Tensión

El Mercosur y una cumbre con sabor agridulce en Buenos Aires

La cumbre del bloque en Buenos Aires, en donde se anunció un histórico acuerdo comercial con la EFTA y la inclusión de 50 nuevas exenciones arancelarias, cerró con una dura advertencia del presidente Javier Milei a sus pares de Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

El Mercosur y una cumbre con sabor agridulce en Buenos Aires
3 julio de 2025

Cumbre del Mercosur con sabor agridulce para los defensores del multilateralismo ya que, aunque el bloque anunció un histórico acuerdo de libre comercio con la EFTA, el presidente Javier Milei cerró el acto con un duro mensaje: dijo que, si los países socios no siguen por este camino de flexibilización, él lo hará sólo. 

Este jueves, a la hora de entregar la presidencia pro tempore del Mercosur, Milei les pidió a los socios continuidad en las políticas de desregulación, pero también hizo una clara advertencia. 

"Sería una gran alegría que, dentro de unos años, cuando Argentina tenga nuevamente la oportunidad de presidir este bloque, se encuentren en la recta final para lograr un conjunto de objetivos destinados a la apertura comercial del Mercosur", explicó Milei.



Y luego añadió: "Si esto no fuera posible, y los socios prefirieran persistir en un camino que no nos ha resultado, tendremos que insistir en flexibilizar las condiciones de sociedad que nos unen. Emprenderemos el camino de la libertad, y lo haremos acompañados o solos, porque -como ya he dicho- Argentina no puede esperar".

"Necesitamos más comercio, más actividad económica, más inversión y más trabajo, de manera urgente. Y por eso necesitamos más libertad, también de manera urgente. Nuestra Nación ha decidido dejar atrás décadas de estancamiento y encarar el sendero del progreso", subrayó el mandatario argentino.

Por su parte, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, se diferenció de Milei y consideró que "no existe incompatibilidad alguna entre profundización y modernización del proceso de integración regional, y la defensa de los intereses económicos comerciales de cada uno de los Estados parte".



"Un claro ejemplo de este equilibrio ha sido el reciente consenso alcanzado por el Mercosur para ampliar las líneas nacionales de excepción a solicitud de uno de los Estados parte. Esta flexibilidad demuestra la capacidad del bloque para responder con unidad a los desafíos del presente escenario internacional", agregó. 

También remarcó que "Uruguay enfrenta una necesidad estructural de mayor apertura al mundo", pero "esto no debe interpretarse jamás como un alejamiento de bloque. Muy por el contrario, nuestras exportaciones continúan teniendo al Mercosur como destino prioritario".

milei mercosur
 



Una cumbre de importantes anuncios 

Respecto a la situación mencionada por Oris, se refería específicamente a la inclusión de 50 nuevas exenciones arancelarias, lo que facilitaría futuras negociaciones con Estados Unidos.

Por su parte, Gerardo Werthein, canciller argentino, confirmó la ampliación de las "listas nacionales de excepciones al arancel externo común de los Estados parte signatarios del Tratado de Asunción". 

Esta fue una iniciativa de la Argentina y, según Werthein, "se trata de una decisión de gran relevancia porque introduce flexibilidad, manteniendo un esquema compartido. Se habilita de ese modo la adaptación de cada país, según sus prioridades, a las nuevas realidades del comercio internacional, sin perder un horizonte común".



Durante la cumbre también se anunció el cierre de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio con la EFTA, integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. 

El acuerdo, que se venía trabajando desde 2015 y que alcanzó un principio de entendimiento en 2019, ahora debe ser ratificado por los parlamentos de ambos bloques. El mismo representa un área de libre comercio de casi 300 millones de personas y un PBI conjunto de más de US$ 4,3 billones.

Así, aunque el acuerdo tiene un menor peso económico que el que se concluyó con la Unión Europea, les permitirá a ambas partes beneficiarse de mejoras de acceso a los mercados para más del 97% de sus exportaciones, lo que se traducirá en un incremento del comercio bilateral y ventajas para empresas e individuos.



Justamente, quien se refirió al acuerdo UE-Mercosur fue el nuevo líder del bloque, el brasileño Lula da Silva: "Es importante ampliar mercados y diversificar alianzas, por eso celebro la asociación de libre comercio con la Unión Europea. Estoy seguro de que a fines de año firmaremos los acuerdos, creando una de las mayores áreas de libre comercio del mundo".

Lula es uno de los principales defensores del proyecto e incluso hace un par de semanas se reunió con Emmanuel Macron en Francia para intentar destrabar el asunto, ya que el país galo es uno de los pocos países que se oponen al mismo (aunque alegan cuestiones ambientales, la realidad es que los farmers franceses presionan a París, porque no podría competir con el sector agropecuario de América del Sur).

Lula fue uno de los mayores críticos de Europa cuando Bruselas propuso actualizar el acuerdo alcanzado durante la presidencia de Mauricio Macri, ya que "no tenía en cuenta" varias cuestiones climáticas. 



El acuerdo renegociado finalizó en diciembre, e incluso Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, viajó en ese momento a América del Sur para celebrar la noticia.

Hace un par de semanas, el comisario de Agricultura de la UE, Christophe Hansen, dijo que la UE podría aprobar el acuerdo comercial en el verano europeo. Una vez que se ratifique, creará una zona de libre comercio que abarcaría a más de 700 millones de personas.

Por otro lado, Lula anticipó que el Mercosur avanzará "en negociaciones con Canadá y Emiratos Árabes. Es preciso trabajar con Panamá y República Dominicana y actualizar acuerdos con Colombia y Ecuador". 



Además, remarcó que "es hora de que el Mercosur mire hacia el Asia, centro de la economía mundial. Nuestra participación en las cadenas globales de valor se beneficiará de lazos más estrechos con Japón, China, Corea del Sur, India, Vietnam e Indonesia".

Lula visitó a Cristina 

Tras participar en las conversaciones del Mercosur, Lula visitó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en su departamento en Buenos Aires, donde cumple una condena de seis años por corrupción.

Kirchner calificó la visita de Lula como "un acto político de solidaridad" y dijo que el líder brasileño también había sido víctima de persecución política. En 2017, Lula enfrentó una condena por corrupción por la que cumplió 19 meses de prisión.



Lula no se reunió en privado con Milei, quien lo ha llamado "comunista" y "corrupto". 

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