Panorama

Un mercado mínimo, con la cabeza puesta en otra parte

Con fuerte eco por el balance presentado por la coreana Samsung y por los renovados tiroteos en el estrecho de Ormúz, los mercados bursátiles mundiales tuvieron un mal día. Y la Argentina no le escapó a esa tendencia.
A nivel global, el dólar subió, pero en el mercado cambiario local hubo tranquilidad, con compra de dólares en el BCRA. Foto: Ginnette Riquelme
Luis Varela 07-07-2026
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Afónico, como si hubiera superado una compleja ergometría, y con chances de cometer más errores que de costumbre, el mercado argentino demostró hoy, con muy poco volumen operado, lo que decía el enorme director técnico César Luis Menotti: "El fútbol es lo más importante de lo menos importante".

Y el difícil enfrentamiento que logró sortear la selección de Lio Messi ante los faraones egipcios demuestra lo que pasa desde hace décadas con los sufrientes inversores argentinos: con épica, resucitando, repitiendo el mágico "levántate y anda", las finanzas locales afrontaron hoy de buena manera una jornada internacional que fue compleja.

El día arrancó con una cachetada para el mundo bursátil: la surcoreana Samsung presentó sus proyecciones de resultados para el segundo trimestre de 2026, revelando números verdaderamente monstruosos, pero la reacción de las bolsas no fue la que cualquiera esperaría. Dijo que espera ganar en abril-junio de este año unos US$ 58.400 M, es decir 19 veces más (+1.800%) de lo que ganó en el mismo período del año pasado.

Ese salto histórico obedeció a la desatada demanda global de chips de memoria de banda ancha (HBM), esenciales para los centros de datos e infraestructuras de Inteligencia Artificial, superando incluso los récords trimestrales de gigantes como Apple o Nvidia. Sin embargo, cuando el número hubiera debido generar una mejora en la cotización, se gatilló una inmediata toma de ganancias que terminó con una dura caída del 7% en su cotización bursátil.

Eso arrastró bajas importantes en las bolsas asiáticas: cayó 4,9% la Bolsa de Seúl, 2,3% la Bolsa de Taiwán y 2,1% la Bolsa de Tokio. Hubo también bajas generalizadas de hasta el 1,4% en las bolsas europeas. Y, finalmente, la Bolsa de Nueva York tampoco pudo escapar a la tendencia, ya que hubo una baja del 0,2% para el Dow, un descenso del 0,4% para el S&P y un retroceso del 1,2% para el Nasdaq.

Y, detrás de eso, ni el Merval de la Bolsa de Buenos Aires, ni las ADR argentinas que cotizan en NY pudieron escapar a la baja. La Bolsa porteña achicó 1,3% y las ADR anotaron una baja en bloque del hasta el 8%, de la que solo pudo escapar la empresa YPF, que subió 2%, tal como sucedió en Wall Street con Shell, Exxon, Chevron y otras energéticas, porque se renovó la tensión en Medio Oriente, y eso hizo rebotar casi 4% el precio del petróleo.

Sucede que hubo varios eventos. Hubo explosiones en Siria, durante una visita del presidente francés Emmanuelle Macrón. También hubo ataques con proyectiles y drones dirigidos por la Guardia Revolucionaria de Irán contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Y, después de eso, el Departamento del Tesoro de EE. UU. endureció las sanciones contra Irán y revocó de forma inmediata las licencias generales que permitían la producción, envío y venta de crudo iraní.

Sin embargo, a pesar de ese temblor, el mercado argentino reaccionó bastante bien en cuanto a los valores del dólar y a la cotización de los bonos. El blue estuvo quieto, al tiempo que los oficiales y los financieros apenas subieron. Pero lo más significativo fue que el BCRA compró más dólares y las reservas pegaron un salto, hasta superar los US$ 49.000 M brutos, algo que no pasaba desde setiembre de 2019, ni bien el kirchnerismo había vuelto a mostrar las uñas para volver al poder en la Casa Rosada.

En línea con eso, los bonos argentinos siguieron con tendencia sostenida. El mercado local está atento al lanzamiento del nuevo Bonar 2029 (AN29), que pagará una renta anual del 6%, con amortizaciones mensuales, algo que le gusta mucho al inversor medio, por lo que, en definitiva, trabajosamente, como la selección contra Egipto, el riesgo país bajó 2 unidades, hasta apenas 406 puntos básicos, el menor nivel desde marzo de 2018, es decir, desde hace 8 años y cuatro meses.

La tensión con las tecnológicas hace que los inversores estén atentos ahora a la reunión especial que tendrá a fin de mes la Fed, ahora comandada por Kevin Warsh. Pero ¿quizás como anticipo? a lo que pueda venir, hoy subieron las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,9% en México, 0,5% en Brasil y Suiza, 0,3% en Chile y 0,2% contra la libra y el euro, y no cambió ni en China ni en Japón.

Y lo particular del caso es que, a pesar de la firmeza internacional del billete verde, a nivel local el blue se mantuvo quieto, con los dólares oficiales y financieros marcando apenas una pequeña suba. Y, con el oficial a $ 1513,04, el BCRA compró US$ 25 M en el mercado local, y al final del día la autoridad monetaria logró sumar reservas por US$ 1264 M, que las llevaron al pico más alto de los últimos casi siete años.

Con esa realidad, el dólar oficial subió 54 centavos hasta $ 1513,04, el dólar blue no cambió y siguió a $ 1515, el dólar senebi subió $ 1,17 hasta $ 1509,48, el dólar mep subió $ 2,64 hasta $ 1528,42 y el contado con liqui subió $ 3,68 hasta $ 1577,07. Por lo que la brecha entre oficial y blue sigue en el 0%, en tanto que la brecha entre el ccl y el mayorista está en menos del 6%.

Con esta tranquilidad cambiaria y con los bonos sostenidos, los pesos no se escaparon tanto de los bancos, por lo que hubo tasas cruzadas en plazos fijos: por plata chica la tasa bajó de 19,5 a 19,4% anual (16% en bancos grandes y 23% en bancos chicos) y por plata grande subió de 24,2 a 24,3% anual.

En títulos públicos, con pocos negocios porque tanto inversores como operadores estaban con los ojos puestos en el partido celebrado en Atlanta (Georgia), los bonos argentinos tuvieron una suba mínima y el riesgo país bajó 2 unidades hasta 406 puntos básicos.

Y, con todo lo sucedido con las tecnológica y con los nuevos tiroteos en Ormuz, hubo una rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, con baja del 0,2% para el Dow, descenso del 0,4% para el S&P y el Nasdaq achicó 1,2%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,3% y la Bolsa de México perdió 1,3%.

Y, naturalmente, el mercado bursátil local no escapó a la tendencia. Con $ 59.459 M operados en acciones y $ 193.565 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,3%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una suba del 2% para YPF, con baja en bloque del 2 al 8% para Bioceres, Loma Negra, Supervielle, Cresud, IRSA, Edesur, Macro, BBVA y Galicia.

Todo esto se concretó, además, con fuertes oscilaciones para las materias primas. Con un fuerte repunte del 3,8% para el petróleo, que comandó la dirección de casi todas las cotizaciones. Sin embargo, hubo debilidad para los metales preciosos. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago, la soja avanzó bien, el maíz no tanto y el trigo cedió apenas. Y en Rosario las variaciones fueron alcistas pero mínimas. Y, tal como se viene dando desde hace tres semanas, hubo una nueva suba del 0,4% para el Bitcoin, con resultado mixto para el resto de las criptomonedas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar