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El cepo es una mamushka
Cada vez más

Esperable: el cepo cambiario ya se reforzó 15 veces desde 2019

“Desde que el Gobierno de Mauricio Macri puso restricciones en septiembre de 2019, hubo unos 15 refuerzos del cepo", dice un informe de Econviews

10-10-2021
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Sin un cambio de expectativas, el cepo cambiario lleva a más cepo. Es un parche. Si, como dice Gabriel Caamaño Gómez, las regulaciones cambiarias son como una “mamushka”, hoy serían 15 muñecas rusas.

“Desde que el Gobierno de Mauricio Macri puso restricciones en septiembre de 2019, hubo unos 15 refuerzos del cepo afectando individuos, compañías, deudores, importadores y todo lo que la creatividad pida”, dice Econviews. “Sin embargo, los resultados son siempre los mismos: no alcanzan para reducir la demanda de dólares”, agrega. ¿Y ahora? “Spoiler: esta vez tampoco van a solucionar los problemas más allá de algún éxito efímero en el corto plazo”, concluye.

El nuevo refuerzo del cepo, dice Econviews, era cantado. “Se veía venir. La venta de reservas era insostenible y no parecía muy probable que el Gobierno bendiga una devaluación antes de las elecciones del 14 de noviembre”, señalan.

¿Y cómo sigue? “Desde lo cambiario, es de esperar que la brecha se siga ampliando. En segundo lugar, la regulación destroza los precios de los bonos de ley Argentina generando un spread altísimo. En tercer lugar, las importaciones sufrirán y esto tendrá dos consecuencias importantes: vía precios, se encarecerán los productos dada la escasez relativa, y vía cantidades, habrá menos importaciones ya que por definición la actividad industrial se resentirá. Ya hay evidencia anecdótica de gente que prefiere no vender hasta saber si va a poder reponer la mercadería. La suba de la brecha no hace más que exacerbar el problema de falta de incentivos a exportadores, de manera que será difícil ver una solución. El flujo que proviene del trigo no alcanza”, dice Econviews. 

“Ya hay evidencia anecdótica de gente que prefiere no vender hasta saber si va a poder reponer la mercadería y la suba de la brecha no hace más que exacerbar el problema de falta de incentivos a exportadores”, dice Econviews

Entonces, ¿veremos nuevas versiones del cepo? “No es imposible que el Gobierno quiera procrastinar lo que parece inevitable (ajustar el tipo de cambio) e intente reducir la posición en moneda extranjera de los bancos, meter más impuestos al turismo, presionar a exportadores para que liquiden, etcétera. Como ya estuvimos ahí sabemos que todas esas medidas compran algo de tiempo, pero tienen rendimientos marginales decrecientes, es decir, cada vez compran menos tiempo. Y más importante que eso: tienen costos altísimos para el resto de la sociedad. El archivo muestra que muchos miembros del Gobierno explicaban con toda racionalidad los perjuicios del cepo, argumentos que hoy se han olvidado. Una brecha de más de 100% desorganiza la economía y demuele la demanda de pesos, de manera que es tan poco sostenible como vender reservas todos los días. Hoy la situación no exige eliminar el cepo por completo, pero se puede ir hacia niveles de brecha más moderados. ¿Cómo se hace eso? Una combinación de credibilidad y devaluación. La primera será difícil de remontar, entonces la segunda deberá ser relevante. Obviamente hay que meter en la ecuación que la emisión de pesos retroalimenta la demanda de dólares financieros”, remata el informe.

  • Invecq

Desde Invecq también dicen que el nuevo cepo era esperable. “No hay demasiadas sorpresas en vistas de lo que habíamos anticipado: las reservas netas son cada vez menos, las erogaciones presionan al alza a partir del resultado negativo para el oficialismo en las elecciones PASO y el acuerdo con el FMI dista de estar cerca de cerrarse, pese a que el gobierno afirme lo contrario”, señalaron.

“La historia indica que en los próximos meses las presiones cambiarias continuarán y pese a encontrarnos en uno de los mayores momentos de controles cambiarios y un tipo de cambio real que se encuentra en niveles más competitivos que en otros años electorales, la pérdida de reservas será inevitable. El inicio de octubre nos encuentra con un total de US$ 2.900 millones de reservas netas, sin tener en cuenta los DEG, de los cuales la mayoría se irá en pagos al FMI a fin de diciembre. No es imposible sostener este esquema cambiario a costa de resignar actividad económica, aunque sí parece improbable que un acuerdo con el FMI este cerca con un mercado financiero con tantas distorsiones. La devaluación de shock no es el camino buscado, aunque si no se aceleran las negociaciones con el FMI y se otorgan señales de mayor ordenamiento fiscal, el mercado puede forzar la profecía autocumplida que el gobierno no desea”, señala el informe.

  • Delphos

Es posible que el CCL-MEP libre siga mostrando presiones al alza en la previa electoral. El impacto del endurecimiento del cepo a las importaciones agudizará los faltantes de productos importados en sectores como el automotriz, textil y electrónica, con impacto negativo en el nivel de actividad”, dijeron desde Delphos y proyectaron que, al menos en el corto plazo, la reducción de las posibilidades de arbitrajes y/o “rulos” generará “menos intervenciones diarias del BCRA en el mercado”. De hecho, el BCRA volvió a comprar dólares el jueves y el viernes de la semana pasada, y recortó las pérdidas acumuladas del me, tras un septiembre muy difícil.

“Las medidas apuntan a llegar al 14 de noviembre con la mayor cantidad de reservas posible y sin acelerar el ritmo de deslizamiento del tipo de cambio oficial. El cambio de reglas es endógeno a la trayectoria declinante de las reservas y las expectativas volátiles poselecciones”, agregaron. “Es clave seguir monitoreando de cerca la trayectoria de las reservas juntamente con el incremento en la liquidez en pesos del sector privado de cara al último bimestre”, señalan.

“Está claro que, luego de las elecciones, el esquema de 'sentarse sobre las reservas' junto con una persistente apreciación cambiaria deberá ser reevaluado a la luz de la negociación del nuevo acuerdo con el FMI y de las escasas reservas disponibles”, concluye Delphos.

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