Cesario de ABA

"El volumen de billetes emitidos es tan disparatado que si los alineamos podemos dar 43 veces vueltas alrededor de la Tierra"

"Se deben simplificar aún más los procedimientos para acelerar la destrucción y posterior desmonetización de billetes y optimizar recursos", reclamó.

Claudio Cesario, líder de ABA
Claudio Cesario, líder de ABA .
27 noviembre de 2024

El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, realizó un balance de la actividad en 2024 en el agasajo anual a la prensa y remarcó: "No hay nada por lo que hemos peleado más que por poder trabajar de bancos", ante periodistas de medios nacionales e internacionales.

"Este año pudimos volver a trabajar de bancos para dar financiamiento en pesos tras la eliminación de numerosas restricciones y topes insostenibles para la intermediación financiera y porque la inflación está bajando, que era nuestro principal reclamo", dijo Cesario y agregó: "reapareció la demanda y seguramente lo más destacable fue que logramos revivir los créditos hipotecarios, después de que lográramos resistir casi en soledad para que no se modificaran los contratos".

De cara a 2025, el presidente de ABA proyectó que la tendencia se va a consolidar, algo fundamental para el crecimiento de la economía y beneficioso para familias y empresas". 


  • Además, los bancos seguirán invirtiendo en tecnología, ciberseguridad e impulsando medios de pago electrónicos.

Si bien la adopción de medios de pago sigue creciendo y, además, normativamente se registraron avances este año, Cesario remarcó que aún resta encontrar una solución a la cantidad de billetes que se almacenan en los bancos. 

El reclamo por el efectivo

Así lo explicó: "Un tema importante para resolver, aun cuando este año se realizaron destacables avances, tiene que ver con la administración y gestión del efectivo. Como saben, años y años con alta inflación y sin emisión de billetes de mayor denominación provocaron la acumulación de billetes en los tesoros de los bancos que han sobrepasado la capacidad de recepción y almacenamiento de estos por parte del BCRA, al punto de que las entidades han tenido que construir nuevas bóvedas". 

"La emisión de billetes de mayor denominación requiere la pronta y urgente desmonetización de los billetes de menor valor. En español básico y para que se entienda: no hay capacidad instalada para almacenarlos. El volumen de billetes emitidos es tan disparatado que para ilustrar el problema si los alineamos podemos dar 43 veces vueltas alrededor de la Tierra o podríamos construir cuatro torres a la Luna. Dato final; la capacidad de almacenamiento en millares de billetes de los principales bancos recaudadores es mayor al de la Reserva Federal de New Orleans. Un despropósito de capacidad instalada y recursos utilizados si comparamos el valor de lo custodiado", sentenció el banquero. 



"Como dije, este año tuvimos avances importantes en la materia, creemos que en situación de crisis se deben simplificar aún más los procedimientos para la desmonetización de billetes deteriorados y optimizar recursos. Tal como el BCRA hizo primero con los billetes de $100, de $200 y de $500", añadió Cesario y concluyó: "Necesitamos que, con la llegada del billete de $20.000, el proceso de destrucción y posterior desmonetización del billete de $1.000 se simplifique y se acelere. Ello sin perjuicio, de fomentar en paralelo el crecimiento del uso de medios de pago digitales".

pesos inflacion
 

"Otro tema para tener en consideración y que deberíamos resolver es el de la gratuidad de un montón de transacciones. Todos los pesos que salen del sistema, además de alimentar la economía en negro, son los pesos que después vuelven a los bancos para su custodia hasta que nuevamente se retiran, en un círculo vicioso de nunca acabar. Es más, esta gratuidad incentiva a que muchos hagan excelentes negocios, dejando que el costo operativo lo absorban los bancos", dijo.



***

EL DISCURSO COMPLETO DE CESARIO

 

Hola, muchas gracias por venir a nuestro agasajo anual, que como siempre les digo es nuestro momento para recibirlos y reconocer todo el trabajo que hacen durante el año, por mantenernos informados y sobre todo porque pensamos que el diálogo entre nosotros es fundamental para llevar claridad sobre la actualidad de nuestra actividad al resto de la sociedad.



En un año con muchos cambios, desde nuestro lugar, como siempre hemos intentado dar respuesta a las consultas, realizado entrevistas, comunicados y participaciones en congresos. En suma, consideramos su trabajo muy valioso, por eso los leemos y escuchamos con atención. De la misma forma, intentaremos seguir dándoles respuestas y opiniones.

Respecto de nuestra actividad, lo qué pasó este año y lo que vemos para adelante, me gustaría comenzar con tal vez la frase más repetida del año: 

"Que los bancos vuelvan a trabajar de bancos". 



Lo escuchamos de funcionarios, ustedes lo levantaron y lo levantan y también muchos sectores económicos. Créanme que no hay nada por lo que hemos peleado más que por poder trabajar de bancos. 

Los memoriosos o los que tengan ganas de buscar en los archivos van a ver que siempre dijimos que el interés de nuestros bancos era prestar al sector privado y no al público. Por eso estamos felices de que el riesgo público cada vez tenga menor relevancia en nuestros balances. Que el problema era la falta de demanda, producto de la desconfianza y el desorden macroeconómico, después de muchos años de elevada inflación, tasas mínimas en el pasivo y tasas máximas para los activos, direccionamiento del crédito, etc. 

En suma, la falta de demanda de crédito al sector privado era producto de malas decisiones de los gobiernos y consecuentemente muy bajas expectativas económicas. Fíjense que aun con tasas subsidiadas y muy por debajo de la inflación, la demanda no tiraba, por la falta de proyectos de inversión.



Es más, siempre dijimos que, de las supuestas bombas de las Lebacs, Leliqs y otras especies de activos de riesgo público (la forma de esterilizar los pesos buscada por el BCRA), se salía por el camino virtuoso mediante el crecimiento del crédito al sector privado. Que éramos parte de la solución y no el problema.

Es cierto que este año "volvimos a trabajar de bancos", pero ello fue por la eliminación de un montón de trabas o restricciones insostenibles para la intermediación financiera que veníamos reclamando desde mucho tiempo atrás. Gracias a la quita de trabas pudimos dar financiamiento primero en dólares a los sectores de la exportación y luego en pesos a familias, pymes y grandes empresas. 

Nuestro principal reclamo era que se bajara la inflación, para generar confianza y hoy por las tareas realizadas por el gobierno nadie discute el déficit cero y menos aun cuando el gobierno muestra superávits (primario y financiero). 



Con la confianza reapareció la demanda y para destacar revivió el crédito hipotecario UVA. Acá déjenme agradecerles especialmente que, cuando luchábamos casi en soledad en el Congreso de la Nación para que no se modificaran los contratos celebrados en UVA, los medios nos acompañaron en el razonamiento que el instrumento UVA era la única herramienta que podía dar acceso a la vivienda. De la misma manera que funciona en Chile y en Colombia, por ejemplo.

Por eso, estabilizadas las variables económicas y con una menor inflación el crédito hipotecario volvió a funcionar. Aviso, entre todos debemos seguir defendiéndolo si queremos solucionar el problema del déficit habitacional.  

Hay un caso en Misiones que llegó a la CSJN, Azzimonti C/ BNA, donde el sr Azzimonti consiguió un fallo, que si la CSJN, lo ratifica no solo matará el crédito hipotecario en esa provincia, sino que seguramente complique el otorgamiento de los nuevos créditos hipotecarios UVA. Por ese motivo, nos estamos presentando como Amigos de la Corte para respaldar la posición del BNA.



Trabajamos de bancos dando crédito en dólares locales y cross border a las empresas exportadoras gracias a que las condiciones de acceso a divisas mejoraron. 

Hoy, de acuerdo con la información de la CAME, en los primeros 10 meses las Pymes exportaron 7,2 millones de toneladas, un 30% más que en el mismo período del 2023. Este aumento en volumen indica un incremento real de las exportaciones totales de las pymes, aunque el precio por tonelada haya bajado un 6,3%.

Por otra parte, el nivel de depósitos en dólares que escaló aproximadamente a más de US$ 33.000 millones impulsado por el blanqueo de capitales, prácticamente no se movió cuando los ahorristas pudieron disponer de las divisas. Ahora bien, tenemos que evitar que lo aprendido se nos olvide: los dólares se deben prestar a quienes producen dólares.



Por eso hoy nadie discute si el sistema financiero es confiable. Construir confianza fue un trabajo de años y de todos los días.

En ese sentido sabemos que estamos bien posicionados y por eso las entidades siguen invirtiendo en tecnología, ciberseguridad y con diálogo permanente con los organismos de control para la formación y actualización de nuestros equipos de trabajo. 

En seguridad informática no tengo dudas que somos mejores que las promocionadas fintechs que es por donde pensamos que se filtra, se genera o se perfecciona el fraude. 



Podemos decir que muchas cosas mejoraron, pero aún quedan muchos temas por resolver. 

Siempre dijimos que el sistema bancario era pequeño y básicamente transaccional, por eso, para no morir de éxito y seguir manteniendo el nivel de crecimiento del crédito es imprescindible aumentar mucho más en el volumen de depósitos en pesos y generar un mercado de capitales en el cual se puedan descargar los créditos otorgados y para que ello suceda, el costo o el precio del crédito necesariamente debe aumentar.



Así como este año se incrementó notoriamente la colocación en el mercado de ON de empresas, muy probablemente en el año próximo y en los siguientes podremos observar la oferta de bonos o de IPOs de acciones de los bancos, como forma se aumentar su capacidad prestable.

Un tema importante para resolver, aun cuando este año se realizaron destacables avances, tiene que ver con la administración y gestión del efectivo. Como saben, años y años con alta inflación y sin emisión de billetes de mayor denominación provocaron la acumulación de billetes en los tesoros de los bancos que han sobrepasado la capacidad de recepción y almacenamiento de estos por parte del BCRA, al punto de que las entidades han tenido que construir nuevas bóvedas. 



La emisión de billetes de mayor denominación requiere la pronta y urgente desmonetización de los billetes de menor valor. 

En español básico y para que se entienda: No hay capacidad instalada para almacenarlos. 

El volumen de billetes emitidos es tan disparatado que para ilustrar el problema si los alineamos podemos dar 43 veces vueltas alrededor de la Tierra o podríamos construir cuatro torres a la Luna. Dato final; la capacidad de almacenamiento en millares de billetes de los principales bancos recaudadores es mayor al de la reserva federal de New Orleans. Un despropósito de capacidad instalada y recursos utilizados si comparamos el valor de lo custodiado. 



Como dije, este año tuvimos avances importantes en la materia, creemos que en situación de crisis se deben simplificar aún más los procedimientos para la desmonetización de billetes deteriorados y optimizar recursos. Tal como el BCRA hizo primero con los billetes de $100, de $200 y de $500. 

Necesitamos que, con la llegada del billete de $20.000, el proceso de destrucción y posterior desmonetización del billete de $1.000 se simplifique y se acelere. Ello sin perjuicio, de fomentar en paralelo el crecimiento del uso de medios de pago digitales

Otro tema para tener en consideración y que deberíamos resolver es el de la gratuidad de un montón de transacciones. 



Todos los pesos que salen del sistema, además de alimentar la economía en negro, son los pesos que después vuelven a los bancos para su custodia hasta que nuevamente se retiran, en un círculo vicioso de nunca acabar. 

Es más, esta gratuidad incentiva a que muchos hagan excelentes negocios, dejando que el costo operativo lo absorban los bancos. 

En cuanto a medios de pago, tenemos que seguir incentivándolos, el mundo va hacia el NFC o contact less, hay que sacar o reducir el impuesto al cheque y hacer gravosas las operaciones en efectivo. 



Por último, somos optimistas sobre la capacidad de generar inversiones (con o sin RIGI) y negocios que tendrá la Argentina, la baja del riesgo país, la convergencia de los tipos de cambio, sumados a la evaluación positiva que el Grupo de Acción Financiera (GAFI), nos encuentra en un escenario totalmente distinto y mucho más favorable del que teníamos hace un año atrás. Escenario favorable que manteniendo el rumbo creo se extenderá más allá del 2025.

Con esto, los indicadores sociales mejorarán, se recuperará el salario y disminuirá la pobreza. Resumiendo, entraremos en el círculo virtuoso de desarrollo económico, crecimiento y generación de empleo de calidad, que todos queremos.



 

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