Finanzas

Rotación y volumen récord antes de una licitación difícil

Con movimientos de precios notables, los inversores van cambiando de posición. Abandonan lo que subió mucho y se arriesgan comprando papeles menores, con precios atrasados. Esto se decide antes de otra compleja licitación de deuda en pesos (antes de una montaña de vencimientos).

El dólar estuvo tranquilo aquí y en el mundo. Hubo fuertes bajas en petróleo, oro y bitcoin
El dólar estuvo tranquilo aquí y en el mundo. Hubo fuertes bajas en petróleo, oro y bitcoin Pexels
Luis Varela 25 noviembre de 2024

Después de dos fiascos en los que la Secretaría de Finanzas no logró que el mercado le renovara los vencimientos de deuda en pesos, ya que ofrecía en licitación únicamente títulos atados a la inflación (CER), el Gobierno se resignó y finalmente presentó hoy un menú en el que reaparecen los títulos que pagan tasa de interés: Lecap y Boncap.

El paso atrás decidido con resignación por el secretario Pablo Quirno tiene su lógica: este miércoles vencen $ 5,2 billones, pero además de eso luego vienen cuatro meses con una montaña de vencimientos. En detalle, en los próximos 140 días (además de pagar la deuda en dólares el 9 de enero) el Gobierno debe enfrentar vencimientos de deuda en pesos por $ 44 billones, una suma equivalente a la friolera de US$ 40.000 millones.

En las últimas semanas las tasas de las Lecap fueron en permanente retroceso, ya que al no aparecer en la licitación, por ofrecerse sólo papeles ajustable por inflación, bancos e inversores fueron comprando Lecap en el mercado secundario, por lo que su valor contado subió y su tasa a vencimiento se redujo de 3,9% a 3,2%. Veremos qué tasa piden los inversores el miércoles, y si eso altera los objetivos de convergencia, para continuar con el plan de inflación a la baja y crawling peg en descenso.



Por lo pronto, el mercado de cambios actuó con absoluta tranquilidad, tanto que todos los dólares libres operaron a la baja, al punto que la diferencia entre el dólar oficial (ubicado en $ 1037,08) y el dólar mep (agachado hasta $ 1077,13) está a una distancia de apenas $40, lo cual significa que la brecha cambiaria está en la zona del 4%, es decir el nivel más bajo de los últimos años.

Esta "pax cambiaria", con el Gobierno aceptando volver a renovar deuda con tasas en pesos que estarán arriba de la inflación (lo cual significará tasa positiva en pesos contra le inflación y muy positiva medida contra el permanente descenso del dólar, que acumula una baja de casi 8% a lo largo de los últimos treinta días.

Este momento decisivo, con dólares aplastados gracias a un carry trade que les llenó los bolsillos a muchos, se concreta en un momento en el que el mercado de títulos, tanto bonos como acciones, entra en una zona de gran rotación, ya que hay papeles que subieron una enormidad. Tal es el jugo de la patria financiera que en lo que va de 2024 hay subas estrambóticas sobre todo en los bancos, con el Hipotecario acumulando un aumento del 288%, el Galicia del 269%, el Patagonia del 262%, el Francés del 244%, el Macro del 235% y el Supervielle del 215%.



La decisión de este momento, no solo en el mercado local, sino en las plazas financieras internacionales, parece encontrar decisiones en las que los inversores se desprenden de lo que subió hasta la estratósfera y compran compañías de menor capitalización pero que tuvieron subas mucho menores. Y, claro, esta movida genera un escenario más riesgoso, porque si se llega a producir una decisión masiva de salida, vender lo grande es fácil, pero vender papeles más chicos puede derivar en la sorpresa que del otro lado no haya nadie que compre.

Con todo eso en vista, el secretario Quirno ofreció este lunes el menú para la licitación que se realizará el miércoles. Y, al mismo tiempo, el Presidente electo de EE.UU. Donald Trump completó el cuadro de secretarios de Estado, enviando señales muy firmes, incluso para Jerome Powell, que dentro de tres semanas (el 18 de diciembre) deberá decidir el último movimiento de la tasa base de la Fed, hoy colocada en 4,75% anual.

Frente a esa expectativa, las tasas largas de EE.UU. abrieron la última semana de noviembre con un paso atrás: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior cambió todo, ya que el dólar bajó contra las principales monedas: perdió 1,1% en Chile, 1% en México, 0,9% contra el euro, 0,5% en Japón, 0,4% contra la libra y 0,1% en China y Brasil.



En el mercado cambiario local, mientras tanto, con el dólar exportador a $1.051,62, el BCRA pudo comprar US$ 58 millones en el mercado, y al final del día la autoridad monetaria pudo sumar apenas US$ 5 millones a las reservas. Pero con ese marco el dólar blue bajó $5 hasta $1.130, el Senebi cayó $6,86 hasta $1.108,60, el MEP bajó $3,27 hasta $1.077 y el contado con liquidación bajó $2,05 hasta $1.109,78. Por lo que mientras la brecha entre MEP y dólar oficial está abajo del 4%, la del oficial con el blue fue del 9% y la del CCL con el mayorista se ubicó en el 10%.

El títulos públicos toda la conversación giró en torno al menú de papeles que propuso Economía para la licitación de este miércoles. Se ofrecerá:

  • Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 16 de mayo de 2025 (s16y5 - reapertura).
  • Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 17 de octubre de 2025 (t17o5 - reapertura).
  • Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 13 de febrero de 2026 (nuevo).
  • Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2026 (tzxm6 - reapertura).
  • Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de octubre de 2026 (tzxo6 - reapertura).

Y con ese importante test por delante (porque puede significar para el Gobierno argentino tener que endeudarse nuevamente muy fuerte en dólares, tal como le pasó a Macri a partir de la caída de su imagen a partir de 2018, los inversores están sumergidos en una gran rotación de papeles, abandonando los que más subieron y tomando posición en los que cotizan a paridades más bajas y con tasas a vencimiento más altas. Así, con doble volumen, los bonos argentinos subieron 0,6%, pero el riesgo país subió igual 3 unidades, hasta 748 puntos básicos, debido a que la base de comparación de los bonos norteamericanos tuvo un leve descenso.



Y probablemente lo más jugado de todo el espectro volvió a estar en manos de la empresa del momento: Microstrategy, que ofrece servicios de inteligencia artificial para manejar datos y eficiencia de las empresas, pero que últimamente multiplicó su valor porque su titular resolvió colocar primero sus ganancias, luego tomar deuda, y después hasta vender acciones propias con el objetivo de comprar Bitcoin. Hoy mismo anunció que acaba de adquirir otros 55.500 Bitcoins por aproximadamente US$ 5.400 millones en efectivo, pese a lo cual la criptomoneda más famosa se encontró con una fuerte toma de ganancias.

Así, Microstretegy fue este lunes una de las empresas que más bajó en la Bolsa de Nueva York, en línea con una pequeña estocada también para Nvidia. Sin embargo, como Trump planea proteger a la industria norteamericana, hubo otro día con subas en la Bolsa de Nueva York, con el Dow ganando 1%, mientras que el S&P y el Nasdaq mejoraron 0,3%. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la de México bajó 0,2%.

A nivel local sobresalió un gran dato bursátil. La Bolsa de Buenos Aires operó con el mayor volumen de toda su historia medido en pesos: hubo negocios por $168.433 millones operados en acciones y $74.402 millones en Cedears, y luego de algunos titubeos (y muchos cambios de posición) el índice S&P MerVal terminó con una suba del 0,2%. Al tiempo que la selectividad afloró entre los ADR argentinos, ya que hubo subas del 1% al 10% para IRSA, Cresud, Edenor, Loma Negra, Bioceres, Mercado Libre, Telecom, Central Puerto, Supervielle y Galicia, pero bajas del 1% al 4% para Despegar, TGS, Pampa E e YPF.



Y probablemente lo más particular del día fue que, pese a la debilidad del dólar global, los commodities no aprovecharon para poder subir, sino todo lo contrario. El petróleo bajó 3,4%. Los metales preciosos también estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron en alza. En Chicago los granos estuvieron apagados, con fuerte retroceso para el trigo. En Rosario la soja repuntó fuerte, el trigo subió apenas y el maíz cedió. Y lo esperable llegó: tras tocar US$ 99.300, el Bitcoin retrocedió hasta US$ 93.650,  con muchos cripto adictos con los bolsillos llenos pero siguiendo la toma de ganancias con atención.

En realidad, luego de una suba tan gigantesca en muchísimos activos financieros, los inversores están tratando de posicionarse en valores más reales, que se toquen, que no se puedan esfumar fácilmente. De ahí que los escribanos de la Provincia de Buenos Aires confirmaron que, al igual que en CABA, los inmuebles siguen de moda: en octubre en la provincia se hicieron 12,6% más escrituras que en septiembre y 15,2% más que en octubre de 2023. Y de manera sorprendente, emergiendo de las cenizas, el precio promedio de una escritura bonaerense de octubre fue 15% más alto que en setiembre y nada menos que 217% más alto que en octubre de 2023, un mes en el que nadie sabía hacia dónde iba Argentina.

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