Con buenos resultados en inflación y en la licitación de deuda en pesos del día, y mostrando señales de acercamiento con los gobernadores (a pesar de que se concretaría los vetos a ATN, Garrahan y fondos universitarios), el mercado financiero argentino acentuó este miércoles el rebote, en una segunda mejora consecutiva tras el lunes negro por la derrota electoral de LLA en la provincia de Buenos Aires, más por gente que no fue a votar que por aumento de sufragios conseguidos por el peronismo.
Sin duda, lo mejor del día estuvo en la licitación de deuda en pesos, ya que si el mercado no renovaba había riesgo de que quedaran mucho dinero suelto y que volviera a presionar sobre el dólar. Pero vencían $7,2 billones y el secretario de Finanzas Pablo Quirno confirmó que pudieron rolear títulos por $ 6,6 billones (el 92% de lo que vencía) y, lo que también es muy importante, con una tasa bastante más baja que en el llamado anterior, ya que pagaron menos del 60% anual.
Otro dato que pudo ayudar al estado depresivo en el que quedó Javier Milei tras la piña electoral del domingo fue el cálculo realizado por el Indec: la inflación de agosto fue de sólo 1,9% (19,5% en enero-agosto de este año y de 33,6% en los últimos doce meses). Y este dato del IPC, que es el cuarto consecutivo que empieza con 1, hizo que los analistas se pregunten ¿qué pasó con el pass through?
En realidad, acaba de verse algo que jamás pasó en la historia argentina. Entre fines de abril y fines de agosto, el precio del dólar pegó un salto del 14% y la inflación acumuló sólo 7%. Y, además, ayer dos grandes empresas alimenticias se comunicaron con los supermercados confirmando que los aumentos que habían estudiado para septiembre quedan suspendidos. La razón es una sola: la cantidad de pesos que hay en la calle es tan baja y el nivel de consumo se afectó tanto, que no hay espacio para que los precios de las góndolas se sigan moviendo.
Frente a esas tres excelentes medidas (menos inflación, buena licitación y acercamiento con los gobernadores), todos los dólares se mostraron bastante estacionados, con el BCRA perdieron algunas reservas ya que esta vez la liquidación del campo no fue tan potente (considerando que ya estamos a dos meses que se empiece a vender la cosecha fina). Pero lo que más tranquilizó a los inversores fue una suba en el precio de los bonos, una baja en el riesgo país (cedió 38 unidades, hasta 1.070 puntos básicos). Y lo mejor del día estuvo en los papeles privados, con un claro repunte en la Bolsa porteña y una potente recuperación para los ADR argentinos.
Cotizaciones El índice Merval subió 5,6%
Por supuesto, la gran pregunta que dividió a los operadores fue la de siempre: ¿esto es un rebote de gato muerto o una recuperación que puede tener continuidad? Faltan 46 días para la elección del 26 de octubre, 31 ruedas de negocios, es realmente una eternidad considerando que en Argentina pasa algo disruptivo cada 10 minutos. Pero hay un elemento que genera una ilusión en el Gobierno: es posible que, según las últimas noticias, muchos de los que no fueron a votar el domingo pasado vayan a hacerlo el 26 de octubre.
La expectativa tiene una explicación. En las últimas horas el gobernador de Formosa Gildo Insfrán, que está atado al poder desde hace décadas, dijo que "vivimos en una dictadura". El gobernador de La Rioja Ricardo Quintela dijo que "el Gobierno está acabado, no tiene nada más que hacer". Y provocó alarma entre empresas e inversores la suba de ingresos brutos de Kicillof. Se sabe, al comparar las legislativas provinciales de medio término de 2021 y las bonaerenses de este 7 de septiembre, el peronismo subió de 3,4 a 3,8 millones de votos, la unión de LLA/PRO cayó de 4,2 a 2,7 millones de votos y lo que ciertamente hizo diferencia fue el ausentismo, que pasó de 3,5 a 5,6 millones de personas.
Definitivamente, los que no fueron a votar el domingo pasado habían votado por Milei en el balotaje de 2023, y ante las declaraciones peronistas recientes, la gran chance es que los ausentes decidan volver a las urnas en octubre. De hecho, el mercado (que siempre vota antes) está empezando a volver, con la marcada recuperación que están anotando los bonos y sobre todo las acciones y los ADR de Argentina.
A su vez, se conoció que EE.UU. tuvo deflación mayorista del 0,1% mensual en agosto y variación del 2,6% anual, lo cual hizo crecer la presión de Donald Trump por "un gran recorte" de tasas de la Fed, en un momento en el que acaban de asesinar a un activista cercano al presidente norteamericano.
Frente a lo que está pasando con los precios norteamericanos, se teme que el nivel de actividad siga bajando y que, entonces, la Fed finalmente decida bajar su tasa base de 4,5% a 4,25% el miércoles próximo (y realizar otras dos bajas más de 25 puntos básicos cada una antes de fin de año). De ahí que continuó la baja de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,5% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,2% contra el franco suizo, no se movió contra el euro, el yuan y el yen, pero bajó 0,1% contra la libra, 0,2% contra el mexicano, 0,5% contra el real y 0,6% en Chile.
En el mercado argentino, los pesos no están yendo al dólar sino a la tasa de interés, quedándose en los bancos. El stock total de plazos fijos en pesos sigue subiendo y ya está cerca de los $ 68 billones, mientras que el stock total de depósitos privados en dólares no se mueve desde hace dos meses. Pese a eso, y a la ventanilla que abrió el BCRA para asistir a bancos que están ilíquidos, la tasa de los plazos fijos se sostuvo: se pagó 47% anual por plata chica y 88% por plata grande, mientras el BCRA redujo de 45% al 40% la tasa que paga para absorber pesos.
A pesar de todos esos cambios, los dólares estuvieron planchados. Con el dólar oficial a $1.433,79, el BCRA no intervino en el mercado de cambios (el Tesoro tampoco) y al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 97 millones (ya que el campo liquidó menos). Frente a eso, el dólar oficial subió 95 centavos hasta 1.433,79 pesos, el blue no cambió y siguió a 1.385 pesos, el Senebi subió 1 peso hasta 1,440,50 pesos, el MEP bajó 2,39 pesos hasta 1.429,07 pesos y el contado con liqui bajó 2,07 pesos hasta 1.436,06 pesos. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa en 4% y la brecha del CCL con el mayorista fue de 1%.
En títulos públicos, en centro del escenario estuvo en la licitación de deuda del día. Con 4.312 ofertas, el Gobierno roleó Lecap, letra Tamar, Boncer, Lelink y bono atado al dólar por $6,6 billones, el 92% de lo que vencía, pagando una tasa menor al 60% anual, muy inferior a la de los llamados anteriores. Con eso, el 54% del dinero colocado fue en una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de octubre de 2025 (S31O5 - reapertura) es decir después de la elección, el 20% en una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 10 de noviembre de 2025 (S10N5 - reapertura), el 16% en una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 16 de enero de 2026 (S16E6 - reapertura), el 8% en una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa Tamar con vencimiento 15 de diciembre de 2025 (M15D5 - nueva) y el 2% restante en un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2026 (TZXM6 - reapertura). Con todo eso de fondo, con poco volumen y muy concentrado, los bonos argentinos subieron más del 1% y el riesgo país cayó 38 unidades hasta 1.070 puntos básicos.
En papeles privados, el dato de inflación mayorista hace temer un retroceso en la economía norteamericana. Por lo que hubo un cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,3% para el S&P, cierre sin cambios para el Nasdaq y baja del 0,5% para el Dow. Mientras que la Bolsa de San Pablo subió 0,5% y la de México bajó 0,2%.
Pero lo mejor de este miércoles estuvo en el mercado bursátil local. Con 108.496 millones de pesos operados en acciones y 123.545 millones en cedears, la Bolsa de Buenos Aires rebotó 5,6%. Y los ADR argentinos anotaron una suba en bloque del 1% al 7% para Edenor, Macro, YPF, Galicia, BBVA, Supervielle, Pampa E, Central Puerto, TGS, IRSA, Cresud, Telecom y Loma Negra, con caída del 9% para Bioceres.
Finalmente, en commodities, el petróleo subió 1,8% por el caos en Medio Oriente. Tanto los metales preciosos como los básicos estuvieron firmes. En Chicago, hubo bajas para el maíz y la soja y repunte para el trigo. En Rosario mejoraron la soja y el trigo. Y, por último, hubo una suba del 1,9% para el Bitcoin, con mejoras mayores para el resto de las criptomonedas.

