Panorama

El tenso escenario mundial vuelve a beneficiar a la Argentina

Se renovaron los bombardeos en el Golfo Pérsico y con eso volvió a rebotar el petróleo. Además, siguen apareciendo relaciones inconsistentes entre las ganancias y las inversiones de las tecnológicas. El FMI advierte sobre la inflación y la actividad mundial.
Argentina tiene inflación a la baja y algunos sectores que repuntan, como la construcción. Se consiguieron más fondos para rolear la deuda. Foto: Dimas Ardian
Luis Varela 08-07-2026
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Con un mundo empantanado y bajo presión por la vuelta de la Guerra en Medio Oriente y por ganancias en las empresas tecnológicas que no tienen parangón respecto de las enormes inversiones que se están realizando, los mercados internacionales volvieron a tener una nueva rueda negativa, que llegó a arrastrar algo a la Bolsa local y  a las ADR argentina, pero que no conmueven ni al dólar local, ni a la compra de divisas de parte del BCRA ni al importante soporte que mantienen los bonos argentinos.

Es más, por la Guerra en el Golfo Pérsico y por las gruesas incógnitas en la relación ganancia sobre inversión (ROI, en términos bursátiles) que muestran las compañías tecnológicas, el precio internacional del petróleo se volvió a empinar y la mayor parte de las Bolsas mundiales terminó con bajas. Y esa situación hizo que desde el FMI Kristalina Georgieva advirtiera que la inflación se cierne sobre la economía mundial, con riesgo de estanflación. Al tiempo que en la Argentina el centro de estadísticas de CABA mostró que en junio el IPC fue de sólo 1,8%, el más bajo desde agosto del año pasado. Al tiempo que, con producción récord en Vaca Muerta, la suba del precio del petróleo es la mejor música que la Argentina puede escuchar.

Además, empezaron a verse algunos datos que empiezan a pegar la vuelta. El INDEC ratificó que la industria sigue con datos planchados, pero sorpresivamente señaló que la industria de la construcción empieza a resucitar, con una suba mensual del 6,3% en mayo contra abril y del 4,1% anual, con gruesas diferencias según el tipo de insumo: hubo suba del 23,6% anual en pinturas, del 10,1% en hormigón y del 9,6% en hierro redondo y aceros, mientras que aún se anotaron caídas anuales del 19,6% en pisos y cerámicos, del 8,2% en asfalto y del 8% en ladrillos huecos, entre otros.

Esta situación, que de alguna manera revive el escenario que hubo a nivel planetario en los meses de abril y mayo, le entrega a la Argentina en bandeja la posibilidad de que los principales valores de exportación que tiene hoy el país (la energía, la minería y los productos del campo) se mantengan elevados y que eso sostenga en gran superávit comercial que se viene acumulando hasta ahora. 

Y esto llega, además, después del operativo roleo de deuda iniciado por Luis Caputo, con el REPO por US$ 6.000 M con 10 bancos el viernes al 7,67% anual hasta setiembre de 2028, la reestructuración presentada este lunes para lo que queda de 2026 y 2027. Y un nuevo préstamo anunciado hoy por US$ 3200 M, de los cuales, con garantía del BM, el BIRF y el MIGA, US$ 2000 M llegaron desde los bancos BBVA y Santander y US$ 1200 M de parte del Deutsche Bank, con una tasa de interés promedio de solo 6% anual gracias a las garantías de los organismos multilaterales.

Con todo ese marco, mientras los mercados internacionales muestran gran debilidad, el Gobierno inició hoy el pago de los cupones y la amortización de Bonares y Globales, que sumas unos US$ 4350 M que estarán depositados en las cuentas de los inversores el lunes (por los feriados de mañana y pasado). Frente a esto, los bonos argentinos reaccionaron con mucha calma y con un riesgo país que cedió apenas en dos unidades, hasta 408 puntos, en una jornada en la que los bonos de Chile, Uruguay y Paraguay tuvieron buen resultado, en tanto que los de Brasil, México, Colombia y Perú hubo algunos retrocesos.

Además de todo lo que sucede, se conocieron las actas de la Fed, con una información que fue tomada muy mal por los mercados, ya que varios de los directores del banco central norteamericano habían votado que se debía subir la tasa base del dinero norteamericano ya en junio. Y eso llegó, además, con dos novedades positivas para las Argentina desde el Fondo: el Gobierno difundió que Kristalina Georgieva vendrá a Buenos Aires a fin de mes, en el marco de una buena relación con la Argentina, y, sobre todo, después del buen resultado del 4,4% anual que tuvo el PBI argentino en 2025, el Fondo espera que Argentina tenga un crecimiento del 3,5% en 2026 y del 4% en 2028, en una secuencia que no sucede desde hace 18 años.

Por supuesto, con la suba del precio internacional del petróleo la situación mundial se vuelve nuevamente desafiante. Ormuz puede volver a trabar la comercialización, eso puede mantener la gasolina cara en EE.UU. y ese valor puede ser un puñal para la espalda de Trump en la elección de medio término, a celebrarse dentro de apenas cuatro meses.

Ante eso, se acentuó hoy la suba de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,6% anual a 10 años y 5,1% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,3% en Chile y Japón, 0,2% en México y 0,1% en China, pero bajó 0,1% contra el euro, el franco suizo y el real y 0,3% contra la libra.

En el mercado cambiario local, mientras tanto, con tanto roleo de deuda y con buenas perspectivas para las exportaciones, los dólares flotan: hubo leve suba para el blue, con financieros mixtos y oficiales en baja. Y con una gran particularidad: el precio local del euro se debilita y la sobre cotización que tiene la moneda única europea por encima del dólar es la más baja en más de un año. Se había llegado a un euro 17,3% más caro que el dólar y ahora está apenas 12,3% por encima del billete verde.

De ese modo, con el dólar oficial a $ 1513,22, el BCRA compró US$ 34 M en el mercado local y, al final del día, por los pagos de Bonares y Globales y por la pérdida de valor del oro, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 814 M. En base a esto, el dólar oficial subió 18 centavos hasta $ 1513,33, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1520, el dólar senebi subió 4 centavos hasta $ 1509,52, el dólar mep bajó 64 centavos hasta $ 1527,78 y el contado con liqui subió $ 4,37 hasta $ 1581,44. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.

Y con los dólares flotando, con el euro debilitándose y con el IPC de CABA a la baja, los inversores no mostraron apuro por sacar sus pesos de los bancos, por lo que no hubo cambios en la tasa de los plazos fijos: por plata chica el premio se mantuvo en 19,4% anual (16% anual en bancos grandes y 23% en bancos chicos) y por plata grandes siguió pagando una renta del 24,3% anual.

En línea con este ambiente particularmente más tranquilo a nivel local que en el mundo, los títulos públicos argentinos mostraron pocos negocios, pero muy diversificados, es decir operados en muchos papeles. Así, los bonos argentinos tuvieron una suba mínima medida en pesos, pero el riesgo país subió 2 unidades, hasta 408 puntos básicos.

En papeles privados, las dudas del mundo siguen. Bajaron fuerte las Bolsas asiáticas y europeas (sobre todo la de Madrid porque Trump planteó que EE.UU. deje de comerciar con España por oponerse el gobierno de Pedro Sánchez a ayudar en Medio Oriente). Y, con eso en el medio, y producto de muchas fusiones de firmas que buscan evitar un desbarranque, hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con baja del 1,1% para el Dow, descenso del 0,3% para el S&P y suba del 0,2% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,8% y la Bolsa de México cedió 0,1%.

El mercado bursátil local, mientras tanto, anotó una leve toma de ganancias, ya que con $ 97.771 M operados en acciones y $ 179.102 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,7%. Al tiempo que las ADR argentinas en NY finalizaron con suba del 1 al 2% para Bioceres, YPF y Telecom, pero con baja del 1 al 3% para BBVA, Supervielle, Galicia, Loma Negra, IRSA y Macro.

Finalmente, en commodities, el petróleo subió 3,2% (colocándose otra vez en el eje de todas las presiones). Pero como los inversores se refugian en el dólar y en las tasas más altas de la Fed, los metales preciosos dieron marcha atrás. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago, todos los granos bajaron, especialmente el maíz y no tanto el trigo. En Rosario hubo suba para la soja (para que los productores la saquen de los silos) con mermas para el trigo y el girasol. Y, por último, el bitcoin bajó 3%, con descensos mayores para el resto de las criptomonedas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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