Guerra

Donald Trump logró algo difícil: todo el mundo está en contra de su última medida

Economistas, líderes políticos (incluso aliados, como Giorgia Meloni) e inversores dijeron que por acá no va la cosa.

Donald Trump
Donald Trump .

Llegó el "Liberation Day" y Donald Trump jugó fuerte. Y logró cosas impensadas: por ejemplo, que (casi) todos estén en contra de su declaración de guerra.

Economistas, líderes políticos (incluso aliados, como Giorgia Meloni) e inversores dijeron que por acá no va la cosa. En el after market, los índices líderes de Wall Street, como el S&P 500 y el Nasdaq, desbarrancan entre 3% y 4%. 

La rueda del jueves será muy compleja.



Si los economistas tienen razón, pronto los consumidores se pondrán en contra también. En primer lugar, porque muchos tienen posiciones en acciones y bonos y sufren las bajas de Wall Street, que ya vienen hace varias semanas. Pero, sobre todo, porque van a enfrentar precios más altos en las góndolas, en las concesionarias y en los comercios en general...y ya sabemos que los estadounidenses tiene muy poca tolerancia con eso.

"Donald Trump anunció la imposición de aranceles recíprocos a sus principales socios comerciales, reeditando el tono proteccionista de su primer mandato, pero a una escala aún más agresiva. Bajo el paraguas de una orden ejecutiva amparada en poderes de emergencia económica, estableció un arancel mínimo del 10% para todas las importaciones y subas específicas para ciertos países: 34% para China, 20% para la UE, 10% para Reino Unido, y hasta 46% para Vietnam. El anuncio, que Trump denominó 'Día de la Liberación', estuvo acompañado por retórica agresiva ('por décadas nos han saqueado') y tuvo un efecto inmediato en los mercados: las acciones subieron, los rendimientos de los bonos saltaron, y el dólar se debilitó levemente. Entre las medidas figura el arancel del 25% sobre todos los autos fabricados en el exterior, efectivo a partir de la medianoche, lo que amenaza con reconfigurar cadenas de suministro globales. Para la Argentina regiría el piso de 10% (frente a un promedio actual de alrededor del 2,5%)", según el informe de Eduardo Levy Yeyati, Adcap Grupo Financiero.

Cómo funcionan los aranceles (y quién los paga)

Los aranceles son impuestos a las importaciones. Aunque históricamente fueron una fuente central de recaudación fiscal en EE.UU., hoy representan menos del 3% de los ingresos federales. Con su nuevo paquete, Trump espera recaudar hasta US$700.000 millones anuales, casi nueve veces más que lo que generan hoy las tarifas existentes.



Aunque Trump afirma que los aranceles "los pagan los exportadores extranjeros", la carga real recae sobre los importadores estadounidenses, que suelen trasladar esos mayores costos a consumidores y empresas locales. En algunos casos, las compañías absorben parte del impacto reduciendo márgenes. En el largo plazo, algunas firmas pueden relocalizar producción en EE.UU. para evitar los aranceles.

Los aranceles se aplican en los más de 300 puntos de ingreso a EE.UU. (puertos, aeropuertos, fronteras) y son recaudados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), según los códigos del sistema armonizado internacional. Se pagan al momento de liberar la mercadería, y van al fondo general del Tesoro.

Existen mecanismos de exención para empresas que demuestren que no tienen alternativa viable de importación. También se producen casos de evasión arancelaria, como subdeclaración del valor, triangulación a través de terceros países o reclasificación fraudulenta de productos.



Más críticas

Sobre las tarifas de Trump, Santiago Solanet dijo que "el único sentido que le encuentro es político". 

"Presionar al resto de los paises a bajar las tarifas a EE.UU., aprovechando la posición dominante que tienen hoy en el comercio internacional", dijo el inversor de BlackTORO Global Wealth Management. "La queja de Trump es que se aprovechaban de Estados Unidos. Quiere que les duela y entiendan que tienen que bajar tarifas para comerciar con EE.UU. ¿Busca más libre comercio, presionando con proteccionismo? Suena loco pero puede ser. Desde lo económico, no hay lógica", dijo.

En Argentina, economistas cercanos a Javier Milei, como Alfredo Romano, salieron a criticar a Trump. "Pésima política económica", dijo Romano en X. "En algún tiempo se confirmara que las tarifas solo generarán recesión e inflación. Doloroso para EE.UU.", dijo.



"Va a fundir el mundo este loco. Va a parar todo el comercio. Game over", dijo uno de los socios de una Alyc local

Lo mismo pasó con Alberto Ades, quien sugirió que, en vez de "Liberation Day", el nombre debería ser "Detonation Day" porque "va a detonar a la economía americana".

"En términos relativos, a Latinoamérica —incluida Argentina— no le fue tan mal: zafamos con un arancel de "solo" 10%. Pero no hay consuelo. Estas medidas van a detonar los mercados, la economía de EE.UU. y la global. Con ese escenario, la demanda por nuestras exportaciones va a caer. Y los flujos de capital, también. Un muy mal día para EE.UU. y el mundo, del que somos parte, y al que necesitamos para crecer", acotó en X.



El exsecretario del Tesoro, Larry Summers, comparó el impacto económico de estas medidas con el de un shock petrolero: "Es un clásico shock de oferta, que subirá precios, bajará el empleo y la inversión, y pondrá a la Fed en una situación incómoda". 

  • También criticó su lógica mercantilista, señalando que estos aranceles suben el costo de insumos clave para industrias locales, erosionando su competitividad.

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