El mercado financiero argentino se sacudió este martes hoy con algunas diferencias inesperadas, sobre todo en la cotización de los dólares oficiales, pero con particular quietud en bonos, acciones, riesgo y reservas en el BCRA. El gran tema de la jornada tuvo que ver con la marcada quietud del blue, pero con una mano grande operando en el dólar futuro y un raro incremento del 1,6% en el precio del dólar mayorista, insinuando que puede haber un cambio de estrategia que contradice lo que anticipó Milei, que había adelantado que iban a terminar comprando reservas en el piso de la banda, cuando el dólar bajara a $ 1.000.
Pero, con ese inesperado movimiento en el tablero cambiario local, la cabeza de inversores, operadores y analistas estuvo más puesta en lo que pueda pasar mañana en la licitación de deuda en pesos, en la que se deben afrontar vencimientos por $8 billones. Pero fundamentalmente el dato que más interesa es la tasa en pesos que terminarán pidiendo los inversores internacionales para la primera colocación en siete años de un bono a suscribirse en dólares, por el que Caputo espera conseguir US$ 1.000 millones.
Esta no es la primera toma de dólares que hizo Caputo bajo la administración Milei. A comienzos de enero de este año realizó un acuerdo con cinco bancos internacionales (Santander, ICBC, JP Morgan, BBVA y Citi) que le prestaron al Gobierno US$ 1.000 millones con una tasa del 8,8% anual a un plazo de 2 años y 4 meses. Y esta colocación que realizará este miércoles tampoco será la última, ya que está en negociación probablemente con esas mismas entidades para que haya otro REPO por un adicional de US$ 1.000 millones o quizás algo más. Todo con el objetivo de conseguir antes del 15 de junio las reservas pactadas con el FMI, y no tener que pedir un waiver a dos meses de firmado el acuerdo.
Lo particular de este miércoles (que algunos operadores califican de otro conejo sacado de la galera por "Toto" Caputo) es que se ha creado un sintético: es decir un bono que inversores del mundo deberán suscribir colocando dólares, pero el papel será en pesos, con tasa en pesos, y no funcionará con ningún seguro de cambio, ya que se terminará pagando en pesos. El papel es a cinco años, con opción a que los colocadores del dinero ejecuten el put o rescate anticipado de la operación a fines de mayo de 2027, es decir antes de la elección presidencial en la que Milei deberá demostrar que consigue su reelección, algo que no pudo hacer Macri en su momento.
Por supuesto, la gran pregunta que se hizo el mercado a lo largo de todo el día tuvo que ver con un elemento clave: ¿qué tasa terminarán pidiendo los inversores externos para prestar esos dólares y hacer un carry trade en pesos, por dos años, con opción a quedarse durante cinco temporadas, hasta 2023? Por los valores que se operan en este momento, el papel más largo con tasa fija en pesos está pagando una tasa a vencimiento del 31% anual, en un escenario que de momento se presenta con inflación a la baja. De hecho, varias consultoras afirman que mayo puede tener un IPC del 2% y ven muy posible que antes de octubre se logre una inflación que empiece con el número 1.
Cotizaciones El dólar subió a nivel global
Frente a eso, en el mercado se afirmó que la tasa que terminen pagando será un indicador de lo que piensa el mercado sobre el futuro del dólar en Argentina. Como la inflación se está desacelerando, la idea de los analistas es que se termine pidiendo una tasa en pesos de entre 25% y 30% anual. Si llegan a pedir más que eso, es posible que piensen que la actual tranquilidad del dólar terminará encontrando una tensión más adelante. Y, en cambio, si la tasa se llega a acercar al 20%, la idea que ganará espacio es que vamos a un equilibrio cambiario, con el dólar oscilando, flotando en un lugar de la banda cambiaria.
Metiendo los dedos en la calculadora, afirmaron que, si llegan a pedir una tasa del 20% anual, esperan tener un dólar de salida para 2030 en la zona de los $2.800. Y si finalmente el gobierno de Milei logra tener éxito, es reelecto y consigue que el dólar se quede quieto y pase al olvido para los argentinos, habrán obtenido una importante ganancia en dólares, que en su momento se pagará en pesos, o probablemente pueda ser roleada con otro papel en el futuro.
Mientras Caputo rema para conseguir reservas y los Milei pujan para seguir ganando elecciones, el mundo mostró un día tranquilo y en verde, ya que Trump postergó su tensión comercial con la Unión Europea y, al mismo tiempo, de manera inesperada, el índice de confianza del consumidor norteamericano aumentó 12,3 puntos hasta 98,0 en mayo, subiendo desde la lectura de 85,7 puntos de abril.
Eso llevó mucha tranquilidad y provocó una leve baja para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 1,1% contra el yen, 0,8% contra el franco suizo, 0,4% contra el euro y la libra, 0,2% en México y 0,1% en China, con baja del 0,3% en Chile y del 0,5% en Brasil.
En tanto que en el mercado cambiario local, con el dólar oficial a $1174,39, el BCRA no intervino en el mercado, pero al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 11 millones, que se encuentran estancadas en la zona de US$ 38.375 millones brutos, en un momento en el que el economista más escuchado por los empresarios, y también por Milei, Ricardo Arriazu, alertó que por el tamaño de vencimientos que tiene la Argentina en 2026 y 2027, "el BCRA necesita tener reservas por al menos US$ 100.000 millones".
Con ese semáforo amarillo y con el dólar blue quieto (siguió a $1.170), llamó mucho la atención el gran volumen operado en el mercado de dólar futuro (que por su tamaño esa mano solo puede pertenecer al Estado), al tiempo que los dólares oficiales subieron entre 1,5% y 2% en el día, mientras que el Senebi subió $9,53 hasta $1.173,89, el MEP subió $14,78 hasta $1.159,15 y el contado con liqui subió $11,04 hasta $1.171. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue otra vez negativa y la del CCL con el mayorista fue del 1%.
Conocido esto, sabiendo que Caputo está desesperado por dólares que no aparecen, el ministro deberá cumplir dentro de seis semanas con el pago a bonistas privados de US$ 4.500 millones por cupones y amortización de capital de los papeles emitidos por Martín Guzmán en agosto de 2020. Hay inquietud porque en diecinueve días el BCRA debe tener reservas por casi US$ 5.000 millones más de lo que tiene, y no se está consiguiendo ni siquiera en este momento, que es el de mayor liquidación de divisas del año, por la venta de la cosecha gruesa (soja y maíz).
Así, Caputo deberá cubrir este miércoles un vencimiento por $ 8 billones colocando Lecap, Boncap y Boncer, aparte del Bonte 2030, el título que se le ofrecerá a los inversores internacionales, en una operación que el ministro seguramente ya tiene acordada, tal como operaba bajo la presidencia de Mauricio Macri hace siete años.
Frente a todo eso, con buen volumen y muy diversificado, los bonos argentinos subieron 0,2%, pero por el momento no hay confianza en los inversores locales, por lo que el riesgo país subió 1 unidad, hasta 666 puntos básicos. Y en el mercado dicen que, si la operación de este miércoles sale bien, es posible que el riesgo país argentino baje a la zona de los 450 puntos. Ese nivel, sin embargo, es considerado insuficiente, ya que como la tasa norteamericana de hoy está en el 4,5% anual, ese nivel de riesgo significaría que para colocar bonos en el mundo Argentina debería endeudarse al 9% anual, un costo que no es para nada sustentable.
Pero más allá de lo que pasa con los bonos, la postergación de Trump en su tensión con Europa y el mejor nivel de confianza en los consumidores provocaron un fuerte repunte en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow saltó 1,8%, el S&P mejoró 2% y el Nasdaq trepó 2,5%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 1% y la de México mejoró 0,1%.
Sin embargo, como hay muchas asignaturas pendientes, el mercado bursátil local no se contagió de la onda verde de Wall Street. Así, con $86.704 millones operados en acciones y $77.776 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó este martes 0,7%. En tanto que los ADR argentinos mostraron subas del 1% al 8% para Bioceres, Cresud y Mercado Libre; con bajas del 1% al 6% para Supervielle, BBVA, Edenor, Macro, Galicia, Telecom y Pampa E.
Finalmente, con un clima muy expectante, las commodities siguen navegando, sin estridencias, como si se movieran en una banda lateral. Los metales preciosos estuvieron declinantes y los básicos actuaron mixtos. En Chicago, la soja subió, el maíz no cambió y el trigo cayó fuerte. En Rosario, el trigo y el sorgo subieron, con precios hacia abajo para la soja. Y como fondo de los que siguen buscando algún tipo de refugio, hubo otra suba del 0,6% para el Bitcoin con mejoras de hasta el 4% en el resto de las criptomonedas.

