Este miércoles Argentina cruzó dos líneas que jamás hubiera imaginado hace seis meses, cuando hasta marzo la economía estaba creciendo. Una barrera de gran impacto se quebró porque el BCRA tuvo que salir a vender dólares por primera vez, ya que los tipos de cambio superaron el techo de la banda. Y otra muralla que se derribó fue el poder presidencial, ya que la Cámara de Diputados dio de baja dos vetos del Presidente (Garrahan y Universidades), y con dos tercios amplios en contra del Ejecutivo.
Estas dos grandes señales de debilidad abren dos incógnitas difíciles de cara a los 38 días que quedan para la elección de medio término del 26 de octubre (con apenas 26 ruedas de negocios desde ahora hasta las urnas). Por un lado, como el BCRA vende dólares y no puede comprar, todos se preguntan cómo hará para sumar divisas y poder pagar el enorme vencimiento de deuda que hay por delante (US$ 10.000 millones en las próximas 16 semanas).
Con el economista Joaquín Cottani, que funcionó en el inicio de este mismo Gobierno como virtual número dos del ministro de Economía, realizando una amplia crítica por los errores de política económica desarrollados hasta ahora ("no todos por el equipo del ministro sino por decisión extrema del Presidente Milei"), Luis Caputo deslizó hoy una frase que dejó con la boca seca a los que tienen en sus carteras bonos argentinos: "Ante la imposibilidad de sumar de reservas, estoy trabajando en alternativas para pagar la deuda en dólares".
Todo ese combo determino una jornada financiera negativa, con todos los dólares viajando hacia arriba, obligando al BCRA a vender dólares por primera vez (se desprendió de US$ 53 millones). Esta misma semana el director del BCRA Federico Furiase dijo que Reconquista 266 tiene US$ 22.000 millones para defender el techo de la banda, por lo que lo vendido este miércoles es una parte mínima de ese monto. Y, además, Caputo dejó traslucir que en los recursos con que puede contar el Gobierno es un préstamo adicional directo de EE.UU.
Sin chance de que el FMI le siga prestando más dinero a la Argentina, el Fondo nombró justamente hoy a Nigel Chalk como nuevo director para el Hemisferio Occidental, el área que supervisa el acuerdo con Argentina. Y como prestador de última instancia, el gobierno de Milei parece tener al Tesoro norteamericano, cuyo secretario Scott Bessent estuvo de visita en Buenos Aires el 14 de abril pasado (justamente el día se abrió el cepo cambiario para las personas en Argentina), con Bessent afirmando que ni bien Argentina lo necesite el Tesoro norteamericano acudirá en su ayuda.
Indec El PIB cayó 0,1% en el segundo trimestre
Con todos estos componentes, los títulos argentinos tuvieron un día si se quiere parcialmente malo, ya que hubo bajas, pero no fueron tan estruendosas como lo que se esperaba. Los bonos anotaron una baja del 0,8%, con picos de descenso del 4%, pero el riesgo país bajó 64 unidades, ya que el EMBI de JP Morgan corrigió dificultades técnicas de lunes y martes. En tanto que la Bolsa porteña achicó apenas 0,2%, con muy poco volumen, y ADR argentinos mixtos en Nueva York.
Esta frágil posición de las finanzas y del poder político de Argentina, contrastó con un gran dato que fue agua bendita para los mercados emergentes. Tal como el mercado esperaba, la Fed bajó su tasa de interés en 25 puntos básicos, de 4,5% a 4,25% anual. Según el titular del organismo Jerome Powell, el recorte de tasas se debió a un cambio de visión sobre el riesgo del mercado laboral por parte de la Fed.
Lo particular del día es que, a pesar de la dirección de la Reserva Federal, hubo un leve repunte para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,3% contra el euro y el chileno, 0,2% contra el franco suizo y el yen y 0,1% contra el mexicano, el real y la libra, pero bajó 0,2% contra el yuan.
EE.UU. La Fed bajó la tasa 25 puntos básicos
En Argentina, mientras tanto, siguió extendiéndose la sucesión de malas noticias. El Indec confirmó que la inflación mayorista de agosto sintió el pass-through, ya que los precios al por mayor subieron 3% en agosto contra julio. Sin embargo, el costo de la construcción subió sólo 1,5%. Y, también según el Indec, el PIB argentino subió 6,3% en 2T25 en base anual, pero cede 0,1% contra el primer cuarto del año.
Con todos esos elementos, por la presión cambiaria, con el dólar oficial a $1.489,99, el BCRA vendió dólares por primera vez a defender la banda, con una venta inicial de US$ 53 millones y al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 98 millones. Frente a eso, el dólar oficial subió $7,97 hasta $1.489,99, el blue saltó $25 hasta $1.490, el Senebi subió $5,67 hasta $1.491, el MEP subió $10,70 hasta $1.482,70 y el contado con liqui saltó $16,29 hasta $1.495,29. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue de 0% y la del CCL con el mayorista fue del 1,5%.
Un dato claramente positivo que sobresalió en este día tan complicado fue una nueva baja en las tasas de interés. Los bancos achicaron nuevamente lo que pagan por plazos fijos: por plata chica, venían pagando 47% anual y ahora pagan solo 41% y por plata grande venían pagando 90% y ahora están pagando 53% anual. Son tasas más bajas, menos positivas contra la inflación, pero esto le abre la puerta a que muchos inversores decidan abandonar el carry trade, sobre todo si la situación pre electoral se sigue complicando.
Mientras tanto, con un BCRA y un Tesoro que no tienen los dólares suficientes como para pagar los vencimientos que vienen, con poco volumen, los bonos argentinos bajaron 0,8% promedio, pero hubo caídas de hasta el 4%, aunque el riesgo país bajó 64 unidades, hasta 1.167 puntos básicos, ya que JP Morgan corrigió errores técnicos que tuvo en la apertura de la semana.
En papeles privados, con temor de que los analistas que vinieron advirtiendo que debían vender con la noticia los que habían comprado con el rumor, se anotó un cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,6% para el Dow, baja del 0,1% para el S&P y descenso del 0,3% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 1,1% pero la de México bajó 1%.
Mientras que el mercado bursátil local casi no pestañeó. Con $56.435 millones operados en acciones y $153.401 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,2%. Al tiempo que los ADR argentinos cerraron con suba del 1% al 3,5% para Cresud, Mercado Libre y Supervielle, pero con bajas del 1% al 4% para Bioceres, Central Puerto, Edenor, Pampa E, Loma Negra, Telecom, Macro, Galicia e YPF.
Finalmente, en commodities este miércoles fue un día repleto de dudas, y sin buenas noticias para Argentina. Hubo una baja del 1,1% para el petróleo. Los metales preciosos apuntaron hacia abajo. Los metales básicos también declinaron. En Chicago hubo bajas para todos los granos. En Rosario el maíz y el trigo pudieron subir, pero la soja achicó. Y, por último, el Bitcoin retrocedió 0,8% con clima selectivo para el resto de las criptomonedas.

