Siguen los festejos en el quinto piso del Ministerio de Economía. El riesgo país bajó otro 5,60%, quedó en 1.121 unidades, y quebró el mínimo de la era Milei cuando había tocado los 1.151 puntos.
El festejo de Luis Caputo y su equipo es porque el indicador del JP Morgan era el "lagging indicator" que, decían, iba a reaccionar más temprano que tarde y acoplarse con la reducción de la brecha cambiaria. Y reaccionó. En el mes ya cae 13% y en el año 42%.
La pregunta es si esta sobretasa bajará lo suficiente para que el país pueda volver a los mercados o al menos poder rollear la deuda de cara a un desafiante 2025.
Caputo viene mirando con atención lo que sucede con las colocaciones de deuda privada de empresas locales.
Pan American Energy pudo colocar US$ 200 millones en el mercado local pagando tasas del 7% para el plazo más largo (5 años) y poco menos de 5% para otro título a 3 años.
Pampa Energía, el mayor jugador del mercado eléctrico argentino y uno de los principales productores de gas del país, emitió una Obligación Negociable en el mercado local a cuatro años por US$ 83 millones pagando una tasa del 5,75% con vencimiento en 48 meses.
Pero la que más le sorprendió fue la de Grupo Financiero Galicia. La entidad líder de Argentina colocó deuda a 4 años y pagó un rendimiento de 7,9% para hacerse de US$ 325 millones. Para Economía, esa debería la tasa target para la Argentina en el corto plazo.
¿Por qué? A diferencia de PAE o Pampa, cuyos negocios están relacionados a precios internacionales y generan dólares para repagar la deuda, un banco argentino cuyo negocio está completamente en pesos y depende de los vaivenes del país tiene puro riesgo local, se parece mucho más al soberano. La oferta en la emisión internacional de Galicia superó en más de 4 veces el monto colocado. "El sector privado argentino sigue demostrando que su 'riesgo país intrínseco' es muy inferior al soberano", acota Delphos Investment.
Es obvio que Caputo y su secretario de Finanzas y alter ego, Pablo Quirno, quieren hacer un deal que implique una tasa inferior al 10%. El costo político y de reputación sería muy alto si pagaran tasas como las que hoy ofrece la Argentina. El GD30 que sube 7% en el mes y 55% en el año igualmente tiene un rendimiento de 17% en dólares. Prohibitivo. El Bonar 29 paga aún más: 19% en moneda dura.
La aritmética todavía no cierra. El riesgo país debería ir a niveles de 600 puntos básicos para "pelear" con el mercado una tasa inferior al 10%. Esto es así porque a los 600 puntos hay que sumarle 400 puntos básicos (o 4%) que es lo rinde actualmente el bono del Tesoro americano. Quedará lejos del promedio de la región que roza los 200 puntos o menos (como Uruguay cuyo riesgo país es menor a 100 puntos).
Eso lo sabe Caputo y Quirno y por eso por ahora niegan que vayan a salir al mercado y se limitan a hablar de un Repo, la operación que se realiza colocando como colaterales a los títulos públicos.
Si bien el Gobierno ya transfirió US$ 1.500 millones para los intereses del vencimiento de enero y busca un Repo para el capital, lo cierto es que en 2025 vencen US$ 10.000 millones que aún se desconoce cómo se financiará. Hay tiempo y la velocidad de la reducción del riesgo país puede seguir.
Si no hay "accidentes".



