- La guerra se expande a Europa: un dron impactó en una base británica en Chipre y Francia y Grecia movilizaron fragatas y cazas en el Mediterráneo.
- Escalada regional: Irán atacó la embajada de EE.UU. en Arabia Saudita y lanzó ofensivas en el Golfo; Washington ordenó evacuaciones.
- Advertencia directa a la UE: Teherán dijo que cualquier intervención europea será considerada un "acto de guerra".
La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos entró en su cuarto día con una expansión peligrosa hacia el Mediterráneo. El impacto de un dron en una base británica en Chipre activó alarmas en Europa: Francia y Grecia movilizaron fragatas y aviones de combate para reforzar la seguridad de la isla, miembro pleno de la Unión Europea.
Mientras tanto, los ataques se multiplican en el Golfo. Irán lanzó drones contra la embajada estadounidense en Riad, en Arabia Saudita, provocando daños menores e incendios limitados. Washington ordenó evacuar personal no esencial en Kuwait, Bahréin, Irak, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, y anticipó que la ofensiva podría extenderse "más de un mes".
En paralelo, Israel intensificó los bombardeos sobre Teherán y confirmó ataques contra la oficina presidencial y el complejo del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Según la Media Luna Roja iraní, los muertos en Irán ascienden a 787, mientras que en Israel se registraron 11 víctimas fatales por misiles iraníes. El conflicto también dejó muertos en Líbano y otros países del Golfo.
La tensión escaló aún más cuando Irán advirtió a Alemania, Reino Unido y Francia que cualquier "acción defensiva" para neutralizar misiles iraníes será considerada un "acto de guerra". "Sería complicidad con los agresores", afirmó el vocero de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei.
El frente también se abrió en el sur del Líbano, donde Israel desplegó tropas terrestres para crear una zona tapón frente a Hezbollah. En paralelo, Teherán amenazó con cerrar el estratégico estrecho de Ormuz —por donde circula una quinta parte del petróleo mundial—, lo que disparó los precios del crudo y alimenta el temor a un conflicto prolongado con consecuencias globales.


