El 4 de mayo el presidente Donald Trump propuso un plan para establecer aranceles del 100% para las producciones filmadas fuera de Estados Unidos ya que, según él, la producción nacional "está muriendo lentamente".
A través de la red social Truth, Trump justificó la medida aduciendo que esta política protegerá a la industria de una supuesta "devastación" ocasionada por la competencia que ofrecen otros países; además de prevenir la utilización de filmes como herramientas de propaganda extranjera, lo que considera un riesgo para la seguridad nacional. Ante esto, el Secretario de Comercio, Howard Lutnick, le respondió que "ya están trabajando en eso".
Esta medida se explica por varias razones. Por un lado, porque la industria experimentó grandes transformaciones en los últimos años producto del parate por la pandemia del Covid-19, además de las modificaciones en los hábitos de consumo de los usuarios y las huelgas que afectaron al sector en 2023.
De acuerdo a un reciente informe del Otis College of Art and Design, el sector experimentó una reducción de su cuota de mercado, pasando del 64% en 2013 a 52% en mayo del año pasado. Esta contracción se ve reforzada por una caída del 22,4% interanual en los rodajes de películas y series en Los Ángeles durante el primer trimestre debido a "un descenso global de la producción y la intensificación de la competencia". Asimismo, los estudios gastaron US$ 11.300 millones en producciones en el segundo trimestre de 2024, lo que representa una disminución del 20% respecto al mismo período de 2022, de acuerdo a Entertainment Partners.
Aunque todavía no hay detalles sobre cómo se implementarán estas nuevas medidas, de concretarse, las películas y series que se produzcan en el extranjero se verían gravemente afectadas ya que atentaría contra una industria que se forja mediante la colaboración y la coproducción entre varios países. Según el Observatorio Audiovisual Europeo, las películas coproducidas internacionalmente se estrenan en más del doble de mercados (77%) que las de producción nacional (33%), además de que logran recaudar casi tres veces más en taquilla.
Es por esto que luego del anuncio algunos artistas y organizaciones audiovisuales se posicionaron acerca de la efectividad de dicha política. Motion Picture Association -que representa a los cinco principales estudios del país- publicó una carta que lleva las firmas de Jon Voight y Sylvester Stallone en la que destaca el apoyo a la industria del presidente americano.
"Actualmente, más de 80 países ofrecen incentivos fiscales a la producción y, como resultado, numerosas producciones que podrían haberse filmado en Estados Unidos se han ubicado en otros lugares. Retornar más producción a Estados Unidos requerirá un enfoque nacional y soluciones políticas de amplio alcance, incluyendo iniciativas a largo plazo como la implementación de un incentivo fiscal federal para el cine y la televisión".

A pesar de que en la carta no brindaron ninguna declaración acerca de la medida arancelaria, sí solicitaron que se implementen beneficios fiscales para reducir costos y fomentar la producción nacional: "Un incentivo a la producción nacional haría que el mercado estadounidense fuera más competitivo y permitiera retener y recuperar empleos bien remunerados vinculados a la producción cinematográfica y televisiva. Históricamente, el uso de esta deducción ha promovido un importante crecimiento económico y laboral".
El gobernador de California, Gavin Newsom sugirió la creación de un crédito fiscal federal de US$ 7.500 millones, que busca establecer el mayor subsidio gubernamental directo al sector en un país. Esta propuesta busca redirigir la discusión hacia el fomento de la actividad dentro del país. "Estados Unidos sigue siendo una potencia cinematográfica, y California está totalmente comprometida con traer más producción aquí. Apoyándonos en nuestro exitoso programa estatal, estamos ansiosos por colaborar con la administración federal para fortalecer aún más la producción nacional y lograr que Estados Unidos vuelva a filmar", expresó el dirigente californiano.