En lo que podría representar un duro golpe para el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, la Asamblea Nacional de Francia aprobó una resolución en la que insta al Poder Ejecutivo a rechazar el tratado.
El pacto, pendiente de ratificación, fue negociado por más de 20 años y confirmado en 2019. Sin embargo, ante la presión europea, el mismo fue renegociado hasta que se llegó a un nuevo acuerdo final en diciembre de 2024.
Para que sea ratificado se requiere la aprobación del Consejo de la Unión Europea (por mayoría cualificada) y del Parlamento Europeo.
Por sí sola, Francia no puede bloquear el acuerdo en el Consejo de la UE. Pero, con una de las dos principales potencias del bloque oponiéndose al mismo, la situación podría complejizarse mucho más.
A esto se suma que la aprobación por parte del Parlamento Europeo se prevé mucho más reñida de lo que se esperaba.
Respecto a la resolución francesa, esta fue impulsada por La Francia Insumisa y contó con el apoyo unánime de los grupos políticos.
Ante los legisladores, el ministro para Europa, Benjaminn Haddad, consideró que "el acuerdo tal como fue concluido en 2024 no es aceptable en su estado actual", ya que los compromisos sanitarios y ambientales del Mercosur seguirían siendo insuficientes para alcanzar los estándares europeos.
Por eso, París exige, por un lado, incorporar "cláusulas espejo" que obliguen a los productores del Mercosur a cumplir con estándares comparables a los europeos en materia ambiental, fitosanitaria y de bienestar animal.
Además, se exige un refuerzo de los controles sanitarios para garantizar la trazabilidad y seguridad de los productos importados.
Cabe recordar que, en el caso particular de Francia, la preocupación viene desde el sector agrícola, ya que el acuerdo permitiría la entrada en el mercado francés de carne, azúcar, arroz y soja sudamericanas, productos con los que los productores del país galo no pueden competir.
Pero Francia no es la única que se opone al pacto, ya que países como Irlanda, Países Bajos y Austria han expresado en reiteradas oportunidades sus inquietudes por la deforestación de la Amazonia, la protección del clima y la competencia agrícola.
Por otra parte, se espera que el presidente Javier Milei viaje a Brasil a mediados de diciembre, momento en el que se firmaría el acuerdo, aunque todo dependerá de cómo avance la situación en el Viejo Continente.