Con un Presidente que también tiene "alto beta" (sobrerreacción ante cada cosa que sucede), el mercado argentino fue hoy prácticamente una repetición de lo que viene ocurriendo desde principios de diciembre: la pax cambiaria persiste, aunque ahora con el BCRA comprando dólares y sumando algo de reservas, pero los títulos nacionales, tanto públicos como privados siguen perdiendo precio, con el riesgo país colocado en el nivel más alto de casi ocho semanas.
Mientras los debates de los economistas siguen enfocados en dos temas bien precisos (el atraso cambiario y el pobre nivel de reservas), los inversores están completamente divorciados de la euforia que hizo explotar los precios de las acciones y los bonos entre julio y diciembre. Y ahora, con dos test complejos para Caputo (la licitación de deuda en pesos del miércoles y la difusión del IPC de enero del jueves), los volúmenes operados son bastante pobres y los precios continúan a la baja, al punto que el índice MerVal de la Bolsa porteña -que llegó a rozar los US$ 3.000 hace algunas semanas- terminó hoy abajo de US$ 2.000, algo que no pasaba desde noviembre.

La poca predisposición para comprar papeles locales vino coronada por dos movimientos de Milei que hicieron girar la cabeza de todos. Por un lado, fue despedido el titular de la Anses, Mariano de los Heros, por haber divulgado que se estaba trabajando en una reforma jubilatoria, con mayor reconocimiento a los jubilados indigentes que hicieron aportes por más de 30 años de trabajo. Milei considera a esa reforma de segunda generación, debe hacerse una reforma laboral antes, poniendo en blanco al 40% de trabajadores que está en negro, y recién allí se podría hacer una modificación de las jubilaciones. La explicación fue razonable, pero sorprende que haya aparecido el despido ipso facto.
El otro tema que causó revuelo en los inversores fue la reacción de Milei ante la familia Cavallo. El ex ministro de Economía de Menem, al que Milei había calificado como el mejor de la historia, viene cuestionando el plan económico por el atraso del tipo de cambio y publicó en su blog que vamos a un "cepo eterno". Y como junto con Cavallo muchas veces participa su hija Sonia, Milei generó una mueca en la mayoría de los observadores al despedirla, también ipso facto, echándola de su cargo de la embajada argentina ante la OEA.
Ante los sucesos, abrumado por un día con de calor infernal, en el que el país tuvo un consumo eléctrico récord de más de 30.000 KW, sin que hayan aparecido cortes significativos porque se tuvo que importar energía desde Brasil, Paraguay y Bolivia.
Y ese será el primer examen de Caputo: este miércoles hay vencimientos por $ 6,6 billones de deuda en pesos, y el colchón que tiene el Tesoro en el BCRA ($4 billones) y en el Banco Nación (algo menos de $3 billones) se va achicando, ya que en los últimos cuatro llamados los inversores no llegaron a renovar todo lo que vencía, no hubo roleo total de la deuda, ni con cepo, y el ministro de Economía tuvo que rascar pesos juntados en los meses eufóricos del año pasado.
Efectivamente, la Secretaría de Finanzas presentó el menú para este miércoles por el que se ofrecerán 4 letras y dos bonos en pesos, más un bono en dólares. Y además buscarán canjear una Lecap que vence el 31 de marzo por otra Lecap que vencerá el 10 de noviembre de este año. Todo con el claro objetivo de limpiar de vencimientos los meses preelectorales, para que haya el menor ruido posible.
Así, este miércoles se llama a licitación de Lecaps, Boncaps, Lelink, Boncer, y se realiza un canje de la Lecap S31M5. Y se ofrecerán los siguientes papeles:
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 14 de marzo de 2025 (S14M5 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de mayo de 2025 (S30Y5 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de julio de 2025 (S31L5 - reapertura).
- Una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 28 de noviembre de 2025 (S28N5 - nueva).
- Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 13 de febrero de 2026 (T13F6 - reapertura).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2027 (TZXM7 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 16 de enero de 2026 (D16E6 - nuevo).
Y al mismo tiempo se realizará un llamado para la conversión de la Lecap con vencimiento 31 de marzo de 2025 (S31M5) y se ofrecerá a cambio una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 10 de noviembre de 2025 (S10N5 - reapertura).
Y este miércoles llega otro momento expectante para Caputo. Ya que después del 3,1% mensual en CABA anotado en enero, se verá qué dice el Indec, en un momento que crece la discusión, porque la Ciudad tiene una matriz de cálculo más actualizada, organizada en 2022, mientras que Marco Lavagna mantiene en el Indec la estructura de gastos que tenían los argentinos en 2004, cuando casi ni había internet. Lavagna había dicho que iban a actualizar la forma de medir la inflación, pero -casi como pasó con Guillermo Moreno en las mentiras de los Kirchner (que terminaron con juicios millonarios perdidos por actualizaciones engañosas), a Lavagna le debe haber llegado alguna orden de postergar la actualización, para que la inflación real no haga olas.
Mientras los astrónomos trajeron algo más de tensión, diciendo que creció de 1,8% a 2,1% la posibilidad de que un asteroide choque con la tierra en 2032, otro Presidente con altísimo beta como Donald Trump hizo saltar todos los tableros de las finanzas mundiales, esta vez diciendo que le pone aranceles a la importación en EE.UU. para el acero y el aluminio (algo que ya hizo en su Presidencia anterior, medida que no le tocó a la Argentina, sí en los limones).

Semejante señal apenas modificó la curva de las tasas largas de EE.UU., empinando un poco las de más largo aliento, ya que se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el súper dólar volvió a reinar, ya que subió 0,5% en Japón, 0,4% en México, 0,3% contra la libra y 0,2% en China y contra el euro, pero bajó 0,1% en Chile y cedió 0,4% en Brasil.
En Argentina, mientras tanto, luego de la baja de retenciones al campo aumentó algo la liquidación de divisas y mejoraron los precios de los granos en Rosario. Y con ese componente, con el dólar exportador a $1.107,82, el BCRA pudo comprar US$ 73 millones en el mercado. Y al final del día, la autoridad monetaria pudo sumar US$ 51 millones a las reservas, lo cual tranquilizó al mercado. Tanto que el dólar blue no cambió y siguió a $1.205, el Senebi bajó $5 hasta 1.208, el MEP bajó $7,47 hasta $1.187 y el contado con liqui bajó $8,29 hasta $1.197. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 11% y la del CCL con el mayorista fue del 13%.
Pero como el BCRA sigue con reservas negativas por más de US$ 6.000 millones, sin que haya novedades inminentes desde el FMI, a pesar de que Milei dice que a ese paquete sólo le falta el moño, hay inquietud porque las licitaciones en pesos no van roleando todo lo necesario. Así, con pocos negocios y muy diversificados, los bonos argentinos bajaron otro 0,6% y el riesgo país subió 17 unidades hasta 677 puntos básicos, el nivel máximo en casi 8 semanas.
En papeles privados mientras tanto, como Trump protege su mercado interno, hubo un nuevo día con subas en la Bolsa de Nueva York: el Nasdaq recuperó 1,1%, el S&P subió 0,7% y el Dow mejoró 0,3%. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,7% y la de México mejoró 0,5%.
Pero lejos de las luces verdes de las bolsas del exterior, el mercado bursátil local sigue en rojo. Con $90.248 millones operados en acciones y $66.941 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1%. Al tiempo que los ADR argentinos estuvieron mixtos, con subas del 1% al 2,5% para Edenor, Mercado Libre, Bioceres y Macro, con bajas del 1% al 2% para BBVA, Pampa E, Cresud y Galicia.
Finalmente, en commodities, todo el tablero se sigue moviendo. El petróleo subió 1,6%. Los metales preciosos estuvieron encendidos, con el oro logrando otro récord histórico, ya que inversores conservadores asustados están acercando la onza amarilla a los 3000 dólares. Los metales básicos actuaron firmes. En Chicago los granos estuvieron mixtos, con buen día sólo para el maíz. En Rosario, en cambio, el maíz subió bien, pero también hubo mejoras para el girasol y la soja. Y los que se lamen las heridas son las criptomonedas, ya que el bitcoin mejoró 0,6% con avances algo mayores para el resto de los valores de ese panel, especialmente para el Litecoin.