicar el ascenso libertario.

Pero el informe también deja una advertencia fuerte: el apoyo joven a Milei resiste, aunque empieza a mostrar fisuras. La corrupción desplazó a la inflación como principal problema del país para este segmento. Y en redes sociales, donde el Presidente construyó buena parte de su poder simbólico, el saldo de la conversación ya es negativo.



Un estudio revela que Milei conserva apoyo entre los jóvenes, pero la corrupción desplazó a la inflación y abrió una nueva alarma rumbo a 2027. - EE
Un estudio revela que Milei conserva apoyo entre los jóvenes, pero la corrupción desplazó a la inflación y abrió una nueva alarma rumbo a 2027. - EE

La "fuga" joven todavía es minoritaria

Según el relevamiento, solo el 15% de los jóvenes que votó a Milei en el balotaje de 2023 se declara decepcionado con el Gobierno. Para una administración atravesada por el ajuste, la crisis de ingresos y denuncias de corrupción, el número muestra que la base joven mileísta sigue siendo relativamente sólida.

El informe detecta una fuerte relación entre mirada económica y apoyo político: el 88% de los jóvenes que evalúa positivamente al Gobierno atraviesa una situación económica positiva. En sentido inverso, entre quienes tienen dificultades para llegar a fin de mes, la evaluación negativa trepa al 86%.



En otras palabras: el mileísmo joven no se rompió, pero está atado cada vez más al resultado económico concreto. La paciencia existe, pero no es infinita.

La corrupción supera a la inflación como principal preocupación

El dato más incómodo para el Gobierno aparece en la agenda de preocupaciones. Para los jóvenes, la corrupción es hoy el principal problema del país, con el 21% de las menciones. Le siguen los bajos salarios, con 18%; el desempleo, con 16%; y recién después aparece la inflación, con 10%.

El corrimiento no es menor. Durante buena parte del ciclo político reciente, la inflación fue el gran ordenador del malestar argentino. En este estudio, en cambio, queda relegada. La agenda joven combina tres capas: enojo por la corrupción, preocupación por los ingresos y temor al desempleo.



Además, el informe marca una diferencia generacional dentro del propio universo joven: entre los 18 y 24 años, la principal preocupación es el desempleo; entre los 25 y 35 años, la corrupción.

El dato más sensible para La Libertad Avanza es que el tema también golpea hacia adentro: el 29% de los jóvenes identificados con LLA señala la corrupción como el principal problema. Sin embargo, allí aparece una paradoja política: aunque la corrupción les preocupa, la enorme mayoría de ese segmento no considera corrupto al Gobierno.

Milei sostiene apoyo, pero pierde clima digital

La encuesta muestra una base de apoyo que resiste, pero el social listening va en otra dirección. En la conversación digital sobre Javier Milei, el 57% del sentimiento fue negativo durante el período analizado, contra un 43% positivo.



El estudio relevó más de 2 millones de menciones sobre el Presidente en plataformas como X, TikTok, Facebook, Instagram y YouTube. Allí, los temas que más empujan la negatividad son los casos de corrupción, el impacto social del ajuste, la deuda, la precarización laboral, la pérdida de "pureza" del oficialismo y los precios y tarifas.

Dentro de la positividad, en cambio, el eje más fuerte sigue siendo la batalla cultural: representa el 45% de los mensajes favorables. Le siguen las expectativas de crecimiento económico, con 30%; el soporte regional e internacional, con 15%; y el apoyo condicional, con 10%.

Ese último punto es clave: incluso dentro del respaldo digital aparece un voto de confianza condicionado. Jóvenes que acompañan el rumbo, pero exigen resultados para sostener ese apoyo en el tiempo.



La brecha de género, una alarma para el oficialismo

Uno de los hallazgos más fuertes del informe es la brecha de género. Los varones jóvenes siguen mucho más cerca del Gobierno que las mujeres.

El 56% de los hombres evalúa positivamente la gestión de Milei, frente al 39% de las mujeres. También hay diferencias en la mirada económica: el 62% de los varones es optimista sobre la economía, contra el 48% de las mujeres.

La identificación partidaria muestra la misma tendencia: 47% de los varones se identifica con La Libertad Avanza, frente al 30% de las mujeres. En cambio, el deseo de cambiar el rumbo aparece con más fuerza entre ellas: 47% de las mujeres quiere un giro político, contra 31% de los hombres.



Para el oficialismo, la foto es clara: el vínculo con los jóvenes varones sigue siendo uno de sus pilares, pero el voto joven femenino aparece mucho más distante y competitivo.

El voto independiente joven está en disputa

La Libertad Avanza lidera la identificación partidaria entre los jóvenes, con 39%. Detrás aparecen el peronismo/kirchnerismo, con 24%, y un dato especialmente relevante: 26% no se identifica con ningún espacio político.

Ese grupo puede ser decisivo rumbo a 2027. Entre quienes no se identifican con ningún partido, el 61% evalúa negativamente la gestión de Milei. Es decir, no necesariamente son opositores orgánicos, pero sí expresan un malestar que puede volverse electoralmente peligroso para el Gobierno.



Además, el estudio advierte sobre un clima de apatía: 43% de los jóvenes dice sentirse indiferente o prefiere aislarse frente a la situación del país. No es rechazo ideológico puro, sino distancia, cansancio o desconexión. Y esa indiferencia puede ser tan desafiante como la oposición activa.

Adorni, el nombre que incendió la conversación

En redes, el nombre de Manuel Adorni tuvo un protagonismo central. Según el informe, en medio de los escándalos por presunto enriquecimiento ilícito, el funcionario alcanzó más de 2 millones de menciones, con más de 1 millón de usuarios únicos participando de la conversación.

El sentimiento negativo alrededor de su figura fue especialmente alto: 89% negativo, según el análisis de conversación sobre el recambio en la Jefatura de Gabinete. Las críticas se concentraron en pedidos de investigación sobre el origen de su fortuna y reclamos por su salida.



Manuel Adorni sería interpelado por el Senado el 2 de julio - Presidencia
El sentimiento negativo alrededor de Adorni fue especialmente alto: 89% negativo,

El contraste con otros funcionarios también es fuerte. Luis Caputo, uno de los nombres más relevantes del equipo económico, aparece con menos de 300.000 menciones en el período analizado. Es decir, el ruido político por corrupción logró competir en volumen con la propia figura presidencial y desplazar parcialmente la agenda económica.

El dato político: Milei todavía conserva el crédito joven, pero ya no alcanza con la épica

El informe deja una conclusión de fondo: Milei sigue teniendo crédito entre los jóvenes, pero ese crédito cambió de naturaleza. Ya no se sostiene únicamente en la rebeldía anticasta, la batalla cultural o el rechazo al pasado. Ahora empieza a depender de resultados materiales, transparencia política y capacidad de contener a sectores que se sienten golpeados por la economía.



La inflación bajó en la escala de preocupaciones, pero no porque el malestar haya desaparecido. El problema se reordenó: salarios bajos, empleo, corrupción, tarifas y pérdida de confianza empiezan a formar un nuevo mapa de riesgos.

Para 2027, el oficialismo conserva una ventaja importante entre los jóvenes: la mayoría todavía prefiere mantener el rumbo. Pero el informe muestra que ese respaldo viene con condiciones cada vez más explícitas.

El voto joven no abandonó a Milei. Pero empezó a pasarle factura.



Logo de Google
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar

En esta nota