Crece la venta de plasma en la clase media: hasta US$ 600 extra por mes para llegar a fin de mes
En EE.UU.

¿No te alcanza el sueldo? Hay una nueva "changa": vender tu sangre

Crece la venta de plasma en la clase media: hasta US$ 600 extra por mes para llegar a fin de mes

23 marzo de 2026

En la economía más grande del mundo empieza a consolidarse una señal incómoda: cada vez más trabajadores de clase media recurren a vender su propio plasma sanguíneo para complementar ingresos que ya no alcanzan.

Según un reportaje reciente de The New York Times, la práctica —históricamente asociada a sectores de bajos ingresos— se está expandiendo hacia suburbios y zonas de ingresos medios, reflejando una presión creciente sobre el costo de vida en Estados Unidos.

Un "segundo trabajo" silencioso

Joseph Briseño, supervisor en una empresa de residuos en Houston, gana unos US$ 50.000 anuales. Aun así, dona plasma dos veces por semana -lo máximo admitido por la FDA, la Anmat de EE.UU.- y obtiene cerca de US$ 70 por sesión.



En términos prácticos, eso implica unos US$ 600 extra al mes.

"Puede ser plata para la nafta, para el supermercado o para ahorrar ante una emergencia", explicó en la nota del NYT.

No es un caso aislado: unas 215.000 personas venden plasma cada día en EE.UU., muchas de ellas con empleo formal pero con ingresos que no acompañan la inflación.



De los barrios pobres a la clase media

El dato más disruptivo no es la práctica en sí sino dónde está ocurriendo.

Un estudio de universidades estadounidenses citado por el NYT muestra que los nuevos centros de plasma ya no se concentran en zonas vulnerables, sino que avanzan sobre barrios de clase media.

Nuevos centros de plasma se están trasladando a barrios de clase media.
Nuevos centros de plasma se están trasladando a barrios de clase media.



En ciudades como Houston, estos centros conviven con gimnasios, bancos y comercios tradicionales.

El mensaje implícito es potente: ya no es una estrategia de supervivencia extrema, sino un complemento habitual de ingresos.

Un negocio multimillonario

Detrás de esta tendencia hay una industria global en expansión:


  • EE.UU. produce cerca del 70% del plasma mundial
  • En 2024 exportó US$ 6.200 millones
  • Existen unos 1.200 centros en todo el país

Empresas como CSL o Takeda utilizan el plasma para desarrollar tratamientos médicos clave, desde inmunodeficiencias hasta enfermedades hepáticas.

"Red de contención en la sombra"

Expertos definen este fenómeno como una especie de "safety net" paralela:

  • Uber
  • Rappi
  • trabajos freelance
  • y ahora, vender plasma

Incluso, estudios detectaron que cuando abre un centro de plasma en una zona, cae hasta 20% la demanda de préstamos usurarios.



La nueva economía: vender plasma para llegar a fin de mes, cada vez más común en EE.UU.
La nueva economía: vender plasma para llegar a fin de mes, cada vez más común en EE.UU.

El lado incómodo

Pero el fenómeno también expone una realidad más profunda: salarios que no crecen al ritmo de los precios, aumento de seguros médicos y presión sobre el consumo.

"Si la gente necesita hacer esto para complementar ingresos, hay un problema estructural de salarios", advirtió una investigadora citada por el NYT.



Muchos donantes admiten que no es algo de lo que se sientan orgullosos. Otros, en cambio, lo ven como una forma pragmática de resolver el día a día.

¿Un anticipo de lo que viene?

La expansión de esta práctica plantea una pregunta incómoda para la economía estadounidense —y, por extensión, para el resto del mundo—: ¿qué pasa cuando el salario ya no alcanza... incluso en la clase media?

Por ahora, la respuesta es concreta: cada vez más personas convierten su propio cuerpo en una fuente adicional de ingresos.



Y eso, más que una tendencia, empieza a parecer un síntoma.

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