Lula da Silva, de quien se espera que oficialice a mediados de octubre su candidatura para las elecciones presidenciales de Brasil, dijo ayer que su intención es fortalecer las principales compañías estatales del país.
La declaración de Lula es lo opuesto a lo que ha estado haciendo el actual presidente Jair Bolsonaro, que está tomando medidas para privatizar Eletrobras y Correios, además de que ha dicho en más de una ocasión que tiene ganas de hacer lo mismo con Petrobras.
En una entrevista con Rádio Progresso, el líder del PT dijo que cree que el Estado debe mantener una mano fuerte en ciertos sectores estratégicos, aunque no apoya la nacionalización generalizada de las empresas que ya son privadas.
Actualmente, el exmandatario lidera todas las encuestas con más del 40% de la intención de voto, seguido por Bolsonaro con aproximadamente el 25%. Y, aunque no le alcanzaría para triunfar en primera vuelta, todo hace indicar que se impondrá con comodidad en el balotaje.
En este sentido, aunque las reacciones del mercado y los inversionistas han sido mejor de lo esperado, Lula reconoció que un sector “está nervioso, pero vamos a 'brasilizar' el precio de la gasolina. El precio será brasileño porque la inversión se hace en reales", agregó refiriéndose a la moneda de Brasil.
Justamente, uno de los problemas del gobierno de Bolsonaro, que en 2021 registró la inflación más alta en los últimos años, ha sido el control de los precios de los combustibles.