La promesa de Friederich Merz de impulsar a Alemania va tomando forma: este viernes, el Tribunal Constitucional del país rechazó varias impugnaciones de los partidos de la oposición contra un plan del posible Gobierno de coalición para impulsar una iniciativa masiva de gasto público en el Parlamento saliente.
La decisión judicial allana el camino para que el Parlamento se reúna la próxima semana y analice las propuestas del ganador de las elecciones conservadoras Merz para reformar las reglas constitucionales de deuda y establecer un fondo de infraestructura de 500.000 millones de euros.
En otra excelente noticia para Merz, también se confirmó el apoyo de los Verdes para aprobar los planes con una mayoría de dos tercios.
Merz apunta a aprobar el paquete a través del parlamento saliente, ya que, a partir del 25 de marzo, cuando asuman los nuevos legisladores, podría correr el riesgo de ser bloqueado por un contingente ampliado de legisladores de extrema derecha y extrema izquierda.
En este sentido, Merz remarcó que no hay tiempo que perder porque una Rusia hostil y un Estados Unidos poco confiable podrían dejar al continente expuesto.
"Es un mensaje claro a nuestros socios, pero también a los enemigos de nuestra libertad: somos capaces de defendernos", dijo Merz.
"Alemania ha vuelto. Alemania está haciendo una contribución significativa a la defensa de la libertad y la paz en Europa", agregó.
El compromiso alcanzado con los Verdes incluye la asignación de 100.000 millones de euros para el fondo de transformación climática y económica de los 500.000 millones de euros destinados a infraestructuras.
Sin embargo, un punto importante a tener en cuenta es que todo el dinero debe gastarse en nuevos programas, y no para tapar agujeros en el presupuesto, durante un período de 12 años.
También acordaron una definición más amplia del gasto en defensa para estar exento del límite constitucional de gasto por encima del 1% del PIB.
Si todo llegar a buen puerto como Merz espera, marcaría un importante retroceso del llamado "freno de la deuda" creado después de la crisis financiera mundial de 2008.
Los conservadores alemanes esperan que el fondo de infraestructura impulse la producción económica alemana en un promedio de más de dos puntos porcentuales por año durante la próxima década.
Por ejemplo, con el fondo se espera un crecimiento del 2,1% en 2026, en lugar del 1,1%.
Además, el instituto económico IMK proyecta que la economía alemana, que apenas alcanzará el 0,1% del crecimiento este año, después de dos años consecutivos de contracción en 2023 y 2024, podría crecer mucho más si el fondo se aprueba.
El año pasado, el ratio de deuda de Alemania se situó en torno al 64% del PIB, muy por debajo del de otros grandes países industrializados como Estados Unidos y Francia.
Pero, con el nuevo fondo, se espera que ese nivel suba notablemente en los próximos años, en alrededor de 10 puntos porcentuales. El endeudamiento de Alemania podría incluso superar la marca del 100% en 2034.